Telegrama para Néstor Kirchner: Barack Obama encarna gran parte de las demandas de mayor respetopor las instituciones republicanas que existen hoy en la Argentina. Es la contracara de la actitudintolerante y hostil hacia el pensamiento distinto y la libertad de prensa que define al expresidente formal. Por eso, según las encuestas más serias, Obama duplica en imagen positiva acualquier integrante del matrimonio gobernante. Además, no hace falta ser un consultor profesionalpara registrar, también en nuestras calles, la corriente de simpatía global que despertó el estilopolítico del flamante presidente norteamericano. Incluso se puede hacer una lista de definiciones yacciones de Obama que sería casi impensable que los Kirchner pusieran en marcha:
1) Armó un equipo de rivales. Así se conoce esta decisión desde que AbrahamLincoln hizo lo mismo. Fue cuando proclamó la hora de ir al encuentro del contrario. Se trata deincorporar al gabinete a adversarios internos implacables como Hillary Clinton y dos miembros delPartido Republicano entre los que se encuentra Robert Gates, secretario de Defensa, que fue el quele puso los límites al salvajismo bélico de halcones como Donald Rumsfeld y el vice Dick Cheney, ypor eso fue bautizado como el más demócrata de los republicanos. Es la primera vez en la historiaque alguien de ese puesto crítico continúa pese al cambio de color partidario del gobierno. Estaapuesta apunta a sumar diversidad de opiniones, voces fuertes capaces de decir que no y excelenciaen la gestión ante los desafíos titánicos que se vienen. Más que de dream team, hablan de braintrust, banco de cerebros, una expresión acuñada por Roosevelt. Sus ejes fueron diversidad culturaly asamblea de neuronas. La mitad del gabinete tiene títulos de posgrado en las universidades másprestigiosas. El secretario de Energía es un Premio Nobel de Física de origen asiático ¿Alguienpuede imaginar a Felipe Solá como secretario de Agricultura o ministro de la Producción, o a ElisaCarrió a cargo de la cartera de Justicia y Derechos Humanos? Imposible desde los dos lados. Desdeun gobierno que toma el camino contrario expulsando de sus filas a los que muestran algún matizdiferencial y se atreven a hacerlo público y que persigue como si fuera un enemigo al mismísimovicepresidente y, desde una oposición feroz, que tampoco se mostró flexible para colaborar nisiquiera en los primeros tiempos del kirchnerismo. Dicen que Obama utiliza la vieja estrategia detener a los amigos cerca y a los enemigos muy cerca. Kirchner quiere tener siempre a una prudentedistancia a los amigos y a los enemigos en el congelador. Obama fue claro cuando les habló a suscolaboradores: “Creo en las personalidades fuertes y en las opiniones contundentes. Lacapacidad debe estar siempre por encima de la amistad y la lealtad. Descreo del pensamiento únicoen mi equipo. Apuesto al debate apasionado y creativo entre los que no piensan como yo. Pero el quemanda soy yo”. Hay que tener mucha confianza en sí mismo para designar cuadros políticos ytécnicos de gran jerarquía. Si es capaz de conducir esos egos poderosos, tiene la mitad del trabajohecho. Si apuesta a liderar a mediocres para que nadie le haga sombra, demuestra una granfragilidad y tiene la mitad del trabajo deshecho.
2) Ratificó que la libertad de información es sagrada. Tomando gran distancia deBush, prometió que no habrá secretos en sus decisiones. Con una orden ejecutiva que dio en suprimer día como presidente, eliminó el veto que su antecesor en el cargo le había puesto al derechoa la información sobre los documentos de Estado. Aseguró que nunca más las informaciones seránocultadas o retenidas por capricho porque ésa es la herramienta más poderosa para que un gobiernosea transparente. Con otro decretazo, Obama eliminó una instrucción de Bush para que las oficinasestatales demoraran y desalentaran la entrega de datos y de paso les ordenó a los empleados queentreguen información abierta, y que se involucren con la comunidad. Aquí las diferencias sonabismales. Los Kirchner ven conspiraciones por todos lados, abusan del secretismo típico de unaorga blindada o de una mesa muy reducida para decidir y han convertido las noticias públicas en unamercancía que trafican con el mismo criterio de premio y castigo con que utilizan la pautapublicitaria estatal. Hay palabras como crisis, inflación, inseguridad, que prácticamente estánprohibidas en el diccionario oficial.
3) Aseguró un trato igualitario a los gobernadores. Estados Unidos es un paísfederal en serio. En el primer encuentro que tuvo con los jefes de cada estado, dijo: “Migobierno no va a ser entorpecido por la ideología. Hay que poner en marcha al país. No habráestados rojos ni azules, habrá Estados Unidos”. Saludó afectuosamente a alguien que está enlas antípodas de su pensamiento como Arnold Schwarzenegger, gobernador de California, estado que ensí mismo es la sexta economía del mundo y que está hoy quebrado por un desastre fiscal, y a lamismísima Sarah Palin, gobernadora de Alaska que en la campaña electoral lo había acusado, entreotras cosas, de ser amigo de terroristas musulmanes y un antipatriota. A ella le dijo:“Competimos vigorosamente pero eso terminó, ahora debemos gobernar juntos”. ¿Quétendrán para decir de esto Hermes Binner, al que le meten a Guillermo Moreno a operar en suprovincia, o Mauricio Macri, que no consigue que le atiendan el teléfono, o gobernadores peronistascomo Juan Schiaretti, que cuando tomó distancias del gobierno por la pelea con el campo tuvo queamenazar con acuñar moneda propia si no recibía el dinero que el Estado nacional le debía?
4) Abrió la Casa Blanca para el pueblo. Hacía mucho tiempo que esa práctica habíasido eliminada de cuajo. Obama, en su primer día, permitió que cualquier ciudadano ingresara avarias de las 132 salas que existen en la residencia. Había que anotarse en una lista pero,finalmente, Michelle, la primera dama, ordenó que entraran todos los que estaban en la cola y cadauno pudo plantear alguna inquietud rápida y tuvo el saludo de la pareja. Es una señal que dicepuertas abiertas para todos los ciudadanos. Aquí muchos periodistas, sobre todo de la EditorialPerfil, no tienen permitido el acceso a la Casa Rosada y varios de los principales líderes de laoposición jamás fueron invitados.
Sólo en este contexto de diferencias tan marcadas entre los Obama y los Kirchner es donde sepuede tratar de explicar lo inexplicable: la visita de Cristina a Fidel y Chávez mientras en formasimultánea el mundo había puesto su mirada en la nueva realidad que promete Obama para los EstadosUnidos y para su relación con el resto de los países. ¿Fue un jurásico gesto antiimperialista delos Kirchner? ¿Fue producto de la improvisación y los volantazos con que Néstor conduce la políticaexterior por encima del canciller Jorge Taiana? ¿Cuáles son los aliados estratégicos de nuestropaís? ¿Cuba y Venezuela? ¿No deberíamos ratificar y fortalecer cuanto antes nuestra alianza conBrasil, que a esta altura es un jugador global de envergadura y desde ese lugar establecerrelaciones maduras y de mutua conveniencia con esta nueva versión de los Estados Unidos y otrospaíses amigos naturales e históricos como España? ¿Hasta cuándo los Kirchner van a manejar lapolítica exterior con la liviandad y los amores y odios cambiantes típicos de una internapartidaria?
Fue triste ver a Cristina mendigando una foto con Fidel, como si el tiempo hubiera quedadocongelado en la nostalgia utópica de los setenta y entregar a cambio su silencio cómplice con laviolación a los derechos humanos que significa que no le permitan a la doctora Hilda Molina venir ala Argentina para ver a sus nietos. Es insólita la sumisión a la que somete a nuestro país al noentrevistarse con ningún dirigente opositor en Cuba cuando Fidel Castro en nuestro país pudoencontrarse con la oposición más dura y hacer un acto de masas con total libertad. ¿Qué dicen lasmanos de Cristina adornadas por dos anillos y un reloj que cuestan fortunas tomando el brazoaustero y tembloroso de Fidel? ¿Qué les pasa a los Kirchner? La Argentina no consiguió ni un mínimorédito económico ni político ni cultural al rendirle –a esta altura– culto alpersonalismo de Fidel. Salvo que crean que ser un matrimonio presidencial los habilita parautilizar el Estado para saldar viejas deudas y darse un gusto postergado de la juventud.
Lo de Tribilín Chávez fue directamente patético. El jefe venezolano confesó que ése era su apodode juventud, mientras incitaba a que Cristina llamara “remache” a un general que fuecompañero de travesuras de Chávez. Y Cristina accedió. Se privó de cantar junto a Chávez porquedijo que desafina, aunque pareció que en realidad todavía le quedaba un resto de pudor.
¿Qué futuro imaginan los Kirchner para la Argentina? ¿Cuáles son sus planes y políticas deEstado para el mediano y largo plazo? ¿En qué rumbo nos quieren embarcar? ¿Se dan cuenta de que elmundo experimentó algún cambio? ¿Les interesa lo que pasa y lo que opina el mundo, o con lasencuestas alquiladas y los medios comprados se dan por satisfechos? ¿No dudan del espejo cuando lesdice que ellos son los más lindos y los mejores presidentes que hemos tenido jamás? ¿Además deirritarlos, las críticas los hacen reflexionar en algo o les resbalan y mandan al arcón de losenemigos a los responsables de esas opiniones?
Nuestro país, por suerte, tiene cuadros altamente preparados para ser ministro de RelacionesExteriores. Sólo falta que los Kirchner se dejen aconsejar y les den espacio para diseñar lasmejores estrategias. Jorge Taiana tiene todas las condiciones para ser un buen canciller. HéctorTimmerman no hizo un mal trabajo en los Estados Unidos cultivando o continuando relaciones en elCongreso mientras reinaba Bush en el Ejecutivo. José Octavio Bordón es respetado por susconocimientos por Fernando Henrique Cardoso, Felipe González o Ricardo Lagos, por ejemplo. Elmismísimo Rafael Bielsa tiene una formación intelectual, una capacidad de interpretación y dediálogo formidable. Y eso que sólo se mencionan aquellos que se pueden ubicar dentro del mismoespectro ideológico democrático y de defensa de nuestros intereses como Nación. Y ni que hablar delos expertos académicos, de los que militan en otros pensamientos partidarios y de los buenosprofesionales que existen en la carrera diplomática. Esa misma tozudez de encerrarse y blindarsepara lamerse las heridas que se observan en gran parte de este Gobierno afloró con toda crudeza,casi caricaturesca, esta semana crucial para el mundo que viene. ¿Cuál es el mensaje que todos losargentinos deberíamos interpretar de estos últimos días? ¿Qué podemos aprender de lo que pasa enotros países sin ser seguidistas, ni cholulos ideológicos, ni caer en la indignidad de lasrelaciones carnales? Los politólogos dicen que hay dos tipos de gobernantes. Los que llegan alpoder y dividen para reinar y fomentan la agresión de los peores enfrentamientos y antinomiashistóricas y los que apuestan a la unidad nacional, al consenso que supere odios ancestrales paraque suturen todas las heridas. Unos son revanchistas y los otros constructores. Unos aspiran aganar elecciones de cualquier modo y otros sueñan con quedar en la historia. Barack Obama se nutrede los pensamientos unificadores de Abraham Lincoln y de Nelson Mandela. ¿Y los Kirchner? Muchasveces parece que no pueden despegarse del costado mas autoritario del peronismo, del dogmatismogeneracional y de la mirada comarcal y cortoplacista de un señor feudal.





