•JOVENES, ALCOHOL y transito

El tiempo nos corre

Las investigaciones y estadísticas realizadas por CESVI Argentina (Centro de Experimentación y Educación Vial) confirman un notable incremento de siniestros graves durante los fines de semana: casi un 20% del total ocurre entre sábado y domingo.

El tiempo nos corre
22-08-2026 | 04:43

Las investigaciones y estadísticas realizadas por CESVI Argentina (Centro de Experimentación yEducación Vial) confirman un notable incremento de siniestros graves durante los fines de semana:casi un 20% del total ocurre entre sábado y domingo, y lo más trágico es que prácticamente la mitadde estos choques (un 45%) son protagonizados por jóvenes de entre 18 y 25 años de edad. Los mismosocurren habitualmente en rutas y autopistas y con mayor frecuencia durante la noche.

No obstante esto, también se ve una gran cantidad de siniestros en las ciudades protagonizadospor este grupo de personas que reúnen ciertas características particulares, como la omnipotencia,la falta de experiencia, fatiga y consumo de alcohol y drogas.

En primer lugar, el joven suele tomar más riesgos que el adulto por considerar a la muerte comoalgo muy lejano. No está en sus consideraciones la posibilidad de morir o de matar a alguien porculpa de sus actos. Es por esta razón que hay que trabajar fuertemente en la educación yconcientización de los jóvenes para que entiendan cabalmente las potenciales consecuencias de susacciones al volante de un vehículo.

En segundo lugar, se hace presente el alcohol, y de la peor manera. Según nuestros propiosestudios, las bebidas alcohólicas no tienen el mismo efecto sobre todas las personas. Influye laedad, el peso, el sexo, el tiempo desde la ingestión y el propio metabolismo. Lo que está claro esque los efectos del alcohol se potencian cuando se lo ingiere sin estar acompañado de alimentos, yesto es lo que generalmente ocurre con los jóvenes que salen a bailar o a tomar algo conamigos.

En nuestro país el límite máximo de alcohol en sangre es de 0,5 g/l pero nuestros trabajos deexperimentación demostraron que con sólo 0,29 g/l aumenta un 17,1% la imprecisión de las maniobrasy un 10,3% el tiempo de reacción. A esto se le suma el consumo de energizantes mezclados conbebidas alcohólicas que son una amenaza para el organismo, ya que pueden desencadenar hipertensión,calambres, convulsiones y arritmias cardíacas. Yendo a cuestiones más “pesadas”,también suelen combinar el alcohol con psicofármacos o con drogas como la marihuana y lacocaína.

Además hay otro factor que influye en la potenciación del riesgo de choques, y es el hecho decompartir el vehículo con otros adolescentes. Estudios de centros colegas han demostrado que enconductores menores de 20 años el riesgo de sufrir siniestros viales es directamente proporcional ala cantidad de personas que viajan en el vehículo. Es decir, el riesgo de que un adolescenteprotagonice un choque se multiplica si va acompañado de otras personas de su edad. Esto obedece ala necesidad de demostrar sus supuestas habilidades y aceptar los retos que le proponen susacompañantes.

Hay que considerar que este no es un problema sólo de la Capital Federal o del Gran BuenosAires: es un problema nacional, por lo cual las policías provinciales y municipales deberían estara la altura de las circunstancias y realizar campañas y controles de alcoholemia y drogadicción entodo el país.

Otro ítem a considerar es el de las “buenas prácticas” realizadas en otros países.Desde el año 2006, en España y otros países de Europa se desarrolla el programa ConductorAlternativo, que consiste en elegir a un miembro del grupo de amigos para que no beba y se encarguede la conducción. Este programa pretende evitar la conducción bajo los efectos del alcohol yfomentar la cultura del manejo seguro, especialmente entre los jóvenes. Según datos de la DirecciónGeneral de Tráfico española, durante el verano de 2006, el número de muertos de 15 a 24 años enaccidentes de tránsito bajó un 37% respecto al verano anterior, gracias a esta intensa campaña delgobierno, que fue seria y sostenida en el tiempo.

Evidentemente hay mucho por hacer en esta problemática. Los padres, el Estado, la Policía, losmismos chicos y hasta el colegio con su aporte educativo. El tiempo corre y es necesario no dejarlopasar más.


*Gerente general de CESVI Argentina.

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