A tres semanas de las elecciones, el Gobierno sigue preso de sus contradicciones. Por un lado,las reuniones en la Casa Rosada entre el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y losrepresentantes de la oposición muestran una iniciativa de apertura de parte del oficialismo. Por elotro, la insistencia en mantener a Guillermo Moreno habla de que en el núcleo duro del poder todosigue igual.
Hay testimonios de ministros que confirman haber recibido de la Presidenta la abierta decisiónde querer terminar con el doble comando impuesto por su esposo. Pero, en contraposición a eso,trascendió ya la reunión que tendrá Néstor Kirchner con distintos gobernadores, en la que se pondráa consideración la agenda por desarrollar en lo que resta del año. ¿Dónde está la verdad?
La respuesta es simple: la verdad, como siempre, está en los hechos. La Presidenta parecehaberse dado cuenta de la nueva realidad política que se vive en el país. Su esposo, en cambio, no.Sus expresiones del lunes último en Puerto Madryn, en las que se definió como una “víctima dela vieja política”, forman parte de una estrategia –la de presentarse a sí mismo comola esencia de la virtud luchando contra las fuerzas del mal– que fue derrotada el 28 dejunio. Y fue derrotada porque precisamente esa postura no representaba la verdad: luego de lavictoria en las elecciones de 2005, el Gobierno no sólo se alineó sino que también estimuló y apoyóa muchas de las peores expresiones de la vieja política.
Doble komando
Siguiendo con el asunto del doble comando presidencial, uno de los episodios más significativosde esta semana lo tuvo como protagonista al flamante ministro de Economía. Hasta aquí, la gestiónde Amado Boudou ha representado un deambular por los caminos de la nada. Esta no es unacalificación, sino una descripción de lo que ha pasado en los diez días que han transcurridos desdesu nombramiento, ya que salvo la necesidad de tener que tragarse el sapo de la continuidad deMoreno, no ha podido completar su equipo de colaboradores ni presentar un programa de acción.
La crónica de los hechos es aún más desvalorizante para Boudou. Un colaborador suyo, JorgeGuiñazú, está muy cuestionado por Kirchner, aparentemente por el simple hecho de portación deapellido. ¿Será éste también un pecado capital en el universo K?
Subyace en esta anécdota, otra vez, la realidad del doble comando: la aprobación de losintegrantes del equipo económico depende de los designios del ex presidente en funciones. Paracolmo, el martes por la noche, tras reunirse con la Presidenta, el ministro de Economía quedóexcluido de la reunión entre Gobierno, empresarios y sindicalistas en la Casa Rosada. Esto no pasóinadvertido para ninguno de los comensales a esa cena convocada de apuro. “Hasta aquí,tenemos la impresión y el temor de estar ante la repetición del caso Lousteau”, comentó unode los empresarios que asistió a esa comida en Balcarce 50.
Fue en esa misma circunstancia en la que quedó bien marcado el protagonismo de Aníbal Fernández,quien reconoció cuánto le interesaba ese cargo y lo mucho que buscará diferenciarse tanto deAlberto Fernández como de Sergio Massa, sus predecesores.
En esa reunión se produjo la convocatoria al Consejo Económico y Social (CES). Esto motivó dudasentre los empresarios. “Esta es como la sexta vez que intentamos convocar al CES: en todasesas ocasiones Néstor Kirchner terminó oponiéndose. Por eso es que le preguntamos a AníbalFernández si esta vez la historia iría a ser distinta. Nos dijo que sí. Habrá que ver”,asegura otro de los que estuvieron en esa cena en la que se pidió que se incluyera de una vez portodas al campo y en la que se tocó también el espinoso asunto de las ART y los juicios laborales,que hoy suman unos 2 mil millones de dólares.
Campo abandonado
A un año del voto “no positivo” de Julio Cobos, la relación con el campo sigue tanmal o aún peor que entonces. Para algunos dirigentes oficialistas que fueron testigos de las horasde zozobra que se vivieron en aquella mañana del 17 de julio de 2008 –en la que Kirchner alos gritos demandaba que su esposa abandonara el Gobierno; en la que los pocos funcionarios conacceso al matrimonio presidencial intentaban convencer infructuosamente al ex presidente enfunciones para que depusiera su actitud; en la que el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández,recibía los llamados desesperados de miembros del Gobierno que lo reconocían como el único concapacidad para frenar esa locura que proponía el ex presidente en funciones; en la que losempleados de la Quinta Presidencial armaban cajas de mudanzas y destruían papeles, y en la que elpresidente de Brasil, Lula, telefoneaba a la Dra. Fernández de Kirchner para que permaneciera en elcargo– nada se ha hecho para cambiar el signo de la confrontación.
Gobernador complicado
Las cosas también están revueltas para el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Las vocesque le indican que ya ha pagado un costo político demasiado elevado por su apoyo a ultranza alkirchnerismo se hacen oír cada vez con más fuerza.
Una de esas voces es la de su hermano, José, el secretario general de la Gobernación. Hay encurso un cambio de gabinete. Es curioso ver cómo ahora las designaciones se orientan hacia algunosde los intendentes del Conurbano que representan el núcleo duro de la vieja política denostada porel ex presidente en funciones. A Daniel Scioli lo están complicando, además, las serias denunciasque comprometen al director provincial de Lotería, Luis Peluso, un hombre de la cercanía delgobernador. Peluso estaría siendo eyectado de su cargo en la semana que entra. Y también para esosdías hay quienes vaticinan la renuncia de Scioli a la presidencia del PJ. Su liderazgo partidarioes, hoy en día, prácticamente nulo.
Otro al que se le está moviendo el piso es a Hugo Moyano. El poder va a tener que hacer un granesfuerzo para sostenerlo.
Acuerdos legislativos
Rápido de reflejos, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, se apresuró allamar a los jefes de los distintos bloques para armar la agenda legislativa de aquí a fin de año.“Mejor hacerlo ahora que tenemos algo de poder para consensuar los temas, antes que dejartodo congelado hasta diciembre, en donde la oposición, que habrá de ser mayoría, nos impondrá suvoluntad”, reconoce una fuente del oficialismo en el Congreso. Ahí ya quedó pactada unaminuta para el resto del año según el siguiente cronograma:
*De aquí a agosto: superpoderes, emergencia agropecuaria, Código Aduanero.
*De agosto a diciembre: Consejo de la Magistratura, déficit de las provincias.
Boudou, el morenista
Hablando del INDEK: hay que decir que sobre este tema ha venido trabajando Amado Boudou y algunade su gente. El ministro de Economía es consciente de que para que la Argentina pueda volver almercado de crédito, la necesidad de contar con índices creíbles es indiscutible. Sabe, además, quela realidad apremia. El tiempo de usar a la ANSES como financista de todas las inversiones de laArgentina es algo que pudo funcionar durante el corto tiempo de una campaña electoral; y la campañaya terminó y, para peor, sin el éxito que el Gobierno buscó tras el derroche de esos fondos. Ahora,pensar arreglar el INDEK con la gente de Moreno es un imposible.
Boudou ha dicho ayer que el problema de Moreno es la mala prensa. Boudou sabe que ésa no es laverdad. Sabe de las críticas internas que el mentado secretario de Comercio genera. Sabe de suineficacia. Sabe que deberá tolerarle a Moreno un vuelo propio que emana de su relación directa conKirchner. Todo esto Boudou lo sabe y lo padece, producto de lo cual su figura se ha visto tanexpuesta a la duda, que el jueves pasado desde la oficina de prensa del Ministerio debieron salir adesmentir su renuncia.
Descarrio
El paneo por el territorio de la oposición también muestra un terreno escarpado y anfractuoso.La controversia sobre la asistencia o no a la convocatoria a la Casa Rosada que hizo el Gobiernomostró al Acuerdo Cívico y Social navegando por aguas tormentosas. Las diferencias entre ElisaCarrió y el resto de los líderes de ese espacio político es una muestra de que hay allí fisurasprofundas. El argumento de la Dra. Carrió, según el cual el lugar del diálogo político es elCongreso, tiene fundamento. Sin embargo, su presencia en la Casa de Gobierno, junto con los otrosreferentes del Acuerdo, hubiera sido un signo de cohesión de ese espacio político. El interroganteque se genera a partir de esta situación es si esto se repetirá ante otras alternativas en las quehaya divergencias, y en cómo eso afectará o no el proceso de consolidación que necesariamente debeperseguir el Acuerdo Cívico si es que aspira a presentarse como alternativa electoral seria en loscomicios presidenciales de 2011.
Virus presidencial
Mientras tanto, la gripe A continúa expandiéndose por la Argentina y el mundo. En este contexto,le cabe a nuestro país el triste récord de ser el segundo con mayor cantidad de fallecimientos.Ante esto, la reflexión de la Presidenta fue que ello era consecuencia de que la Argentina“no ocultaba las cifras”. Curiosa respuesta de la Dra. Fernández de Kirchner, vista lapresión que se ejerció desde el poder presidencial para que, antes de las elecciones, la exministra de Salud Graciela Ocaña difundiera lo menos posible los casos de afectados por el mal. Porotra parte, es inquietante que, en el medio de este brote epidémico, una gran cantidad de médicoscomunitarios, quienes constituyen un primer eslabón de atención a los enfermos, no cobren su sueldodesde abril.
Finalmente, una reflexión acerca del superlativo nivel de enriquecimiento del matrimoniopresidencial en el último año. De los muchos datos asombrosos que emergen de esa declaración debienes, uno de los que más impactan es el que tiene que ver con la compra de tierras fiscales en ElCalafate a precio vil y su posterior venta a valores notablemente superiores. Eso fue denunciadodesde las páginas de PERFIL por Jorge Lanata. Sin embargo, en la Justicia el caso fue archivadorápidamente. Tal vez ahora, tras el porrazo electoral del 28 de junio, algún juez se anime a ir afondo con la investigación de este escándalo, que tiene tantas reminiscencias de aquellos años 90tan denostados, ahora, por el matrimonio presidencial.
Producción periodística: Guido Baistrocchi.




