•EL ALEJAMIENTO DE angel CAPPA DE HURACAN

En la variedad está el gusto

La salida de Angel Cappa de Huracán no fue normal. Hizo una pésima campaña en este Apertura y, sin embargo, se fue con la gente pidiéndole que se quedara. Y es entendible que el hincha del Globo lo quiera.

23-08-2026 | 22:19

La salida de Angel Cappa de Huracán no fue normal. Hizo una pésima campaña en este Apertura y,sin embargo, se fue con la gente pidiéndole que se quedara. Y es entendible que el hincha del Globolo quiera. Después de las glorias de 1928 y 1973, más el “casi” del Clausura 94, elHuracán de Cappa estuvo a siete minutos de obtener 0-0 con Vélez que le daba el título. No loobtuvo por razones muy discutidas. Es cierto que el arbitraje de Brazenas lo perjudicó, pero no esmenos cierto que gozaba de la simpatía de una buena parte del público futbolero. Cappa se apoyó enestas dos cosas –sobre todo– para cubrir culpas de ese último partido. El tipo que dicesostener la bandera del buen juego y de nuestro ADN, se traicionó justo en el partido de laconsagración y se enamoró del empate que lo ponía en situación de vuelta olímpica. Contra Vélez,más que nada en el segundo tiempo, Huracán hizo lo que los futboleros llamamos colgarse deltravesaño. No lo había hecho en todo el torneo y justo se le ocurrió hacerlo cuando eraindispensable que la pelota la tuvieran los ya célebres Matías Defederico y Javier Pastore. Bastacon decir que el arquero Gastón Monzón fue amonestado por demorar el juego, algo que–supuestamente– no está en nuestro ADN.
Cappa dejó a Huracán en el puesto 19 del Apertura. Hay razones que el entrenador expone paraexplicar este fracaso que son atendibles. Bolatti, Defederico, Pastore, Monzón y El MaestricoGonzález jugaron los 19 partidos del Clausura. Toranzo y Arano, 18; Araujo y Eduardo Domínguez, 17y Federico Nieto en 16. Nos quedan Goltz, 14; Leandro Díaz, 11 y Esmerado, 10.

De las asistencias perfectas ya no están Pastore, Defederico ni González. Arano se fue a Greciay Araujo fue otro de los que dejó el club tentado por horizontes mejor rentados. Nieto se buscó lavida en Colón. Domínguez se quedó, pero lleva jugados la mitad de los partidos. Bolatti, Goltz,Díaz, Monzón y Toranzo dejan la vida, pero con ellos, el Globo sólo pudo ganar 2 partidos de 15.
Durante mucho tiempo posterior a la derrota con Vélez, Cappa se quejó amargamente de la faltade criterio de los dirigentes de Huracán, de Brazenas, de las ausencias… Mientras tanto y sintiempo de preparación, fueron llegando algunos refuerzos. Pablo Jerez, con pasado en Boca y Tigrefue uno de ellos. Mano a mano con Araujo, es probable que sea mejor.
El club pudo retener a Bolatti, Toranzo y Leandro Díaz y acercó a Rodrigo Díaz para manejarla pelota con criterio, pero su discontinuidad ha sido determinante para que no se convirtiera enel jugador que todos piensan que es; pero en este campeonato, tuvo más chispazos de talento que encualquier otro.
No consiguió un “nueve”, eso sí. Con Nieto en Colón, Cappa se las vio enfigurillas para inventar un delantero central, aunque Nieto había sido influyente en el torneopasado. Sólo convirtió cinco goles, nada en comparación de los once en 15 partidos que hizo en esteApertura para Colón. Cappa probó con Trecarichi, Trecco y Luciano Nieto, que no le dieron losresultados esperados.

Este Huracán, además, mostró poco trabajo. Le convirtieron una infinidad de goles de pelotaparada y una llamativa pobreza de recursos a la hora de atacar.
Cappa tiene una verba florida que subyuga a la prensa y a una buena parte del públicofutbolero. Nos hacen creer que reivindica el “gusto por el fútbol” y que“demostró que también se puede ganar jugando bien”. O sea, todas verdades parciales,sin fundamento. Por ejemplo, Cappa dice que la Selección que ganó el Mundial de México 86 “nojugaba bien” y que su Huracán Clausura 09 fue una “revolución”. Esas cosas pasande largo casi sin análisis. Porque si bien es una opinión y no más que eso, comparar a un procesoque derivó en un campeonato y un subcampeonato del mundo con un equipo que duró dos meses y que nisiquiera obtuvo el único certamen que disputó suena a herejía. Como lo es comparar al Barcelona deGuardiola con el Huracán Clausura 09, tal lo expresado por algunos medios.
El problema es que el fútbol argentino está caído por la falta de figuras en cantidad.Huracán mostró un fútbol atildado, de buen trato de pelota y con dos pibes que –como sueleocurrir con esta dirigencia argentina de vuelo corto– ya no están en el club. Entonces,Huracán, con futbolistas llegados de lugares parecidos a los de este torneo (Toranzo y Leandro Díazhabían sido desechados por River y Boca, Arano estaba en la curva descendente de su carrera,Bolatti apenas estuvo en un puñado de partidos en el Porto, Domínguez llegó desde Estados Unidos) ycon algunos chicos de inferiores, Cappa armó un equipo que fue casi un milagro. Me niego acalificarlo de gran equipo. Para eso hace falta tiempo, como primera medida. Y este equipo, porrazones ajenas a Cappa, no lo tuvo.

Más allá de las diferencias y de declamaciones absurdas como “el fútbol que le gusta a lagente” o el “tiki tiki”, ojalá que Cappa se quede en la Argentina. Instaló,nuevamente, el debate sobre estilos. Nos obligó a pensar, a repasar la historia y a ser un pocomejores. Muchas veces cae en exabruptos generadores de cierta violencia (“no se olviden deBrazenas ni de su juez de línea”, Brazenas no dirigió en todo el torneo y hasta fue despedidode su trabajo personal), pero tiene un discurso futbolero setentista que hasta causa gracia. Creeser la continuación de Adolfo Pedernera y sólo dio una vuelta olímpica en Perú. Pero es un tipo queno esconde lo que piensa, lo expone para el debate.
La verdad es que el Huracán del Clausura 09 no me impresionó particularmente y al delApertura casi da pena calificarlo. No creo en lo que Cappa cree, pero en la variedad está el gusto,decía mi abuela.
En el gusto, tal vez, encontremos un fútbol mejor que el que tenemos.
Y del que Cappa fue víctima, por si no lo saben…

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