•uno de los empresarios favoritos de nestor kirchner

En Santa Cruz, a Lázaro Báez no hay quien le gane

El empresario Lázaro Báez desarrolló en tierras pingüinas un método eficaz para asegurarse los contratos del Estado: dos empresas vinculadas a él “compiten” en la misma licitación. Además, en algunos casos, si gana una, terceriza el trabajo y contrata a la otra. A pesar de que todo el dispositivo tiene una apariencia de legalidad, expertos en derecho consultados por PERFIL hablan de “simulación de licitaciones”. Como dato significativo, la mayoría de estas licitaciones se realizó en 2007, último año electoral. Báez es amigo de Néstor Kirchner, aunque surgieron rumores de un distanciamiento.

22-08-2026 | 11:03

Siempre se sospechó que Lázaro Báez corre con ventaja. Es un hombre que en poco tiempo pasó deser empleado bancario a convertirse en empresario millonario. Que mantiene una antigua amistad conNéstor Kirchner. Y que hizo todo su dinero con contratos del Estado, que recibió tanto de laprovincia de Santa Cruz como del Gobierno nacional.

Pero este misterioso empresario suele defenderse –a través de sus allegados– detodas las acusaciones. Su argumento siempre es el mismo: que consigue los negocios a través delicitaciones públicas, un sistema transparente donde hay que competir con distintas empresas.

Ahora, estas páginas revelan una historia que no sólo pone en duda ese argumento, sino queademás podría provocar un verdadero escándalo. PERFIL descubrió que dos compañías vinculadas alempresario kirchnerista se presentaron a una misma licitación, en por lo menos seis oportunidades.Fueron licitaciones para construir obra pública y suman un total de 29 millones de pesos. ¿Elresultado? Todas las compulsas fueron ganadas por alguna de las dos empresas.

Una de las compañías es Austral Construcciones, una pieza importante del holding del amigopresidencial. La otra se llama Gotti Sociedad Anónima, una constructora que tiene fuertes vínculoscon el hombre kirchnerista. Aquí no figura como dueño, ni tampoco aparece ligado de manera formal.Pero detrás de esa firma se esconde un camino que conduce hasta él.

Esas vinculaciones incluyen a una financiera que cobra el dinero de las licitaciones, que tienecomo domicilio la misma dirección donde están las oficinas de Báez y que además cuenta con uno desus socios en su directorio. Y las conexiones no se terminan ahí, porque el zar de la construccióntiene como apoderado legal al mismo abogado que representa a Gotti SA.

Como si esto fuera poco, existen nexos sorprendentes entre las dos empresas que“compitieron” en las licitaciones: traspaso de directivos, contratos para que unasociedad realice las obras de la otra, acuerdos donde se ceden cobros.

Estos procesos licitatorios se llevaron a cabo en Santa Cruz, el territorio político delmatrimonio Kirchner. Y la mayoría de los concursos se realizó durante 2007, el último año deelecciones.

Mientras expertos en derecho advierten sobre una posible “simulación delicitaciones”, este diario se comunicó de manera insistente con las dos constructoraspatagónicas y ambas se negaron a brindar respuestas.

Las empresas. Austral Construcciones fue inaugurada en una fecha sugerente: el 8de mayo del año 2003, apenas dos semanas antes de que Néstor Kirchner se convirtiera en presidente.A pesar de que se trataba de un emprendimiento nuevo, empezó a recibir una gran cantidad de obrapública. Lázaro Báez fue uno de los creadores de esta firma, según figura en el Boletín Oficial dela Nación.

La empresa se hizo más conocida a mediados de 2007, cuando se supo que le habían bloqueado diezmillones de dólares de una cuenta europea. Un juez del Principado de Liechtenstein, Nicole Netzar,ordenó esa medida para investigar si existió lavado de dinero.

La otra constructora que aparece en las licitaciones también está vinculada con Báez. Pero eneste caso los vínculos no se encuentran a la vista de todos.

Gotti Sociedad Anónima es una empresa que tiene más de treinta años. Fue creada por una familiade italianos, que estaban afincados en la provincia de Córdoba. A fines de los años setenta, semudaron a Santa Cruz para expandir sus negocios y con el tiempo se convirtieron en losconstructores más importantes de la región. Sin embargo, el clan familiar sufrió una desgracia enel año 2004, cuando la cara visible de la firma –Vittorio Gotti– falleció en unaccidente automovilístico.

“La familia italiana todavía figura en el directorio de la compañía, pero hace tiempo queLázaro Báez está cerca de la empresa”, dispara Roberto Giubetich, dirigente de la UCRsantacruceña. “Se sospecha que tiene mucha influencia sobre esa constructora”, se sumaJavier Pérez Gallart, del partido opositor Encuentro Ciudadano. “Acá todos sabemos que Lázaroestá vinculado a Gotti SA”, remata Daniel Gatti, periodista local que escribió Entre cajas,una biografía del constructor que todavía no salió publicada.

Más allá del saber popular, detrás de la empresa existen huellas que conducen hasta elempresario y que están documentadas. La primera pista es una financiera –vinculada aBáez– que cobraba el dinero de las obras de Gotti.

“Todo empezó con la crisis económica de los años 2000-2001, cuando la constructora estabaal borde de la quiebra”, recuerda Giubetich. “Entonces sellaron un acuerdo con unafirma llamada Invernes, donde le cedían el derecho a cobrar por las obras públicas querealizaban”, señala este ex diputado provincial, que en aquella época denunció a Gotti poruna supuesta transferencia irregular de fondos de la provincia.

Invernes Sociedad Anónima es una pequeña financiera que fue creada hace más de veinte años. Amediados del año 2002, le informó de manera formal a la provincia que se hacía cargo de cobrar losingresos de Gotti, más precisamente las certificaciones de obra pública.

¿Y por qué Invernes está vinculada a Lázaro Báez? Primero, porque tiene como domicilio la mismadirección que las oficinas del hombre kirchnerista. Según los registros fiscales, el“domicilio secundario” está ubicado en pleno Centro porteño: Pasaje Carabelas 241, 5°piso. El lugar exacto donde se encuentran las empresas de Báez.

Otra conexión importante es que un socio del empresario ocupó un puesto en el directorio deInvernes. Se trata de Guido Santiago Blondeau, que había sido uno de los creadores de AustralConstrucciones. Sin embargo, en julio del año 2004, también asumió como “directortitular” de la financiera.

PERFIL no encontró a nadie en los teléfonos de Invernes, pero tuvo mejor suerte con el número deBlondeau. “Ahora no tengo nada que ver con esas empresas”, aseguró al principio de lacharla. “Invernes le había dado créditos a Gotti y a cambio cobraba dinero de laslicitaciones”, confirmó después, con tono de voz tenso.

—¿Quiénes son los dueños de Invernes?

—No puedo decirle eso.

—¿Y cuál fue el monto de los créditos?

—Tampoco puedo decirle. Pero cuando me fui todavía los estaban cobrando –señaló,antes de cortar.

El problema es el destino final de todo ese dinero. Por ejemplo, existe un caso donde Gotticedió derechos de cobro a Invernes y la financiera después los traspasó a... AustralConstrucciones, la compañía de Lázaro. Esa operación se llevó a cabo en febrero de 2005. El montofue un millón y medio de pesos, que venían de una pavimentación de 52 cuadras de la localidad deCaleta Olivia. La maniobra está detallada en el libro de actas de Austral, que fue presentado porElisa Carrió en su denuncia por asociación ilícita contra Néstor Kirchner.

Pero las vinculaciones no se terminan ahí. PERFIL descubrió que otro hombre de la constructorade Báez aparecía –al mismo tiempo– como empleado de Invernes. Félix Roberto Di Perna esun comerciante de 52 años, que entró a trabajar a Austral en septiembre de 2003. Jugaba un papelimportante en la firma, porque desde el comienzo le otorgaron un “poder deadministración”. Pero desde mediados de 2004 también se desempeñó en la financiera porteña,donde cobró un sueldo hasta septiembre de 2005.

Más conexiones. Existen otros vínculos que son reveladores. Por ejemplo, Lázarotiene como apoderado legal al mismo abogado que representa a Gotti SA. El hombre se llama RobertoSaldivia y existen pruebas de que cumple con ambos roles.

En noviembre pasado, Saldivia sacó una solicitada donde defendía a la constructora de denunciasde evasión impositiva. Fue después que se conociera que Gotti era investigada por la Justicia enuna derivación del caso Skanska, porque se sospechaba que había utilizado facturas falsas deempresas fantasma. El descargo fue publicado en los diarios patagónicos y llevaba la firma delletrado.

Pero ese mismo mes, pocos días después, el abogado envió una carta documento en nombre de Báez.Estaba dirigida a Mariana Zuvic (Coalición Cívica santacruceña), por unas declaraciones que habíarealizado al diario PERFIL sobre supuestos negociados con hidroeléctricas. En esa misiva, Saldiviase presentó como “apoderado del Sr. Lázaro Antonio Báez”.

A todo esto se debe agregar que hay conexiones muy cercanas entre Austral Construcciones yGotti, como si pertenecieran a los mismos dueños.

Un ejemplo llamativo es que los empleados de ambas compañías toman decisiones en conjunto. Elúltimo mes de enero, los trabajadores de las dos constructoras cortaron la ruta nacional Nº 3. Elproblema que tenían era idéntico: no les habían pagado la primera quincena de enero.

También se firmaron contratos para que una firma construya obras que fueron ganadas por la otra.Algo así sucedió a principios de 2005, cuando Gotti subcontrató los servicios de Austral. La ideaera que terminara cuatro proyectos importantes de Santa Cruz: repavimentación de la ruta provincialN° 5, dos tramos de la ruta nacional N° 40 y el aeropuerto de Río Turbio.

¿Más vínculos? Hubo un intercambio de directivos entre ambas sociedades. El casomás evidente es el de Sergio Leonardo Gotti, descendiente de la familia italiana de constructores.Fue presidente del directorio de Austral y asumió ese puesto en el año 2003. Pero un año después seretiró, nada menos que para ocupar la presidencia de Gotti SA.

Este hijo de don Vittorio Gotti compartió otros negocios con Lázaro Báez. A través de unacuriosa maniobra, ambos compraron un inmueble en Río Gallegos. Ahora, el fiscal federal Raúl Pleéestá investigando si detrás de esa operación hubo lavado de dinero.

Hay otros directivos que saltaron de una empresa a la otra. Ricardo Pizarro Mackenzie es unchileno de 40 años que primero tuvo un poder de administración en Austral y después pasó a trabajarpara Gotti SA.

Ganar o ganar. Las dos empresas vinculadas a Lázaro Báez –y con relacióncercana entre ellas– se presentaron en las mismas licitaciones. Y no sólo estuvieron en lasmismas compulsas, sino que fueron las únicas que presentaron ofertas económicas. Es llamativo queotras constructoras no hayan ofertado, sobre todo porque no se trataba de obras de altacomplejidad.

Esta situación inquietante fue detectada en seis procesos licitatorios, que se realizaron en laprovincia de Santa Cruz. La mayoría se llevó a cabo durante 2007, último año electoral.

Los concursos representan un total de 29 millones de pesos y todos terminaron adjudicados paraalguna de las dos empresas. La obra más costosa fue una pavimentación para la localidad 28 deNoviembre, que casi llegó a los once millones pesos. También se otorgaron siete millones para unmovimiento de suelos en Río Gallegos y cinco millones para la ampliación de una escuela de PuertoSan Julián.

Este diario llamó en repetidas oportunidades a las dos empresas involucradas, pero ningunaaceptó hablar sobre el tema. Austral Construcciones se negó a brindar una respuesta, mientras quelos voceros de Gotti manifestaron que “no hablamos con la Editorial Perfil”.

Se solicitó información a la provincia de Santa Cruz sobre los detalles de las licitaciones,incluyendo por qué no participaron otras empresas. Al cierre de esta edición, sus voceros pidierondisculpas por no haber respondido las insistentes llamadas y correos electrónicos.

PERFIL consultó la opinión de expertos en derecho, que alertaron sobre la posibilidad de“licitaciones simuladas” y “fraude”.

“La licitación sirve para que el Estado consiga los mejores productos o servicios y con elmejor precio”, señala el abogado constitucionalista Daniel Sabsay. “Para eso tiene queexistir una competencia verdadera entre empresas, pero acá eso estaría en duda”, remarca elprestigioso jurista. “Si estas dos empresas fueran manejadas por las mismas personas, habríaun simulacro de competencia y una burla a la licitación”, concluye.

“Se estaría simulando el proceso de licitación”, coincide Paula Oliveto, auditoraporteña de la Coalición Cívica. “Se daría lo que llamamos ‘dumping’ en elderecho, cuando empresas de un mismo grupo simulan una competencia”, denuncia la abogada, quetiene una especialización en control público de la Universidad de Salamanca. “Esto direccionalas licitaciones a determinados grupos empresarios, lo que permite subir los costos de losproyectos”, subraya. Eso mismo sucedió en este caso: todas las ofertas privadas fueron másaltas que el presupuesto oficial y las obras terminaron saliendo más caras.

“Es llamativo que otras compañías no hayan presentado ofertas, sobre todo si se trata deobras que podrían realizar otras constructoras”, analiza Ariel Caplan, abogado especialistaen derecho administrativo. “También es curioso que se hayan presentado siempre las mismas dossociedades y que sus ofertas siempre sean mayores al número oficial.”

“Se podrían estar violando dos principios básicos de una licitación: igualdad yconcurrencia”, se suma Félix Llon, otro reconocido experto en derecho constitucional.“Hay una fuerte vinculación entre estas dos firmas y da la casualidad que son las únicas quese presentan… Habría que investigar si compitieron de verdad, porque si no estaríamoshablando de fraude”, alerta.

Siempre hubo sospechas de que Lázaro Báez corría con ventaja. Y todo indica que algo de razóntenían.

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