Sería muy útil formularle al Gobierno nacional algunas preguntas sobre los planes cooperativosdenominados “Argentina trabaja”. Estamos hablando de más de cien mil sueldos dealrededor de 1.300 pesos. ¿Cuál es el motivo por el que dos municipios de realidades económicassimilares como San Isidro y Vicente López tienen tratamientos opuestos? San Isidro no recibe ni unosólo de esos programas de asistencia y Vicente López, sí. ¿No hay pobres o desocupados en SanIsidro? ¿No existe la villa La Cava? ¿O será que el intendente Gustavo Posse trabaja políticamentemás cerca de Julio Cobos y Enrique García todavía reporta a Néstor Kirchner? La misma incógnitaaparece entre La Plata y Berisso y Ensenada, que están separados apenas por la calle 122. Para lacapital provincial, no hay ningún plan de trabajo cooperativo.
¿Es otra actitud punitiva contra el intendente Pablo Bruera satanizado por Néstor Kirchnercomo “un traidor”? La venganza desmesurada lo llevó incluso a ordenarle al ministro deJusticia, Julio Alak, que organice un acto donde el ex presidente va a reaparecer después de suoperación de carótida con el sólo objetivo de “aislar” a Bruera. El intendenterespondió con una foto que muestra su buena relación política con Alberto Fernández. Pero volvamosa las preguntas sobre la forma en que se distribuyen los planes de “Argentina trabaja”.¿Por qué la asistencia es sólo para el Conurbano bonaerense y no para el Gran Rosario, por ejemplo?Las necesidades básicas insatisfechas son las mismas. La única diferencia es que en un lugargobierna mayoritariamente el peronismo y en el otro, el socialismo. A propósito, Hermes Binneracusó a la administración Kirchner de fomentar un “federalismo invertido: la Nación concentralos recursos y le da la obligación social a las provincias. La Nación tiene la caja y la Provinciatiene la salud, la educación, la seguridad. Es una situación absolutamente injusta”. Laciudad de San Miguel de Tucumán es el único municipio fuera de Buenos Aires que recibe estos planesde ayuda. ¿Por qué no tiene el mismo trato San Salvador de Jujuy? ¿Sólo porque una es unaintendencia peronista y la otra radical? Estos niveles de arbitrariedad y discriminaciónterritorial también se expresan a la hora de premiar y castigar a los movimientos sociales muyamigos, medio amigos y nada amigos. Con ese criterio, Emilio Pérsico es el que más planes pudoconcretar, Luis D’Elía el que menos y por eso acusó a Néstor Kirchner de ser maltratador ymentiroso y basar sus relaciones en el servilismo. También están los que protestan cada vez con másvehemencia porque los dejaron afuera de todo. Se trata de los que ya no son kirchneristas como lagente de Barrios de Pie o los que nunca lo fueron: los grupos de izquierda más ortodoxa.
Gerardo Milman, diputado nacional del GEN está estudiando profundamente las distintasirregularidades (en muchos casos burdas) que aparecen en estos programas asistenciales. Incluso,pidió a la Auditoría General de la Nación que investigue el tema. Las cooperativas en su inmensamayoría fueron armadas el mismo día que empezaron a recibir los planes. En muchísimos casos tienencomo domicilio el mismo de la Municipalidad y, si uno repasa los nombres de esas cooperativasaparecen “Evita montonera”, “Evita vive”, “Los Descamisados”.Nadie pretende que se llamen “Alsogaray cumple, María Julia dignifica”, pero nuncaaparece un Hipólito Yrigoyen, Alfredo Palacios o un Agustín Tosco. Hay otros manejos pocotransparentes de algunos fondos en los que los legisladores locales deberán poner la lupa. Enalgunos casos, los empleados municipales de planta (que ganan alrededor de 1.000 pesos) fuerondespedidos e integrados inmediatamente a una cooperativa y en otros, ciertos intendentes másrápidos que el sonido se quedan con el subsidio que les envían para equipar convenientemente a lostrabajadores. Esto ya desató conflictos con el gremio de los albañiles. La UOCRA hizo clausurar unpar de obras porque los miembros de las cooperativas no tenían cascos, arneses y otros elementos deseguridad que se exigen a cualquier empresa formal.
La multiplicación de la arbitrariedad de Estado como en estos casos, la resta en la credibilidadde la palabra presidencial y la división que aparece en el propio gabinete expresan como nuncaantes la fragilidad y cierto clima de descomposición del proyecto del matrimonio Kirchner. Lapresidenta Cristina frente a una realidad adversa tanto en Diputados como en Senadores sigueamonestando diariamente a la oposición con el dedito levantado en lugar de tender una mano paraencontrar mecanismos y espacios de negociación parlamentaria. Si una mandataria de cualquier paísdel mundo denuncia que no puede viajar al exterior (China en este caso) porque su vicepresidente(Cobos en este caso) encabeza una conspiración para derrocarla, se produce una conmoción socialimportante que obliga a todos los sectores a expresarse en defensa de las institucionesdemocráticas y que lleva manifestaciones a la calle para apoyar a quien fue legítimamente elegidapor el pueblo. En Argentina no pasó nada de eso. Se acusó al principal partido de la oposición y alprincipal grupo mediático de tener actitudes cuasi golpistas y al otro día todo siguió igual. Elconductor y líder político del partido de Gobierno fue intervenido quirúrgicamente de urgencia porun tema tan delicado que le podría haber producido la muerte y en la opinión pública no apareció lapreocupación o la consternación. Y la clase política casi no se expresó al respecto. Con la movidasobre Malvinas pasó algo parecido. No acusan peso en la balanza de la sociedad. Son misiles quecasi no hacen ruido. Esto habla de un vaciamiento de la palabra oficial. La sobreactuación yvictimización a repetición produce fatiga social y pone en duda incluso las verdades que desde elpoder se dicen. “No tienen propuestas, ya fracasaron”, proclama en las tribunas laPresidenta, mientras retrocede políticamente todos los días.
Para el Gobierno, tal vez ha llegado el momento de reconocer la nueva correlación de fuerzasparlamentarias, de frenar las operaciones que algunos ministros les hacen a sus pares, dedecodificar el mensaje de las encuestas de imagen que van en línea con el de las urnas del 28 dejunio y cambiar por completo la táctica. Los Kirchner ya no tienen espacio para la imposición y laprepotencia. Pasó el tiempo de la extorsión ideológica y del todo o nada. Están obligados asincerar sus necesidades, corregir torpezas y buscar acuerdos y consensos en todos los planos. Enel fútbol se dice que no hay mejor defensa que un buen ataque. Puede ser. Pero en la políticaaparece patético y decadente que alguien que va perdiendo por goleada se la pase gritando goles queno existen a una tribuna cada vez más despoblada. Gobernar es dar certezas y juntar voluntades. Hoymás que nunca.





