El 28 de junio se realizaron en el Uruguay las elecciones internas con miras a las nacionalesdel próximo 25 de octubre. El ex presidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995), del liberal PartidoNacional o blanco, se impuso por 15 puntos de ventaja a su contendiente, el senador JorgeLarrañaga. Pero, a su vez, y al margen del carácter interno de las elecciones, de voto noobligatorio, Lacalle obtuvo 50 mil votos más que el ex guerrillero tupamaro y líder de esemovimiento de la coalición de izquierdas, Frente Amplio (en el gobierno), José Mujica, quien fue elganador en su colectividad. En el socialdemócrata Partido Colorado, Pedro Bordaberry ganó lasinternas. El Partido Nacional, en otro dato indirecto y significativo de esa consulta, resultó elmás votado, con una diferencia de 6 puntos por encima del izquierdista Frente Amplio.
“Pocos honores tan significativos como éste –dice Lacalle– y pocas cargas tanpesadas sobre los hombros, como la que representa esta designación. Pero no podemos pensar que setrata de una tarea individual; ella descansa en una sólida dirigencia, en un electorado afín, y alque aspiramos a convencer en buena ley.”
La fórmula presidencial fue acordada la misma noche de las internas, tras conocerse el resultadode esas elecciones, en un acto formal en la sede del Directorio del Partido Nacional. El senadorJorge Larrañaga será el candidato a la vicepresidencia.
“El doctor Larrañaga –dice Lacalle– agrega fuerza, juventud y dinamismo a lafórmula. La manera en que se concretó, fue una inyección de entusiasmo para losciudadanos.”
Ha comenzado, camino a octubre, la campaña electoral, que será ardua y dura. Pero será limpia,si nos atenemos a lo que expresaron el 28 de junio, a la noche, los dos candidatos conprobabilidades de ganar: el ex presidente Lacalle y el ex ministro de Agricultura y hoy senadorMujica. Ante este panorama, ¿qué opina Lacalle? “Son muchos años de actividad, y no nos esajena la envoltura trágica que, desde la perspectiva de Unamuno, arropa al poder. Pero si volvemospor un instante la mirada hacia atrás, porque a mí me gusta mirar sólo el porvenir, si miramos,digo, un minuto el espejo retrovisor, advertimos que ‘no hemos dejado el honor en elcamino’.”
Un solo dogma: la libertad. Lacalle, nieto del ilustre político uruguayo, dehistórica dimensión, Luis Alberto de Herrera, considera que el Partido Nacional es el único quepuede, hoy, sustituir al actual gobierno. En caso de triunfar, deberá recuperar indispensablesequilibrios sociales. Y sobre ello, señala: “Que quede claro. Tenemos un solo dogma: lalibertad. Una sola intransigencia: la independencia nacional. Nuestros enemigos son la inseguridad,la pobreza, la enfermedad y la ignorancia”.
Hablando del gobierno del Frente Amplio, que preside Tabaré Vázquez, Lacalle reflexiona:“Debemos recordar que tuvieron a su favor la mayoría parlamentaria, prosperidad económica sinprecedentes inmediatos, y el gran capital de la ilusión de los gobernados... Pero, al fin, lasmayorías trajeron leyes conflictivas, la bonanza fue dispendiada y las ilusiones han quedado por elcamino. Vemos que no hay remedios en hospitales, no se construyen escuelas, faltan los alumnos enporcentajes muy altos y no hay profesores, en tanto fracasó el Plan de Emergencia, a pesar de losmillones, y, a este panorama, debemos sumar leyes que atacan la certidumbre jurídica, violentan laspropiedades de la seguridad y menoscaban derechos ajenos, así que, frente a todo esto, se levantacomo bandera de esperanza el Partido Nacional”.
Sobre los pasos que deberá dar su gobierno, en caso de triunfar, comenta: “Esta será unaelección, no un simple cambio de gobierno. Nuestras definiciones serán tajantes y claras, con unprograma que es nuestro contrato con el votante, a quien diremos: ‘Queremos el gobierno paradesarrollar este programa’. Y se lo entregamos. Estará listo a fines de mes. Queremos que lonuestro tenga la solidez de lo posible y el atractivo de lo justo. Así de claro. Este papel, quecon ahínco buscamos, lo asumimos con serena responsabilidad y conciencia de lo querepresenta”.
Luis Alberto Lacalle (que fue diputado, senador y presidente del Uruguay) sabe, desde siempre,que la ética busca la armonía de las personas y la política, la armonía de las sociedades.
*Desde Montevideo.




