En esos momentos entró en mi vida Evita. Eva Perón es un producto mío. Yo la preparé para quehiciera lo que hizo. La necesitaba en el sector social de mi conducción. Y su labor allí fueextraordinaria. Conocí a Eva después del terremoto de San Juan, en enero de 1944. Desde laSecretaría de Trabajo y Previsión traté de movilizar a mucha gente, para que colaborara en la ayudaa esa ciudad, donde había 8 mil muertos. El Ministerio de Guerra, en el que me desempeñaba comojefe de Secretaría (de hecho, subsecretario), envió mantas y carpas para esa pobre gente. EnTrabajo y Previsión pensamos en una colecta. Llamé a gran cantidad de artistas de cine, teatro yradio para que la hicieran en las calles de Buenos Aires. Eva vino con ellos. Los artistas, con sumodalidad y mentalidad diferentes de las de todos los demás, prestaron su entusiasmo, pero sólo ungrupo reducido quedó para organizar el trabajo. Y de ese grupo, la más activa fue esta chica, queme llamó de inmediato la atención. Eva se fue a San Juan por su cuenta, en uno de los aviones demédicos, y desde allí trajo la impresión de lo que pasaba y de cómo se podía ayudar mejor. Cuandoterminó lo del terremoto, le pregunté:
—¿Qué hace usted, hija?
—Trabajo en la radio de [Jaime] Yankelevich –me contestó–. En Radio Belgrano.Estoy ahí en una compañía de rascas.
Siempre me repetía: “Nosotros no somos artistas, somos rascas”. La vi tan útil quele pedí que se quedara a trabajar. Ella aceptó, sin sueldo ni condiciones. Le dimos una oficinitaen Trabajo y Previsión y desde el comienzo se mostró como un ser excepcional, aun entre los hombresque colaboraban conmigo. Es una de las cosas que he tenido siempre en cuenta para todas las cosasque hice en la vida: poder utilizar a la gente que es utilizable y que vale. En cuanto veo unapersona que vale, no me interesa sino eso: qué hacer con lo que vale. Eva era así. Embaló rápidoconmigo. Así como fue apta para lo de San Juan, fue apta para todo lo demás. Enseguida empezamos aintimar y a trabajar bien unidos.
El 17 de octubre de 1945, Eva salió a la calle para ayudarme, junto con [el coronel Domingo A.]Mercante y los muchachos que estaban conmigo. Ya para entonces teníamos preparada a la juventud. Nopodíamos perder ninguna elección. Eso estaba clarísimo. Cuando la noche del 17 de octubre llegué ala Casa de Gobierno, le dije a Farrell: “Vamos, llame de una vez a elecciones, hombre. ¿Oquiere que nos arruinen la revolución?”.
Eva había contribuido mucho a esa lucha. En la mujer hay que despertar las dos fuerzasextraordinarias que son la base de su intuición: la sensibilidad y la imaginación. Cuando esosatributos se desarrollan, la mujer se convierte en un instrumento maravilloso. Claro, es precisodarle también un poquito de conocimiento.
Eva tuvo una clase especial. Lo que logré con ella no hubiera podido hacerlo con otra persona.Pero lo que ella fue, lo que ella hizo, forma parte, al fin de cuentas, del conjunto del arte de laconducción. El carisma es sólo eso: un producto del proceso técnico de la conducción. Porque comopolítico yo soy apenas un aficionado. En lo que soy un profesional es en la conducción.
No se concibe un conductor que no sea a la vez un humanista y que no haya penetrado en laciencia de las relaciones humanas. Conducir es un arte y, como tal, ha de estar apoyado sobre laciencia. Tiene una teoría conformada por una serie de enunciados fijos, pero infinitamentevariables en su aplicación. Para ello hay una técnica de la conducción, que sirve para laaplicación racional de tales principios. Es un arte sencillo y todo de ejecución, de acuerdo con unapotegma napoleónico. Un conductor debe imitar a la naturaleza, o a Dios. Si Dios bajara todos losdías a resolver los problemas de los hombres, ya le habríamos perdido el respeto y no faltaríaalgún tonto que quisiera reemplazarlo. Por eso Dios actúa a través de la Providencia.
Ese fue el papel que cumplió Eva: el de la Providencia. Primero, el conductor se hace ver: es labase para que lo conozcan; luego se hace conocer: es la base para que lo obedezcan; finalmente sehace obedecer: es la base para que llegue a ser hasta infalible. Esto es tan importante que elPapa, como no es infalible providencialmente, lo ha establecido por decreto.
La acción de Eva fue ante todo social: esa es la misión de la mujer. En lo político, se redujo aorganizar la rama femenina del Partido Peronista. Dentro del movimiento, yo tuve la conducción delconjunto; ella, la de los sectores femenino y social. Le dejé absoluta libertad en ese terreno: erami conducta con todos los dirigentes.
Decidimos sacarle al Estado todo lo que fuera asistencia social y les encomendamos esa función alos sindicatos. ¿Por qué? Porque el Estado tiende a crear una burocracia, con un ejército de tiposque viven de la solidaridad pero no para la solidaridad. Lo que hicimos fue construir policlínicasy colonias de vacaciones para los sindicatos: se las regalábamos, pero ellos tenían quemantenerlas. Así, los dueños de su asistencia social eran ellos mismos. Ellos la vigilaban. Cuandoun médico no andaba bien, lo echaban y punto. Había un responsable de echarlo. Y ese responsable noera una institución abstracta en manos de burócratas. También decidimos confiar las jubilaciones alos sindicatos, que son los más interesados en que el sistema funcione. Pero aunque se preveantodos los riesgos, siempre hay algunos que aparecen por sorpresa. Viene por ejemplo un tipo que semuere de hambre y que no se puede jubilar porque no ha trabajado. ¿Hay que dejarlo morir como unperro? No. Alguien tiene que ayudarlo. Hay un sinnúmero de problemas sociales que no estánatendidos por ninguna institución. La solución de esos imprevistos fue lo que yo le encargué a Eva.Ella creó la Fundación de Ayuda Social: ayuda, no previsión. Así se organizaron los hogares deancianos, para los que no podían vivir de una jubilación; los hogares de tránsito, para lasfamilias sin trabajo: allí se instalaba a todos los miembros de la familia mientras se le buscabatrabajo al padre.
La Fundación creó también dieciséis grandes policlínicas, al advertirse que la previsión delEstado era insuficiente y que mucha gente se moría sin asistencia médica. Estos gastos se cubríancon un cincuenta por ciento de lo que daba el hipódromo y un cincuenta por ciento de Lotería yCasinos. Convertíamos el juego en una obra social: lo que yo llamaba el impuesto a los tontos. Evase encargó de llevar adelante esa tarea, y lo hizo muy bien. Pudo capitalizar todo el bien quetenía entre sus manos.
Si Eva hubiera estado viva el 16 de junio de 1955, quizá hubiera exigido el fusilamiento de losrebeldes. Ella era así, peronista fanática, sectaria. No quería transar con nada que no fueraperonista. Pero había que medir con cuidado esas decisiones: en la tarea política, el sectarismo esnegativo porque resta simpatías.
El que construye en política es como el albañil. No se pone a pensar de qué está hecho elladrillo: construye, simplemente. Todo conductor tiene que sumar, empujar hacia adelante lo bueno ylo malo, porque si se conduce sólo lo que es bueno, uno corre el peligro de quedarse con tres ocuatro personas. Y con tres o cuatro no se hace demasiado. Sin embargo, es preciso que en todosistema haya quienes sepan dónde está el mal, y luchen contra él. Eva, que era sensible, lo sabía.Con una mujer sensible es posible llegar a cualquier parte. Una mujer fría, en cambio, no sirvepara nada, ni para los menesteres. Eva, además, aprendió mucho de lo que enseñábamos en lasescuelas de Conducción Política, donde yo di cientos de conferencias. Se publicó hasta un libro conla compilación de esas conferencias. Teníamos la Escuela Superior Peronista en Buenos Aires y unafilial en cada provincia. Alguien que también ha llegado lejos con el aprendizaje es mi nuevamujer, Isabelita. Un día, cuando nombraron hijo ilustre de Arévalo a mi amigo Emilio Romero, élhabló de mí en su discurso y de lo que mi gobierno había hecho por España en un momento difícil.Isabelita se emocionó y se puso a llorar. Le sacaron una fotografía con expresión de llanto quetengo arriba de mi escritorio. En esa sensibilidad está la base de la acción de toda mujer.
*Escritor y periodista.






