•kirchner, el gran ordenador

Extrañando a Néstor

El oficialismo trata de cubrir el agujero político que el ex presidente dejó y la oposición asume que contra él, todo era más fácil.

Extrañando a Néstor
24-08-2026 | 19:28

De a poco, comenzamos a reponernos del shock, aun cuando día tras día nos vamos dandocuenta de la dimensión del espacio que ocupaba Néstor”, expresaba por estas horas una de lasespadas del Gobierno. Consciente de ello y de la necesidad de no dejar baches, la Presidenta seapresuró a delinear los trazos por los que pasará su rango de acción, con la idea de que esoslugares que ocupaba su esposo no vayan a ser usurpados por gente a quien ella no controla. Por eso,su primera definición no sorprendió: ha dicho que ella estará al frente de todas las tareas quedesempeñaba el ex presidente. Sin embargo, habrá que ver cómo se instrumenta esto. Hoy nadie laimagina llamando a intendentes y concejales de la manera como lo hacía su esposo. Habrá trabajoextra para algunos ministros. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, junto con el ministro delInterior, Florencio Randazzo, manejarán las relaciones políticas con los gobernadores y con losintendentes. El ministro de Planificación, Julio De Vido, será quien se encargará de la asignaciónde la plata para obras públicas. Habrá algunas tareas más que recaerán sobre este último y ellas noserán ajenas a una mayor injerencia suya tanto en el área económica como en la Cancillería.

En medio de su dolor, la Dra. Cristina Fernández de Kirchner supo inmediatamente que debía darseñales tendientes a reafirmar su autoridad y de frenar posibles frentes de tormenta. La reunión deDaniel Scioli con los intendentes de la provincia de Buenos Aires hubiera sido inimaginable en vidade Néstor Kirchner. Las circunstancias han colocado a Scioli en una posición de crecientepreponderancia. “La postulación presidencial del mandatario bonaerense acabaría prácticamentecon la división dentro del peronismo y eso sería su pasaporte a una casi segura victoria en primeravuelta”, explica un encuestador independiente. Para algunos, dentro del kirchnerismo hallegado el tiempo de la resignación. La Presidenta sabe que deberá apoyarse en él para tenercontenida a la provincia clave en las elecciones argentinas. De eso hablaron en la reunión de casimedia hora que tuvieron en la semana que pasó. Desde el Gobierno, se encargan de bajarle cualquierposibilidad a la eventual candidatura presidencial del mandatario provincial.

Otra de las decisiones de Fernández de Kirchner fue la de respaldar a Hugo Moyano. El presentedel secretario general de la CGT no es fácil y la situación que esto le genera en su relación conel Gobierno es compleja. El asesinato de Mariano Ferreyra a manos de una patota que respondía alhombre fuerte de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, complicó a Moyano y dejó al Gobierno malparado. Esto tuvo a maltraer al Dr. Kirchner. “A mi viejo lo mató el asesinato de estepibe”, fue la frase con la que Máximo Kirchner graficó esa circunstancia. A pesar de todoesto, el Gobierno sabe que no puede prescindir del líder de los camioneros. Lo necesita a su lado,pero controlado. Por ello es que la Presidenta bajó la orden de defenderlo.

Es probable que a Scioli le corresponda tanto apoyar a Moyano como así también limitarlo. ElGrupo de los Ocho –conjunto de intendentes kirchneristas críticos del secretario general dela CGT que prontamente podría estar integrado por nueve jefes comunales, si es que se le termina deagregar el de Bahía Blanca– se apresuró a reafirmar su postura referida a la necesidad deproducir una renovación en la conducción del PJ bonaerense con base en un proceso democrático ytransparente.

Uno que por el momento está a la intemperie es Luis D’Elía, por quien la mayoría de losintendentes del Conurbano profesa un sentimiento que no es precisamente el del afecto. En unadeclaración, a principios de semana, confesó que muchas veces Néstor Kirchner lo había llamado parapedirle que fuera la voz de su pensamiento. Ni lerdo ni perezoso, Aníbal Fernández salió adesautorizarlo. “Con ese señor no tengo nada en común”.
La ausencia del ex presidente no sólo afecta al oficialismo. También lo hace, y con fuerza,en la oposición. En algunos integrantes del Peronismo Federal hay un estado de desconcierto. En lareunión que se realizó en el piso que posee en la Capital Federal el ex gobernador salteño, JuanCarlos Romero, hubo críticas hacia la postura de Felipe Solá. Su elogio a la figura de Kirchnerdesconcertó y molestó a sus compañeros de ruta. En realidad, sus declaraciones fueronsorprendentes, ya que el ex gobernador bonaerense venía haciendo críticas durísimas sobre lametodología del apriete empleada por Néstor Kirchner. “No sabe qué hacer para volver alkirchnerismo”, coinciden en las dos orillas del peronismo. Las ausencias de Francisco deNarváez y de Carlos Reutemann pegaron. A De Narváez le cuesta cada vez más sostener un discurso derenovación y ubicarse en ese espacio en el que habita tanto pasado. A Reutemann se le atribuyehaber dicho que había que desensillar hasta que aclare. Esta decisión de Reutemann complica aFrancisco de Narváez, cuyas esperanzas de que el ex gobernador de Santa Fe pudiera lanzarse a lacarrera presidencial vienen chocando contra una realidad adversa.

También Mauricio Macri se ha visto afectado por el nuevo escenario político. La contienda contrael ex presidente lo favorecía. La ausencia de Néstor Kirchner lo ha perjudicado. Tal vez por ello,sus asesores le han aconsejado que se olvide de la candidatura presidencial y se aboque a competirpor su reelección en la Ciudad de Buenos Aires, tarea que no le será fácil.
En el radicalismo, las encuestas muestran que el más beneficiado de todo este nuevo panoramaes Ricardo Alfonsín. La imagen de Julio Cobos ha quedado, por ahora, desdibujada. Elisa Carriótambién ha sido afectada por el fenómeno político producido por el deceso de Néstor Kirchner. Hayque decir, sin embargo, que su silencio fue valorado por el Gobierno, dato que uno de susfuncionarios le hizo saber. “Si mi esposo hubiera fallecido, a mí no me hubiera agradado queNéstor Kirchner hubiese venido al velatorio”, expresó la líder de la Coalición Cívica en unareunión. Finalmente, a los que se ilusionaron con la posibilidad de una mejor relación entreGobierno y oposición, la Presidenta los puso en su lugar rápidamente. Ocurrió cuando trató a susopositores de loros durante un discurso en Berazategui. Como bien señaló un alto funcionario delGobierno “ésa es la profundización del modelo.”

Producción periodística: Guido Baistrocchi

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