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Futurismo no es catástrofe

Este año es el centenario del Manifiesto Futurista, un pronunciamiento de valor artístico hecho por el poeta italiano Filippo Tommasso Marinetti, y publicado en el periódico francés Le Figaro el 20 de febrero de 1909.

Futurismo no es catástrofe
22-08-2026 | 06:56

Este año es el centenario del Manifiesto Futurista, un pronunciamiento de valor artístico hechopor el poeta italiano Filippo Tommasso Marinetti, y publicado en el periódico francés Le Figaro el20 de febrero de 1909. Para conmemorar y reconsiderar el movimiento, muchos museos de Europa hanmontado exhibiciones. De todas las exhibiciones, la que más me impresionó fue la del Palacio Realde Milán. En vez de los mejores trabajos del Futurismo, la exhibición muestra lo que precedió elmovimiento y a sus contemporáneos, especialmente en Milán, donde se desarrolló antes de extendersepor Francia. La exhibición también aborda lo que vino después del Futurismo, incluyendo trabajos dealgunos de los más importantes artistas italianos contemporáneos, pero entonces es obvio que latradición artística siempre influye otras escuelas y artistas. Lo que es menos obvio es lo quesucedió antes de 1909.

Mucha gente piensa que antes del Futurismo estaban los realistas, tal como el pintor FrancescoMichetti (muy admirado por el poeta Gabriele D’Annunzio), retratistas de las damas de lasociedad como Giovanni Boldini y simbolistas o divisionistas como el pintor Gaetano Previati, todosadmirados por aquellos de la clase media alta que frecuentaban museos y galerías. Entonces, surgeun choque inesperado y de rápida insurgencia –como una revolución o un desastrenatural– con el poder de cambiar la historia. El aparecimiento repentino de los movimientosvanguardistas, incluyendo el Futurismo.

De acuerdo con la “teoría de la catástrofe” del matemático francés Rene FredericThom, una catástrofe es un “pliegue” repentino, o cambio, antes del cual no hay ningúncambio y después del cual es todo lo que resta, o viceversa. En este sentido, las catástrofespueden incluir el sueño o la muerte –como la canción de los soldados franceses que dice“un momento antes de morir, Jacques de la Palisse seguía vivo”– pero también seencuadran, de acuerdo con algunas interpretaciones, varios eventos históricos como loslevantamientos o los motines de las prisiones. Incluso una cura milagrosa podría ser descripta comouna catástrofe.

Como la exhibición de Milán muestra, el Futurismo no fue tal “catástrofe”.

En 1904, el pintor italiano Giuseppe Pelliza da Volpedo pintó el cuadro Automóvil en el PasoPenice, en el que difícilmente se puede ver el auto, pero sí se puede ver un camino creado porrápidas rayas de pintura. En 1907, Previatti pintó Carro del sol, que combinaba lo simbólico conuna tangible representación de los movimientos convulsivos del sol.

Entre 1904 y 1907, otro pintor de aquel tiempo, Romolo Romani, trabajaba en retratos y en formasindefinibles, con títulos como Aullido y Lujuria, los cuales puedo definir comosimbólicos-futuristas-expresionistas-abstractos. Ellos eran mucho más audaces que las pinturasfuturistas que vendrían a seguir. Cuando uno mira estas pinturas, entiende por qué Romani se asocióa los futuristas para separarse muy poco después, como si buscara otros retos.

La exhibición futurista de Milán sugiere muchas reflexiones más allá de las preguntas sobre losmovimientos artísticos. Cuando uno mira hacia atrás a través de la historia, tiene a la vista losgrandes eventos, bajo la óptica de las catástrofes de René Thom: “Un puñado de sans-culottesinvade la Bastilla y la Revolución Francesa estalla; unos cuantos miles de miserables atacan elPalacio de Invierno y la Revolución Rusa irrumpe; alguien le dispara al archiduque FranciscoFernando de Austria y los aliados se dan cuenta de que ya no pueden coexistir más con los ImperiosCentrales; alguien asesina al líder socialista italiano Giacomo Matteotti y el movimiento fascistase convierte en una dictadura”.

Pero estos eventos fueron usados como pretextos o como marcos definitivos, por así decirlo,permitiéndonos fijar las fechas de los eventos históricos. Estos inicios fueron de menorimportancia; los grandes eventos que llegaron para simbolizar se estaban construyendo lentamente através de los juegos de influencias, crecimiento y decaimiento. La historia es turbia y viscosa. Esalgo que nosotros debemos siempre mantener en mente, cuando pensemos en arte o en historia, porquelas catástrofes del mañana siempre están, calladamente, madurando en el hoy.


*Copyright The New York Times.

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