Nuestro país ya ha dado un gran paso institucional: la consolidación de la democracia. Ahora eldesafío es consolidar el sistema federal sobre la base de un poder ejecutivo fuerte en todos losestamentos del poder. Ello es fundamental a la hora de toma de decisiones: si las leyes no secumplen pierden su razón de ser y la Nación y sus instituciones se debilitan. Nadie cuestiona queel Estado debe asegurar a sus ciudadanos salud, educación y seguridad personal. La solución selograría con la profundización del sistema federal, partiendo desde sus bases primarias: losmunicipios y comunas. Tales autoridades pueden y deben tener un conocimiento óptimo de lacomposición y del potencial humano de sus habitantes, y de sus capacidades para cumplir con elcometido propuesto. Cada una de estas células de la democracia debiera contar con una estructuraautosuficiente en materia sanitaria, educativa y policial, de modo tal que se integre en plenitudinstitucional al resto de sus pares provinciales, dependiendo lo menos posible de otrasjurisdicciones. Ello sólo se podrá lograr con un serio plan de trabajo mancomunado con la direccióny el apoyo de las autoridades provinciales. El factor educación es el elemento decisivo para que elciudadano preserve su salud y participe en la vida política protegiendo así la democracia. Nodebieran faltar escuelas secundarias en ninguna comuna de las provincias y en todas las escuelasprimarias y secundarias se debería contar con un confort elemental, una orientacióntécnico-práctica que integre la actividad intelectual con la manual, con la provisión de unacomputadora por lo menos cada dos alumnos, enseñanza del idioma inglés en todas las divisiones,asistencia alimentaria integral para todos los alumnos de bajos recursos que la requieran ypermanentes seminarios sobre prevención de epidemias como el dengue o la gripe A y de enfermedadesinfecto- contagiosas. Niños y jóvenes jugarán así un rol decisivo ilustrando incluso a sus padres.Ya lo sostenía siglos atrás Montesquieu: “En el gobierno republicano se necesita de todo elpoder de la educación, que tendrá como objeto la virtud. Se puede definir esta virtud como el amora las leyes y a la patria. Dicho amor requiere una preferencia continua del interés público sobreel interés de cada cual…” Finalmente, la seguridad no se va a solucionar sólo con másefectivos sino con la madurez de los ciudadanos. El delito se combatió entre todos, consolidaridad, participación efectiva en la solución de los conflictos, una mayor comunicación entrelos vecinos y las fuerzas del orden, cárceles que cumplan su cometido de reinsertar al delincuentea través del trabajo cotidiano, de la educación y de la pertinente asistencia psicológica. Eldescenso de la delincuencia será fruto de un trabajo ordenado, paciente y planificado porespecialistas. El mayor incentivo de la democracia como forma de gobierno es que todo esperfectible, todo puede ser constantemente mejorado. Lo que no puede faltar es la virtud de losgobernantes en hacer cumplir sus decisiones, más allá de que algunas no sean tan beneficiosas.Recordemos a Domingo F. Sarmiento: “Las cosas hay que hacerlas, aunque sea mal, pero hay quehacerlas” porque lo importante es hacer, no quedarse sólo en los discursos. Hoy tenemos elfactor humano idóneo y las herramientas técnicas más que suficientes para hacer las cosas biendesde el inicio, por lo que el desafío se sustenta en trabajar con dos requisitos básicos:compromiso social y honestidad.
*Ex juez de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario.






