•el peso de las corporaciones

Gobernar la Argentina

Dicen que sólo el peronismo puede gobernar a la Argentina. Por ahora hay pocos datos históricos para refutar esta afirmación. Tambien se repite que nadie puede negar que el peronismo tiene vocación de poder, un argumento difícil de contradecir. Lo que en realidad es más difícil de explicar es que exista una agrupación política que rechace el poder, sin embargo, hay movimientos políticos que se definen por su voluntad de demolerlo, y otros que no saben qué hacer con él.

23-08-2026 | 06:21

Dicen que sólo el peronismo puede gobernar a la Argentina. Por ahora hay pocos datos históricospara refutar esta afirmación. Tambien se repite que nadie puede negar que el peronismo tienevocación de poder, un argumento difícil de contradecir. Lo que en realidad es más difícil deexplicar es que exista una agrupación política que rechace el poder, sin embargo, hay movimientospolíticos que se definen por su voluntad de demolerlo, y otros que no saben qué hacer con él.
El peronismo gobierna a la Argentina porque maneja los resortes del poder creando desde elgobierno alianzas con sectores oligárquicos. Una oligarquía se define por la posesión de resorteseconómicos que le dan acceso al uso de las influencias, extorsión y violencia, para lograr susobjetivos. La propiedad de capital no es el único atributo de este poder oligárquico sino la formaconcentrada de su posesión y el control de la organización que lo sostiene.


El ejército, el poder financiero, los sectores terratenientes, la Iglesia, fueron lossectores de la oligarquía corporativa con la que los gobiernos desde Roca hasta Perón representarono contra los que lidiaron para conservar su poder. Sólo por unos años el yrigoyenismo pudo accedera él por la nueva Argentina creada con la inmigración masiva.
No considero el poder “inglés” como factor imperial ya que nuestro país no fueuna colonia sino un proveedor de materias primas y un receptor de capital financiero en un ordenmundial que culminó en 1929. Esta dominación no nos convirtió en colonia, sino en un país cuyadirigencia prefirió siempre endeudarse a llevar a cabo una política fiscal solvente.
Con Perón los sindicatos pasarán a formar parte de la distribución del poder en nuestro país,junto a sectores del mismo Estado con una burocracia conformada por una planta permanente defuncionarios.
Frondizi intentó crear un factor nuevo de poder mediante la industrialización con aportes decapital y tecnología extranjera que sustituyera la falta de financiamiento en infraestructura quehabía padecido y reconocido el segundo gobierno de Perón.


El gobierno de Alfonsín no resistió a los antiguos ejes del poder corporativo del Ejércitoque se sublevó, el financiero que vació los bancos, la Iglesia que se consideró atacada por unlaicismo agnóstico dominante en la educación, y el sindical que vio en los radicales enemigospolíticos.
En la década del noventa, Menem anuló el poder desestabilizador del ejército derrotando alsector carapintada, encarcelando a Seineldín, incorporando cuadros militares a la dirigenciajusticialista y a los negocios del gobierno. Se alió al poder financiero y enriqueció al sectorbancario mediante una política de endeudamiento internacional e interno con tasas de interésgravosas y un dolár fijo. Logró la adhesión gremial a la privatización de los servicios mediante unreparto prebendario.


Desde el 2001 el sostén del poder tiene otras caras visibles. Cavallo al destruir la redferroviaria diseñó una economía basada en la circulación vial, red de comunicación vital dado elintercambio regional de mercancías. Es decir que gracias a su política, el sindicato de camioneroses el eje del poder sindical. Paran los camioneros, para el país.
El otro poder gremial decisivo es el de la educación. Su poder reinvidicativo es importante yel conflicto con los gobiernos que se suceden no tiene fin.
El sector llamado de la seguridad es un poder encubierto con un rostro oficial uniformado. Enél actúan mafias, servicios personales de custodia y una trama política que arma una red casiimpune de criminalidad.
El peronismo en el poder comparte conveniencias con la cúpulas de sectores corporativos, creauna red dirigencial que controla sus organizaciones y suprime todo intento de disidencia. De estemodo tiene garantizado un orden.
En estos momentos La Mesa de Enlace que representa a este nuevo protagonista llamado “el campo”, interviene en la puja política. El hecho global de que por primera vez en más decincuenta años el precio de las materias primas no sólo deja de degradarse sino que incrementa susvalores de un modo inédito, hace que el sector agroganadero se convierta en una pieza clave para elingreso de divisas y sea eje del superávit fiscal.


Un gobierno peronista fortalece las cúpulas de las organizaciones, les permite el control delos dineros y no se inmiscuye en el modo en que ejercen su poder. Puede así encontrar aliados,negociar y postegar algunas demandas. También pactó con la cúspide de algunas empresas de medios decomunicación pero por pujas de poder rompió el lazo con uno de los principales factores de presiónpolítica.
Los que se oponen a este tipo de estrategia no ofrecen otra alternativa que una apelación ala democratización en nombre de la construcción de ciudadania, y al fortalecimiento de lasinstituciones administradas de acuerdo a una meritocracia.
Las discusiones que se llevan cabo en la actualidad sobre los superpoderes y la delegación defacultades legislativas al ejecutivo, tienen que ver con las cajas. Si le sumamos el viejo secretode los montos destinados a los servicios de espionaje, Side, lo que está en juego es la posibilidadde sumar poder mediante dinero no declarado y destinado a cúpulas organizacionales. Este repartoincluye a los movimientos sociales.
A esto es lo que se llama “vocación de poder”. El intento de pasar por arriba delos jefes organizacionales y llegar al ciudadano responsable, al individuo libre, al electorindependiente, culminan en frágiles arrebatos del poder anterior y en un rotundo fracaso.
La oposición sabe que desde el llano apela a doña Rosa, y en la cumbre a don Hugo.


Cuando se habla de democratización institucional se corre riesgo de una anarquía que impidecualquier negociación. La discusion alrededor de los modos de conduccion gremial entre la CGT y laCTA, responde a un dilema que se juega entre un poder negociador fuerte a la vez que corrupto, yotro más transparente pero que no asegura una tregua en las tensiones sectoriales sino unaconflictividad permanente. Es lo que por lo visto sucede en Aerolíneas o en los subtes, en dondelos pactos entre la patronal y algún gremio deja el conflicto sin solución por el no acuerdo conotros delegados.
La Argentina es ingobernable porque oscila entre el centralismo oligárquico que asociaintereses sectoriales de entramados corporativos con los nuevos ricos del gobierno, y una idea deciudadanía no clientelar que no es más que una diseminación de voluntades que no responde a laestructura de las organizaciones sociales.
Democratizar a las organizaciones implica no sólo dispersar los centros de decisión, yconsensuar puntos de vista, sino fijar normas para que no se paralicen las acciones por unpermanente estado deliberativo.
Gobernar no es discutir todo, todo el tiempo. Un poder legislativo debe ser ejecutivo para noser estéril, sin embargo, sin un ejecutivo fuerte hay vacío de poder.

*Filósofo (www.tomasabraham.com.ar).

También en Perfil