•el DERROCAMIENTO DE IRIGOYEN

Golpes y modelos de desarrollo

25-08-2026 | 08:31

El 6 de septiembre se cumplieron 80 años del derrocamiento del presidente constitucionalHipólito Irigoyen. Fue el primer golpe de Estado exitoso desde la vigencia de la Constitución de1853/60. Le sucedió un largo período de alternancia entre regímenes democráticos y autoritarios.Aquel golpe no fue exclusivamente militar ni tampoco incruento como se sostiene. Se produjo un añodespués de la mayor crisis financiera del siglo XX con epicentro en los EE.UU. y efectos en elresto del mundo; le siguió una radical reforma de los parámetros macro económicos y financieros yuna revisión de las ciencias económicas.

Se acusaba al Gobierno de a-institucionalidad y compromiso del funcionamiento del propio sistemarepublicano. Se sostenía que Irigoyen tenía signos de senilidad. Era falso y lo demostró asumiendosu propia defensa, un testimonio de vocación democrática y republicana. Otros decían que Irigoyenestaba aislado y desconocía la situación real del país. Otros lo atribuyen a la ideología fascistade los complotados aunque no existen evidencias. El péndulo de gobiernos autoritarios/democráticosse mantuvo hasta 1983. ¿Entonces?

I. Dos investigaciones del historiador norteamericano Robert Potasch y elpolitólogo francés Alain Rouquié demostraron con sólida documentación que todos los golpesejecutados por militares tuvieron siempre como condición necesaria –aunque nosuficiente– el apoyo de la totalidad de los partidos políticos existentes al momento delderrocamiento del presidente, incluyendo todo el espectro ideológico, desde la extrema derechahasta la extrema izquierda pasando por fuerzas de centro y social demócratas. Con excepción delpartido en el Gobierno. En el derrocamiento del presidente Irigoyen hubo además, una legalizacióndispuesta por la Suprema Corte de Justicia de la Nación que todavía avergüenza al orden jurídico denuestro país. He argumentado acerca de estas tesis con detenimiento en mi libro La crisis en lacrisis (Eudeba, 2002).

II. En 1930 se puso en marcha, con paso firme, el modelo de industrialización porsustitución de importaciones (ISI) que bajo este período abierto de desinstitucionalización seafirmó hasta comienzos de la década del 80. He desarrollado con amplitud todo lo referente aldesarrollo del modelo ISI y a su colapso a fines de 1970 y comienzos de los 80 en mi libro RepensarAmérica Latina (Gedisa, 2004) que incluye una lúcida explicación de Celso Furtado sobre laemergencia del modelo y su colapso.

III. En 1930 la Unión Soviética controlada por Stalin se embarcaba en laindustrialización forzosa y la criminal –por sus consecuencias– colectivización de laagricultura. Los partidos comunistas se organizaron en todo el planeta y los conservadores ennuestra región tomaron al pie de la letra la advertencia de Marx en el comienzo del célebreManifiesto comunista. Los regímenes totalitarios de derecha eran una respuesta a estos temoresreales o imaginarios y las preocupaciones por la democracia eran arrinconados. La Guerra Fría queasoló América latina implícitamente desde 1930 y explícitamente desde 1948 hasta el derrumbe de laURSS es el tercer ingrediente para comprender la dimensión histórica de aquel comienzo brutal dealternancia entre golpes y democracias frágiles.

IV. El golpe de 1930 estrenó el poder temible de los medios de comunicación; conuna radiofonía incipiente y amplio predominio de la comunicación gráfica; el diario Crítica montóuna campaña devastadora para construir la imagen de un Presidente sin capacidad de gobierno.Sacrificar la democracia fue una razón para salvar la República. Todos los gobiernos autoritariosque siguieron mostraron que tampoco respetaban las instituciones. He desarrollado un análisis másamplio de la relación entre República y democracia en el último siglo latinoamericano en mi libroSociedades Invisibles (Gedisa, 2008).

V. ¿Coincidencias? Este período 1930-1983 demuestra la estrecha correlación entreel surgimiento de un modelo de desarrollo que prescindía de la democracia privilegiando eldesarrollo, el paroxismo de la Guerra Fría como contexto internacional, la prevalencia de losintereses articulados del establishment, el protagonismo estratégico de los medios de comunicacióny la mediocridad e irresponsabilidad de los partidos políticos incapaces de contener las mutacionessociales en curso a partir de 1930. Si no se trata de coincidencias debe comenzar la construcciónde teorías alternativas a las ya conocidas.

*Sociólogo, ex rector de la UBA y de la Universidad Nacional de Córdoba.

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