Infierno grande

Me dice mi mamá que Marcelo Coronel, el intendente de General Rodríguez, tiene los días contados.

Infierno grande
24-08-2026 | 07:26

Me dice mi mamá que Marcelo Coronel, el intendente de General Rodríguez, tiene los díascontados. No sabe con quién tendrá que ir a lidiar para que le destapen las zanjas, le junten labasura o le reemplacen las lámparas del alumbrado público a partir de marzo.

Ni ella ni yo creemos que la situación para el municipio pueda mejorar. En todo caso, los dosseguimos con expectativa los pormenores de la espectacular caída en desgracia de Coronel, que nuncahizo nada por nosotros.

Adelma “la Vasca” Arguissaín puso todo su empeño (y el de su nome de guerre) paraconseguir el cargo para su entonces pareja y, durante un tiempo, las cosas parecieron sonreírles aambos.

Hoy ella, que supo presidir la estratégica Comisión de Seguridad en el senado bonaerense, estáimputada en dos causas penales: una de ellas la vincula a un desarmadero de vehículos robados quefuncionaba en una quinta que alquilaba su ex novio, Marcelo Porchetto (con garantía de ella), y laotra la imputa por malversación de caudales y administración fraudulenta en una causa abierta araíz de la doble asignación de subsidios de la Secretaría de Transporte de la Nación a la empresade su familia, que monopoliza el transporte público en General Rodríguez.

Oscar Verón, el dueño de la quinta-desarmadero, es un testigo clave de la primera causa, sobretodo con su testimonio según el cual “la Vasca” en persona le habría dicho que elRenault 21 semidesarmado que estaba junto a una soldadora autógena y otras herramientas en el patiode la quinta pertenecían a su padre, Juan Pedro Arguissaín, quien por esto y otras no deseadasapariciones públicas terminó perdiendo los estribos y se declaró “cansado de poner plata parasacarla de los problemas en los que se mete”. De paso, acusó a su entonces yerno, MarceloCoronel, el intendente, de ladrón.

La relación sentimental entre “la Vasca” y Coronel no pudo (o no quiso) sobreponersea esos traspiés.

Además de las salpicaduras que le llegan por el lado de su familia política, Coronel saltó a lafama por méritos propios, cuando empezaron a tirarle cadáveres (Damián Ferrón, Sebastián Forza yLeopoldo Bina) en el partido, relacionados con la efedrina que Manuel Poggi (ex director deDesarrollo Industrial de General Rodríguez) manipulaba con fines poco claros. En esas intensasjornadas de agosto de 2008, Coronel habría mandado, para sorpresa de los jueces intervinientes, unacuadrilla municipal para limpiar la escena del crimen.

La redacción del semanario político local La Hoja, que comenzó a denunciar hechos de corrupciónen el municipio, fue incendiada en un hecho que los seguidores de Coronel consideraron destinado aperjudicar al intendente.

Puesto contra las cuerdas, el Concejo Deliberante de General Rodríguez no tuvo más remedio queaprobar en una sesión extraordinaria de diciembre de 2009 la conformación de una ComisiónInvestigadora que, entre otras cosas, descubrió serias irregularidades en las preadjudicaciones delas 1900 viviendas del Plan Federal que la intendencia había realizado “por sorteo”.Como el azar es ciego, habrían sido favorecidos mismos DNI con diferentes nombres, adjudicatariosde domicilio dudoso, menores de edad e, incluso, personas fallecidas.

La presidenta del Consejo Escolar hasta el 10 de diciembre pasado, Claudia Mantesso de Chimenti,fue sorprendida por un vecino cuando descargaba de una camioneta municipal las flores destinadas alos jardines de infantes del distrito, en su propia quinta. “Yo haré un buen reparto de lasmismas”, dijo la inverosímil señora, hoy reintegrada a la docencia.

El legajo personal del intendente es otro intríngulis, porque aparentemente se ha perdido. Sesabe (por otras vías) que aportó $ 60.689 a la campaña de los Kirchner, aunque en junio declaró suautonomía respecto de la pareja regia.

Y la Universidad de Belgrano ha negado por escrito que Coronel tuviera el título de licenciadoque declaraba y gracias al cual obtuvo un plus salarial mientras duró su mandato, apenas una de lasveinticinco irregularidades o delitos que la Comisión Investigadora puso en negro sobre blanco.

En 2008, Marcelo Coronel había asumido su segundo mandato consecutivo como intendente de GeneralRodríguez. La renovación parcial de los miembros del Concejo Deliberante en diciembre de 2009permitió que recién entonces prosperaran las denuncias contra el político, que se conocían desdemucho antes pero que siempre habían sido bloqueadas por la mayoría automática con la que contaba enese ámbito. La tripartición de poderes tiene esas cosas.

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