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Integración lingüística

Integración lingüística
24-08-2026 | 18:37

Un artista me pide que le corrija el “estilo” a su autobiografía. Lo hago con gustoy, al devolverle el texto ya pulido, le copio las (pocas) reglas de acentuación de la lenguacastellana, que él ha decidido olvidar (si alguna vez las supo). Me contesta indignado, presumiendoque lo trato de analfabeto y poniendo en el más alto sitial a la lengua inglesa, que carece de esosinstrumentos de estigmatización que serían los acentos. ¿Hemos llegado al momento a partir del cuallos acentos comienzan a percibirse como meros rasgos de autoritarismo? Le explico que las lenguasno nacen acentuadas y que fueron los sabios quienes decidieron, alguna vez, si correspondía o nomarcar gráficamente las sílabas tónicas para un mejoramiento de la comprensión de lo escrito en unalengua muy cantarina, y lo hicieron siguiendo criterios de economía lingüística: como la mayorcantidad de palabras del castellano son graves (acento en la penúltima sílaba) y, al mismo tiempo,la mayoría de los vocablos terminan en n, s o vocal, se decidió que ninguna palabra grave terminadaen n, s o vocal llevara tilde, que se reserva para las terminaciones raras (“árbol”).Las esdrújulas, tan bellamente anticuadas que hay que tratarlas amorosamente, se acentúan siempre(“pétalo”) y las agudas, sólo cuando sus terminaciones son las dominantes(“entendés”). No es demasiado complicado (las demás son reglas accesorias, muchas delas cuales fueron cayendo en desuso y que hoy sirven para identificar la edad de quien escribe: elacento de “sólo”, por ejemplo). Por supuesto, podríamos discutir la pertinencia de unareforma ortográfica (el siglo XIX fue pródigo en debates semejantes), pero no para poner en elcadalso a los acentos sino, por ejemplo, para acercar la ortografía del castellano que escribimosen América al portugués que se escribe en Brasil (donde, a los acentos, se agregan marcas denasalización y otras delicias cortesanas). Nuestro norte no debería ser el inglés (cuya plasticidadnadie puede poner en dudas: Shakespeare) sino las lenguas amigas, las que necesitamos paraentendernos mejor entre nosotros: moneda común, lenguaje único.

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