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Izquierda afortunada

Resulta que el abuelo era usurero. ¡Ah, ahora nos quedamos tranquilos! Por suerte, no pertenecía a la oligarquía, como sí hubiera ocurrido si se hubiese dedicado a trabajar su propia tierra o la que heredó. Parece que sólo presionaba a las personas que pasaban por una situación de necesidad para obtener beneficios económicos extraordinarios y dominio sobre ellas. Aires de familia, que le llaman.

Izquierda afortunada
24-08-2026 | 06:48

Resulta que el abuelo era usurero. ¡Ah, ahora nos quedamos tranquilos! Por suerte, no pertenecíaa la oligarquía, como sí hubiera ocurrido si se hubiese dedicado a trabajar su propia tierra o laque heredó. Parece que sólo presionaba a las personas que pasaban por una situación de necesidadpara obtener beneficios económicos extraordinarios y dominio sobre ellas. Aires de familia, que lellaman.
Más allá de estas ridículas anécdotas, la izquierda es afortunada. En la política, nadieacumula tanto dinero como ella. Hace unos años, un ex candidato presidencial me relataba laconfesión de un empresario amigo suyo, quien prefería aportar dinero al populismo, porque de todosmodos la derecha liberal no lo perjudicaría si alguna vez llegaba al poder. ¿Un caso aislado decinismo? No. Un síndrome generalizado de cobardía autodestructiva, aquí y en gran parte del mundo.
La izquierda no es sólo afortunada por su dinero, sino también, y principalmente, por suprestigio. ¿En qué tratado de la virtud –no de la política– figura que la solidaridadconsiste en repartir el dinero de los otros? Aun así, el más caritativo de los hombres de derechajamás gozará del reconocimiento que se le tributa al más avaro de los socialistas. El Estadoconfiscó incluso la virtud.
Sin embargo, la mayor fortuna de la izquierda consiste en su posibilidad de evitar lascomparaciones que pondrían al descubierto su incoherencia superlativa: su materialismo filosóficocon la defensa de los derechos humanos (¿es, entonces, el hombre algo más que una piedra?); sudiscurso de los derechos humanos, con su defensa a ultranza de los países comunistas que losviolaban y los violan hasta extremos execrables; su oposición a la pena de muerte con sureivindicación militante del aborto; su hipergarantismo jurídico con el trato a sus enemigosvencidos; su reivindicación del Estado con su tolerancia a la ocupación y destrucción delpatrimonio público. Las contradicciones del pensamiento de izquierda no resistirían el mínimoanálisis; pero para tranquilidad de sus militantes, casi nunca se permite el mínimo análisis.

*Abogado y escritor.

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