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Jaque a la reina

En ajedrez, recordaba Rodolfo Walsh, que usó la figura para uno de sus relatos, se llama Zugzwang a la situación en la cual cualquier movimiento que haga el jugador empeora su situación e, in extremis, lo lleva a perder la partida.

Jaque a la reina
24-08-2026 | 03:19

En ajedrez, recordaba Rodolfo Walsh, que usó la figura para uno de sus relatos, se llamaZugzwang a la situación en la cual cualquier movimiento que haga el jugador empeora su situación e,in extremis, lo lleva a perder la partida. Aunque abominemos de la aplicación al universo políticode metáforas que provengan de juegos o deportes, en este caso el concepto ilumina nuestro presente:“Se pierde, no por lo que hizo el contrario, sino por lo que uno está obligado a hacer. Sepierde porque uno no puede, como en el póker, decir ‘paso’ y dejar que juegue elotro”.

En la Argentina, el poder regente se entrega a situaciones de Zugzwang sin que medie presiónalguna de los adversarios políticos sino por la misma dinámica (misteriosísima, para los merosaficionados como yo) de sus jugadas políticas.

Sucedió en 2008, cuando la Presidenta tuvo que escuchar que su voto no era positivo de boca delpresidente del Senado que había llegado a ese cargo no por imposición de ningún adversario políticosino por un sistema de alianzas que, a la vista estuvo, no estuvo bien pensado. Y volvió a sucederen 2010, cuando la Presidenta tuvo que escuchar desde el Banco Central de la República Argentina unsilencio atronador que significaba que no se cumpliría una orden (más o menos cuestionable, segúnlos puntos de vista).

El funcionario tampoco había sido colocado por el enemigo para minar desde adentro las fuerzasde gobierno, sino que fue propuesto por el Poder Ejecutivo, con acuerdo parlamentario cuando eloficialismo controlaba las mayorías en ambas cámaras, como quien mejor podía manejar (hay quecreer) los complejos asuntos ligados con la estabilidad monetaria.

Se puede discutir (se ha hecho, se está haciendo) la legitimidad de los decretos de necesidad yurgencia, utilizados por el Poder Ejecutivo para realizar sus jugadas políticas. Pero lo queresulta indiscutible (independientemente de las posiciones que se tengan en relación con lasacciones de Gobierno) es el callejón sin salida en el que una y otra vez se coloca el Gobierno consus jugadas insensatas, aun (o sobre todo) respecto de las causas más simpáticas.

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