•El adelanto de las elecciones y la renuncia de garrido

Jornadas brutales

“¿Por qué adelantan las elecciones?, ¿Tienen miedo de perder?”. “Sí.” La pregunta fue la que hizo Néstor Kirchner en su deshilachado discurso del cierre de campaña de las elecciones provinciales en Catamarca. La respuesta le corresponde a alguien que compartió con él la noche del jueves en la residencia presidencial.

22-08-2026 | 04:50

Por qué adelantan las elecciones?

¿Tienen miedo de perder?”

“Sí.”

La pregunta fue la que hizo Néstor Kirchner en su deshilachado discurso del cierre de campaña delas elecciones provinciales en Catamarca.

La respuesta le corresponde a alguien que compartió con él la noche del jueves en la residenciapresidencial.

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La decisión, como siempre, fue brutal. En la intimidad de Olivos, desde donde Néstor Kirchnergobierna en compañía de su esposa, el ex presidente en funciones tomó la determinación que hasacudido al ámbito político del país: la de adelantar las elecciones a legisladores para larenovación parcial de las Cámaras de Diputados y Senadores. Las crónicas han sido ya abundantes encuanto a los detalles y a los diálogos que hubo entre los Kirchner y aquellos a los que lescomunicaron la novedad en la noche del jueves.

Los receptores de la misma fueron el jefe del bloque de diputados, Agustín Rossi, el jefe delbloque de senadores, Miguel Angel Pichetto, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo. De estanómina surge una ausencia estridente: la del jefe de Gabinete de Ministros, Sergio Massa. ¿Hacefalta agregar algo más para demostrar qué poco lo tienen en cuenta los Kirchner y cuán escaso es supeso político específico dentro del Gobierno?

Volviendo a la reunión de mentas en la residencia de Olivos, en la noche del jueves, alguiencercano a uno de estos protagonistas decía: “Fue una decisión acertada. En verdad, la únicaposible. Néstor y Cristina Kirchner hicieron una lectura adecuada del significado de la derrota enCatamarca. Fue un golpe duro. Fue, además, un signo de que la nave está en decadencia. Esto esdebido a la situación creada tanto por los que se fueron ya del Frente para la Victoria como de losque están a medio camino entre quedarse e irse. Esperar a octubre equivalía a un suicidiopolítico”.

Esta es la verdadera razón de esta movida de los Kirchner. En cambio, la excusa públicapresentada por la Presidenta para fundamentar una resolución de tamaña repercusión, tiene laconsistencia del aire. “Los argentinos no podemos tener una serie permanente de eleccioneshasta el 28 de octubre en el marco de la crisis. Sería casi suicida embarcar a la sociedad en unadiscusión permanente”, dijo la Dra. Fernández de Kirchner. Esta afirmación es fácilmenterebatida por la experiencia de los Estados Unidos, país en donde nació y en el que más se sientenlos efectos de la crisis. Allí, sin embargo, no sólo a nadie se le ocurrió modificar la fecha delas elecciones presidenciales –se vota siempre el primer martes que sigue al primer lunes denoviembre– sino que, además, nadie pensó en suprimir ninguna de las internas, que tienen alos norteamericanos votando, en distintos distritos, a lo largo de casi todo el año.

La realidad es, como muchas veces pasa con este y con otros gobiernos, otra. En este caso lo quese ve es una fuga de votos desde el oficialismo que no para. Es esa fuga de votos la que estáobligando a Néstor Kirchner, además, a pensar seriamente en presentarse como candidato a encabezarla lista de diputados nacionales del Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires. Enese caso, habrá entonces una fuerte discusión jurídica: ¿está el ex presidente en funcioneslegalmente posibilitado para postularse? ¿Su condición de inquilino de la Quinta de Olivos essuficiente para decir que tiene la necesaria antigüedad de residencia en la provincia como parapostularse y votar en ese distrito?

La decisión de Mauricio Macri de adelantar las elecciones a legisladores de la Ciudad de BuenosAires operó a manera de luz roja para Néstor Kirchner. La determinación del jefe de Gobiernoporteño se enmarca dentro de una facultad que legalmente le asiste. Sin embargo, desde el punto devista republicano, esta manipulación que se hace de las fechas de los comicios es mala siempre, lahaga quien la haga. A Macri, por lo tanto, también le cabe el sayo. Estamos en presencia de unvicio que viene arrastrando la democracia argentina desde su renacer en 1983. El tema que aquíagrava las cosas es que, para modificar el calendario electoral a nivel nacional, habrá necesidadde obtener la sanción de una ley por parte del Congreso; y para ello no hay más que dos semanas yaque, para cumplir con los plazos que marca el código electoral, la convocatoria a elecciones debehacerse 90 días antes de la fecha estipulada para su realización.

Por lo tanto, en el Congreso habrá de comenzar otra batalla. ¿Tendrá el Gobierno los númerospara definirla a su favor? Los punteos dan que en la Cámara de Diputados sí; en cambio, en la deSenadores no todo es tan seguro. ¿Y si hiciera falta otro desempate por parte del vicepresidente?“Es un asunto en el que no queremos ni pensar después de lo dicho por Cobos de que no está deacuerdo con la iniciativa”, confiesa por lo bajo un legislador K. Paradoja interesante: enlas cercanías de Cobos, el pensamiento es similar.

En los países con regímenes parlamentarios, el adelantamiento de las elecciones marca ladebilidad de ungobierno. En países con regímenes presidencialistas, como el nuestro, esa debilidades aún mayor. Los dos casos recientes en la historia argentina –la presidencia de RaúlAlfonsín y la de Eduardo Duhalde– son ejemplos claros de dicha circunstancia. Alfonsínadelantó las elecciones presidenciales de 1989 para mayo de ese año, pensando que el Plan Primaverallegaría hasta ahí y le daría oxígeno para asegurar el triunfo del candidato de la UCR, EduardoAngeloz, quien, al final, perdió frente a Carlos Menem. Duhalde, por su parte, luego de losterribles hechos de la estación de Avellaneda que costaron las vidas de Maximiliano Kosteki y DaríoSantillán, no tuvo más alternativa que acortar la duración de su mandato provisorio y llamar aelecciones anticipadas que, de no haber sido por la eliminación de las internas, su candidato,Néstor Kirchner, también habría perdido.

El otro reconocimiento implícito que se desprende de esta intempestiva determinación delmatrimonio presidencial tiene que ver con las dificultades económicas.

El “efecto jazz” está sonando en la Argentina. A esta música no la puede silenciarninguno de los dibujados índices del INDEK. La disminución de la actividad se siente, y mucho. Unade las consecuencias indirectas más delicadas de este enfriamiento de la economía es la caída de larecaudación fiscal. “Hemos entrado en un círculo vicioso peligroso, justo cuando la realidaddemanda un accionar del Estado más fuerte en áreas tales como salud, educación y seguridad”,reconocía un hombre cercano al Gobierno a quien las reacciones de Néstor Kirchner ya nosorprenden.

Por otra parte, la decisión de los productores agropecuarios de no comercializar sus productoscargará de tensión la ya complicada relación del sector con el Gobierno. No sería de extrañar que,ante esto, la Presidenta reflote, con carácter de urgente, la idea de la estatización de lacomercialización de granos.

Si hasta el viernes había incertidumbre en los sectores económicos, ahora la habrá más. Es pocoprobable que alguien tome alguna decisión importante y positiva de inversiones significativas en elpaís hasta el 28 de junio. ¿Y luego? “Nadie puede asegurar nada porque, sea cual fuere elresultado electoral, el después será políticamente complicado”, razona un operador económicocercano a los sectores de la industria, donde la preocupación reina, y el azoro, también.

No hay dudas de que el golpe de timón dado por los Kirchner repercute, a su vez, en la oposicióny la somete a tensiones. Y sobre esto habrá que ver cómo son sus reacciones. Las primeras que sehan observado han satisfecho al matrimonio presidencial en relación con su máxima preocupación: laprovincia de Buenos Aires y la alianza entre De Narváez, Macri y Solá. Ahí se han dado todas lasposiciones posibles: De Narváez lo vio bien, Macri más o menos y Solá lo criticó duramente. Estorefleja el estado de situación de cada uno de los protagonistas. El peor parado para hacer frente aesto parece ser Solá, a quien este adelantamiento le quita toda chance de armar una estructura quele dé sustento propio dentro de esa trilogía que hoy es la obsesión de Néstor Kirchner.

A la UCR la complica porque hay un calendario de internas que va a ser difícil de poder cumplir.Esto va a apurar definiciones en lo referente a su integración con Elisa Carrió y, también, conJulio Cobos.

Carrió, a su vez, deberá enfrentar la disyuntiva de presentarse a diputada por la CapitalFederal y, de alguna manera, verse sometida, a pesar de no competir por cargos similares, a unenfrentamiento con Gabriela Michetti, con quien tiene afinidad.

Otra de las consecuencias de todo este desbarajuste se vivirá en el Poder Legislativo. ElCongreso será este año una institución mucho más debilitada de lo que es hoy en día. Primero,porque de aquí a junio, y ante la urgencia, los legisladores deberán dedicar más tiempo paraabocarse no tan sólo a la campaña sino también a su reordenamiento; y segundo, porque laconstitución del Parlamento que surja después del 28 de junio recién se verá reflejada a partir del10 de diciembre. Es un axioma de la política que las transiciones largas nunca son aconsejablesporque, a la larga o a la corta, terminan por paralizar el quehacer de una institución o poder.Pero claro, a los Kirchner lo institucional les importa lo que la nada.

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No se olviden de Garrido

En el medio del zafarrancho producido por la decisión del matrimonio Kirchner de adelantar laselecciones, la renuncia del fiscal de Investigaciones Administrativas Manuel Garrido es una voz dealerta –otra más– que no debe olvidarse.

Garrido venía llevando adelante una tarea sistemática en pos de un objetivo: la lucha contra lacorrupción que tocaba a funcionarios y empresas cercanos a los Kirchner. Dice el ya ex fiscal en unpárrafo de su elaborada dimisión:

“Está claro que la corrupción es un fenómeno que se da en mayor o menor medida en todoslos países, pero lamentablemente el nuestro se destaca por la impunidad casi absoluta de esefenómeno y la falta de decisión y seriedad para hacerle frente.”

Virgilio decía: “Conoceréis a los países por sus delitos”. Y en nuestro país, dondeel delito abunda, la corrupción es emblemática.

Producción periodística: Guido Baistrocchi, con la contribución de Santiago Serra.

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