•debate en el oficialismo

¿Kirchnerismo como superación del peronismo?

24-08-2026 | 18:24

Interesante debate en el Frente para la Victoria a partir de una sugerente tesis de Sandra Russosobre la superación del peronismo.
El sorpasso no se daría esta vez como en su versión primera mediante el tercer movimientohistórico que soñara Raúl Alfonsín, superación de la que hoy queda una página de Facebook con seiscomentarios realizados hace un año (http://www.facebook.com/topic.php?uid=31231087515&topic=9197).
Esta vez la formación político-cultural superadora sería el kirchnerismo como identidadpropia y no peronista. (Ver Sandra Russo en http://www.politicargentina.com/entrevistas/721-sandra-russo-el-kirchnerismo-es-algo-superador-del-peronismo)

Entre los lectores del blog Ramble Tamble (www.rambletamble.blogspot.com),tomado como punto de observación por la cantidad y diversidad de lectores oficialistas yopositores, las opiniones están divididas y, en principio, de manera incipiente, se detecta que, amedida que baja el tramo etario, se piensa que el peronismo está o debería estar superado.
La condición etaria se diluye mucho y no obra ya como variable central si el respondenteproviene de la cultura no peronista: en este caso la superación del peronismo por el kirchnerismose hace más nítida, evidente y deseable, más que nada deseable y urgente.
En nuestro caso mantenemos una posición divergente de la tesis superadora y pensamos que elkirchnerismo es una modalidad histórica concreta del populismo peronista (hay otras), y suscondiciones de aparición y desarrollo no se explican sin el populismo justicialista comofundamento.
Populismo que, como ya lo analizara John William Cooke y como para dejar contentos a todos,refrendara diez años después y en más páginas Ernesto Laclau, como toda experiencia populistaresulta de final abierto, o “no tiene ideología” que lo ordene ab initio.

Hay experiencias populistas (popular-democráticas) y socialmente inclusivas y esta experiencia,organizada en torno al kirchnerismo, sostenemos que es un formato de estas características. Perotambién hay experiencias populistas articuladas en torno a intereses de los segmentos dominantes,socialmente excluyentes, como mostró en los 90 el populismo menemista.
Sin embargo, ambas son experiencias populistas, el menemismo y el kirchnerismo, vinculadas aljusticialismo, que les dio fundamento y las articuló.
Pretender encorsetar en sólo una de las formas posibles la modalidad de discurso yorganización populista es tranquilizador, pero teóricamente inconsistente e históricamente falso.
Varios caminos conducen a sostener que para analizar y comprender, potenciar y finalmenterecomenzar una experiencia populista (popular-democrática) inclusiva socialmente, no es convenientetransitar el camino de “con esta sí, con esta no, con esta señorita me caso yo” sinoasumirlas como propias en plenitud y revisarlas para evitar reiterar calamidades.
Observen lo sucedido con otra tradición política ubicada en las antípodas del populismoperonista: el marxismo occidental y sus partidos asociados, los no estalinistas en particular.
Frente a la aparición de las experiencias del socialismo realmente existente, en la difuntaUnión Soviética y los países del Este, con su secuela de dictadura y persecución políticasistemática, lejos de asumir que las condiciones políticas y teóricas de esas calamidades estabanya inscriptas al interior del corpus marxista, incluida su revisión leninista, negabansistemáticamente la condición de “marxista” de aquellas experiencias inquietantes.

“Eso no es marxismo”, sentenciaban los viejos esbirros del proletariado, agregándoleuna cuota de grotesco teórico a la tragedia política y social que mostraban los países del Esteeuropeo, por ejemplo. Cuba la dejamos, para no despertar polémicas adicionales.
Conclusión, cero de revisión teórica y creatividad política abolida, con el colapso de lateoría marxista y la crisis política terminal de los regímenes asociados como final inexorable.
La excepción es el régimen chino, que nunca negó su condición de marxista. Es una modalidadespecífica, de organización política, social y económica marxista que sigue vivita y coleando y,por suerte, bien lejos nuestro. El partido único es su fundamento, claro.
Que no suceda este proceso de negación de la contradicción con el populismo, que aun contodas sus marchas y contramarchas fue el único formato capaz, desde mediados del siglo pasado, detransformar el país en un sentido de mayor justicia y equidad en ciertas condiciones históricas ypolíticas: la megacrisis del año 2002 en el sustrato de la experiencia populista kirchnerista, comolo fue el proceso industrial sustitutivo y el despliegue de los sindicatos en su formato preperonista en los 30, en el peronismo inaugural.
Para señalar los límites de esta polémica, 1.200 lectores de Ramble Tamble, votaron sobreeste tema: la superación o no del peronismo por el kirchnerismo. Sus resultados abren lacolumna.

*Director de Consultora Equis.
Asesora al Gobierno.

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