•Panorama // sin soluciones del g-20

La Argentina, puro grupo y cuentos chinos

¿Cuáles son los problemas de corto plazo de la Argentina económica? La burbuja de los precios de nuestras commodities de exportación explotó, reduciendo los ingresos de los productores agrícolas y su “derrame” sobre el resto de la economía privada, en especial en el interior y en sectores específicos como la construcción y el consumo de bienes durables.

22-08-2026 | 08:26

Cuáles son los problemas de corto plazo de la Argentina económica?
La burbuja de los precios de nuestras commodities de exportación explotó, reduciendo losingresos de los productores agrícolas y su “derrame” sobre el resto de la economíaprivada, en especial en el interior y en sectores específicos como la construcción y el consumo debienes durables. Y reduciendo los ingresos fiscales que sostenían el populismo clientelista, laobra pública, y los subsidios al precio de la electricidad, los combustibles y el gas domiciliario.
La reacción confrontativa del “vale todo” del Gobierno, con la expropiación delos ahorros previsionales y la larga conflictividad con el sector agropecuario y el defaultimplícito con los tenedores de deuda pública indexada con el IPC, creó un serio problema dereputación y desconfianza. A la vez, la aceleración de la inflación de la primera mitad de 2008,junto con las devaluaciones bruscas de nuestros socios comerciales, impuso la idea de un dólarbarato en la Argentina, que sumado a la mala reputación y la desconfianza, alienta una dolarizaciónlenta pero constante de los portafolios. Todo esto, sumado a la recesión internacional que reducela demanda de bienes de exportación –automotriz, siderurgia, turismo, aluminio–, hatenido como resultado menor actividad, menores ganancias, menos creación de empleo, recesión.
Ahora, ¿en qué medida lo resuelto en la cumbre del Grupo de los 20 y el préstamo chinomodifican el panorama?
Veamos. El G-20 resolvió, en primer lugar, darles más fondos al FMI y a los organismosinternacionales de crédito para que, con estos fondos, les presten a los países emergentes que, conbuenas políticas públicas, no tienen acceso al crédito privado, por la crisis financiera y noporque no sean sujetos de crédito. Este no es el caso de la Argentina, que ya no accedía al créditointernacional privado antes de la crisis, por el mencionado problema de reputación. Por supuestoque algunos dólares más vamos a recibir por cambios técnicos en el cálculo de las cuotas del FMI ypor préstamos del Banco Mundial y del BID. Pero no mucho.
El segundo punto que resolvió el G-20 es cambiar las regulaciones del sistema financierointernacional y combatir los paraísos fiscales. Esto llevará un tiempo y, claramente, nada tieneque ver con la Argentina, cuyo sistema financiero local está relativamente sano y casi ajeno a losavatares globales, en general, y el paraíso kirchnerista no ha sido visto como una amenaza a laestabilidad financiera mundial.
Lo tercero que trataron el peronista Obama y el resto de sus colegas, incluyendo la demócrataCristina, es el aporte de gasto público de los países centrales para alentar la demanda interna ensus respectivos países. Esto ayuda, probablemente, a ponerle piso a la recesión. Pero si estamosante una crisis de sobreendeudamiento privado, llevará tiempo recuperar un crecimiento mundialsostenido y, en todo caso, será difícil que los precios de nuestros productos de exportaciónvuelvan a los valores de burbuja del año pasado.
Cuarto, se anunció el rediseño de los organismos multilaterales de crédito para darles máspeso a los países emergentes, que tendría que hacerse efectivo en… 2011. Claramente, a laArgentina de 2009 esto poco le importa.
Finalmente, se resolvió promover el comercio mundial y denunciar restricciones y trabas queimpongan los países al intercambio global. La Argentina, en este caso, está más cerca de losvictimarios que de las víctimas.
En síntesis, los beneficios para nuestro país son muy menores, comparados con los querecibirán otros emergentes (los US$ 70 mil millones para México, por ejemplo). Aunque algunosdólares podríamos obtener para aliviar las necesidades de usar las reservas.
¿Y el préstamo chino? Es un típico préstamo para fortalecer la posición de reservas yliquidez del BCRA. Un préstamo para un problema que, afortunadamente, el BCRA no tiene, dado que suposición de reservas líquidas, independientemente de su monto real neto, es importante y puedeatender la demanda de dólares sin problemas graves.
La Argentina no enfrenta una corrida especulativa contra las reservas, sino una demanda dedólares porque los ciudadanos argentinos desconfían del Gobierno y consideran que el dólar debe sermás caro, acá de lo que es. Por lo tanto, tener más dólares en las reservas, por lo resuelto en elG-20 o lo acordado con China, es mejor que no tenerlos, y aleja, en parte, el riesgo de default dela deuda dolarizada. Pero los problemas de fondo de la Argentina actual, crisis fiscal, pérdida decompetitividad, caída de los precios de exportación, desempleo, recesión y desconfianza en ungobierno con mala reputación, no se solucionan. Y no se solucionarán desde “afuera”,porque, como siempre, nuestros problemas están adentro.

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