•Panorama // El narcotrafico golpea a colombia

La balanza del Quinqui

Andrés Escobar salió de la disco rumbo al estacionamiento, y esos tipos que lo habían desafiado dentro del local reaparecieron como una ráfaga demente. Afuera ya era el día siguiente, el viernes; acaso haya pensando en lo poco que valía la vida de cualquiera en los suburbios de Medellín. Pero él había sido educado en el Colegio Conrado González, se lo conocía como “Calidad Andrés” y como “El Caballero”, las cosas no iban a pasar a mayores.

La balanza del Quinqui
22-08-2026 | 13:59

Andrés Escobar salió de la disco rumbo al estacionamiento, y esos tipos que lo habían desafiadodentro del local reaparecieron como una ráfaga demente. Afuera ya era el día siguiente, el viernes;acaso haya pensando en lo poco que valía la vida de cualquiera en los suburbios de Medellín. Peroél había sido educado en el Colegio Conrado González, se lo conocía como “CalidadAndrés” y como “El Caballero”, las cosas no iban a pasar a mayores. O tal vez nohaya pensado en nada, mientras cada uno de sus pasos –a medida que lo acercaban a supasado– lo llevaban hacia su destino. “Un abrazo fuerte (...) porque la vida no terminaaquí”, había escrito apenas unos días antes.
En su libro La distribución del ingreso en Colombia, Mauricio Cárdenas afirma que“cuando se comparan las mediciones de desigualdad colombianas con la evidencia internacional,Colombia emerge como uno de los países con mayor desigualdad en Latinoamérica; de hecho, ésta es laregión con mayor desigualdad en el mundo”. También es la región del planeta donde se haverificado la mayor tasa de crecimiento del delito. La globalización ha distribuidoinequitativamente no sólo el ingreso sino también la criminalidad. La medición de homicidios enAmérica Latina y el Caribe ha aumentado desde 12,5 hasta 25,1 cada 100 mil habitantes a partir delaño 1980.
Bernardo Kliksberg destaca que “la combinación de jovenes excluidos, con dificultadespara incorporarse a la vida laboral, baja educación y familias desarticuladas crea un inmensouniverso vulnerable que constituye un mercado cautivo para las bandas criminales”. El saldodel siglo XX consiste en que ganó el capital y los trabajadores perdieron. Según la ComisiónEconómica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2007 las personas bajo el nivel de pobreza yen estado de necesidad constituían el 37% de la población regional, con diez países en lo que eseporcentaje iba del 40% al 60%. Aunque si no se resignifica el mercado, la inequidad social, sumadaa la violencia y la contaminación inexorablemente lograrán que la palabra “ganancia”tenga que ser repensada.
“¡Gracias por el autogol!”, gritó en la madrugada del 2 de julio Humberto MuñozCastro, guardaespaldas de los hermanos Pedro David y Juan Santiago Gallón Henao, supuestamentevinculados con las apuestas deportivas clandestinas. Acaso Andrés Escobar haya recordado eldesdichado gol en contra del 22 de junio, cuando se arrojó sobre la pelota que había lanzado elnorteamericano John Harkes desde la izquierda y la introdujo en su propia valla. Colombia perdiócontra Estados Unidos y aquel fenomenal equipo cafetero terminó eliminado en la primera ronda delMundial de Fútbol de 1994. O quizás no haya pensado en nada, cuando el reproche se transformó enuna salva de insultos y él se dio vuelta para dar la cara a sus agresores. Santiago Escobar, suhermano, declararía más tarde que se trataba de “unos apostadores que tenían nexos con elnarcotráfico”.
La ciencia ha desarrollado diversas maneras para curar a un adicto de los estupefacientes,pero no hay registro de un país infectado por la narcocriminalidad que se haya sanado. Comoconsecuencia de los drásticos cambios políticos y económicos que han tenido lugar en América Latinaa partir de 1980, el “gomero” o “mariguano” mexicano de antaño se haconvertido en “narco”, las “federaciones” en “carteles”, y comodice Laurent Laniel “si se le pidiera hoy en día a un transeúnte en París (...) citar a uncolombiano conocido, es probable que pensara en Pablo Escobar antes que en el premio Nobel GabrielGarcía Márquez”.
“Contrabando y Traición”, el famoso “narcocorrido”, es una canciónmás del repertorio de varios grupos de música ranchera del norte de México, como “Los Tigresdel Norte” o los “Tucanes de Tijuana”, que han hecho fortuna glorificando a losgrandes traficantes locales. Los corridos supieron inspirarse en los héroes de la RevoluciónMexicana. Del mismo modo que cualquier hombre de negocios, los narcotraficantes se asociaron conlos políticos, comenzando por la financiación de las campañas electorales y por la construcción deredes clientelares.
En algunos lugares los narcos se volvieron políticos luego de hacer que los políticos sevolvieran narcos. Por eso es que estalla el diccionario de los nuevos vocablos:“narcomaná”, “narcosistema”, “narcopolíticos”,“narcodemocracia”, “narcodiplomacia”, “narcoviolencia”. Depolíticas económicas que concentran la riqueza y multiplican la pobreza, y de sistemas judicialesque reprimen selectivamente la criminalidad que genera la inequidad, resulta que los países sobrelos que se ha cernido la narcocriminalidad no encuentran su antídoto.
Andrés Escobar se volvió sobre los que lo insultaban, la madrugada del 2 de julio de 1994,exigiéndoles respeto. Humberto Muñoz Castro sacó un revolver “Llama” calibre 38 largo,y le descerrajó una decena de disparos. Testigos presenciales refirieron que, mientras tiraba,gritaba “¡Gol!”, como un relator radial del más allá. “El Caballero”Escobar llegó muerto al hospital. Sus compañeros de la Selección Nacional René Higuita y ChichoSerna reconocieron discretamente el cadáver. No es ninguna indiscreción recordar que Higuitavisitaba frecuentemente a Pablo Escobar en sus días de cautiverio.
Elías Carranza, director del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas, para laPrevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente (Ilanud) se apoya en las cifras: en laregión, más población joven equivale a más delitos (en América Latina el 65% tiene entre 0 y 34años); más tiempo fuera de la familia y de la escuela, a más delitos (los menores de edad bajocontrol penal suelen tener entre 3 y 5 años de retraso escolar); más desempleo, a más delito (segúnla Organización Internacional del Trabajo en 9 países de América Latina el desempleo de los jovenesduplica la tasa general de desocupación); más inequidad en la distribución del ingreso, a másdelitos. Y, sucesivamente, a menor consumo per cápita = más delitos; mayor concentración humana =más delitos; menor puntaje en el índice de desarrollo humano = más delitos.
En el “narcolunfardo” mexicano se llama “la Balanza del Quinqui” alinstante en que la persona que está al filo de la navaja sopesa sus posibilidades y se da cuenta deque no existen dos opciones, sino sólo una y mala. Acaso la “Balanza” se le hayaaparecido a “Calidad Andrés” Escobar en la última fracción de segundo. O tal vez no, yhaya experimentado lo que dicen los libros de medicina, no los de literatura.

También en Perfil