La China del sur

Es difícil para los argentinos comprender qué pasó si hasta la década pasada mirábamos a Brasil como un par. Si no hace tanto jugábamos en la misma división, ¿por qué hoy Brasil está en otra liga? En los noventa nuestra economía era la mitad y hoy es diez veces menor que la brasileña.

La China del sur
23-08-2026 | 14:41

SEDE OLIMPICA. Ayer Lula y Pelé festejan la elección de Brasil para los Juegos de2016. Río le ganó primero a la Chicago de Obama y luego a la Madrid del rey.

Es difícil para los argentinos comprender qué pasó si hasta la década pasada mirábamos a Brasilcomo un par. Si no hace tanto jugábamos en la misma división, ¿por qué hoy Brasil está en otraliga? En los noventa nuestra economía era la mitad y hoy es diez veces menor que la brasileña. Diezveces menor es la relación que tiene Uruguay con Argentina. Nunca antes la extensa Argentina estuvoen esa proporción con ningún otro país americano excepto con los Estados Unidos, el único que antesde nuestra decadencia fue diez veces mayor que nosotros. Hoy ese lugar lo ocupa la República dosEstados Unidos do Brasil.
En parte, nosotros cometimos errores que nos relegaron por debajo de nuestraspotencialidades, más allá de los aciertos de Brasil, como lo demuestra que hace treinta añosArgentina era el doble de Chile y esa diferencia se redujo hoy a la mitad. Pero pareciera queBrasil no para de acertar. La elección ayer de Río como sede de las Olimpíadas 2016 (no es casualque las últimas fueran en Beijing) sumada a que Brasil ya fue electa sede del Mundial de Fútbol de2014, confirma que nuestro vecino es visto a los ojos del mundo como la gran potencia emergente delsiglo XXI.

Esta ola comenzó hace casi una década con la creación de un neologismo económico, BRIC, queresumía con la primera letra de los cuatro países con mayor potencial –Brasil, Rusia, India yChina– la zona del mundo con mayores posibilidades de progreso.
De estos cuatro países, sobresalieron sobre sus pares dos: China y Brasil, lo que llevó aquien quizá sea hoy el hombre más feliz de la Tierra, el presidente Lula, a pronosticar que Brasilva camino a ser la tercera mayor economía del planeta después de Estados Unidos y China.
No es imposible, ya hoy Fiat de Brasil es mayor que la de Italia, Telefónica de Brasil, mayorque la de España y el mayor banco brasileño, Itaú, es mayor que la célebre Unión de Bancos Suizos(UBS) y vale en la Bolsa de San Pablo más de veinte veces la suma de los cuatro mayores bancosargentinos.
El sábado pasado, la columna de Economía de PERFIL escrita en esa oportunidad por eleconomista de IERAL Jorge Vasconcelos comparó los índices Merval y Bovespa, que miden el desempeñode la Bolsas de Buenos Aires y San Pablo, durante los últimos quince años. Desde 1995 hasta 2002,el valor bursátil de las empresas brasileñas osciló entre ser similar al de las argentinas y eldoble, pero a partir de la devaluación, año a año, la brecha se fue ampliando sin respiro, y hoy esdiez veces mayor.
En los noventa, fundamentalmente en sus primeros años, antes del Tequila, Cavallo, elcanciller Di Tella y Menem sostenían que nuestro país tenía que salir del Mercosur para pasar alTratado de Libre Comercio porque a la Argentina no le convenía ser socio de Brasil, otro país pobrecomo ella misma, sino de uno rico como los Estados Unidos.

En los ámbitos diplomáticos y estratégicos mundiales se conoce la teoría de los tres círculos,uno integrado por países con más de 200 millones de habitantes, otro por países con más de 10millones de kilómetros cuadrados, y el tercero por países de más de un billón de dólares deproducto bruto. Sólo tres países reúnen los tres requisitos: Estados Unidos, China y Brasil. AJapón y las potencias europeas les falta el territorio y la población, a Rusia la población (quedecrece año a año) y a India el territorio. Luego, no es lo mismo tener un territorio inhóspitocomo el de Siberia que otro soleado como el de Brasil. Ni erosionado por miles de años de cultivocomo los de China e India, que joven y vastamente virgen como el de Brasil. Además, Brasil nopadece los problemas de divisiones religiosas e idiomáticas de India ni los de falta de seguridadjurídica de Rusia o de seguridad política de China.
La Argentina, definitivamente instalada en el G-20, gracias a su potencial de generar variasveces más alimentos de los que produce (en un territorio igual al de India con treinta veces menoshabitantes), contará con muchas oportunidades de aprovechar a un vecino como Brasil. Esperemos queno se reduzca a que los fanáticos del deporte puedan ir a un Mundial de Fútbol y a unas Olimpíadasen micro.

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