•EL COSTO DE LA CORRUPCION

La cifra es el 20%

El tema de la corrupción de los funcionarios públicos dominó la tapa de los diarios a lo largo de la década del noventa. Las librerías mostraron esos años en sus stands amplios trabajos de investigación de periodistas y ciudadanos comprometidos que mostraban, en detalle y con precisión milimétrica, quién y de qué manera se había quedado con los dineros públicos.

23-08-2026 | 16:53

El tema de la corrupción de los funcionarios públicos dominó la tapa de los diarios a lo largode la década del noventa. Las librerías mostraron esos años en sus stands amplios trabajos deinvestigación de periodistas y ciudadanos comprometidos que mostraban, en detalle y con precisiónmilimétrica, quién y de qué manera se había quedado con los dineros públicos. La fatiga de lapoblación, al respecto, más las tropelías del fin de la Convertibilidad, se expresó en una granmanifestación de bronca colectiva donde el latiguillo de la corrupción siempre estuvo presente.
Después todo pareció enfriarse, como si nada ocurriera. Sólo un grupo político (el ARI yluego la Coalición Civica) y algunos poquísimos medios (entre los que se cuenta el diario LaNación, la revista Noticias y el diario PERFIL) dieron cuenta de algunas maniobras que todavía nohan tenido de-senlace definitivo en la Justicia. Que nadie termine con la acusación de“culpable” ha generado un malestar colectivo, un serio cuadro de escepticismo social,de mirada discepoliana sobre la realidad ¿En qué concluyeron todos los juicios contra funcionariosque rodearon a Carlos Menem? ¿Fueron juicios mal planteados? ¿A qué obedece la lentitud oineficiencia de la Justicia?


Convengamos que la corrupción impera en otras partes del mundo. En Brasil, el ex-presidenteJosé Sarney, creador en su tiempo del Mercosur con el argentino Alfonsín, carga con seriasdenuncias de corrupción sobre sus espaldas y le ha causado daño a Lula, de quien era aliado.Familiares de Lula han estado involucrados en actos ilícitos graves. En un país que echó alpresidente Fernando Colhor de Melo por sus exacciones ilegales pero que sigue dominando lagobernabilidad nordestina pareciera que la política sale indemne, que la estabilidad de lasinstituciones gubernamentales no han sido dañadas.
En México, en cambio, la “mordida” oficial, en todos los estratos forma parte dela vida cotidiana y eso está llevando a visualizar una permanente complicidad de las fuerzas deseguridad y de muchos políticos con los grandes traficantes de la droga lo que se ha traducido enuna alarmante desaparición del Estado como ente que regula, ordena y sanciona. No faltanintelectuales mexicanos que afirman que su patria ya no tiene destino, que ha quedado en manos dela ilegalidad. En la vereda de enfrente, en Venezuela, una clase de funcionarios ciegos y mudos yempresarios prebendarios son los que sostienen los desvaríos de Chávez, que apuesta a gobernar supaís hasta la Eternidad.
Por supuesto que existe un ranking de corrupción mundial donde Argentina igual que muchospaíses africanos y asiáticos están en la mira. Sin embargo, el ranking se olvida de Europa. EnAlemania , la empresa símbolo del poderío tecnológico germano, como Siemens, ha sido incriminadacon severidad y algunos de sus ejecutivos juzgados. La “mano –pulite” en Italiallevó a la cárcel y al suicidio a empresarios especialistas en valerse del Estado y la políticapara cometer sus delitos. En España, los casos probados de corrupción drenan la credibilidad delPartido Popular, de oposición.
En la Suecia impoluta, ejecutivos de importantes empresas fueron llevados al banquillo de losacusados por negociados espúreos en el Africa. En Rusia, los “oligarcas” (ex-directivoscomunistas de empresas millonarias), con una siniestra mafia, en alianza con ex-figurones de la KGBtienen al país en un puño. Pese a todo, el extremo norte de Europa (Noruega, Dinamarca, Finlandia)sigue ganando en estudios de moralidad pública.


En Estados Unidos, estafas como la de Enron o mentiras como las de los grandes bancos queprovocaron la crisis financiera de 2007, que no ha cesado, sólo pudieron llevarse adelante o porineficiencia o por estupidez o por complicidad de funcionarios públicos.
Según empresarios, a una inversión empresaria importante en Argentina o en otras nacionesdonde hay corrupción hay que agregar un costo adicional del 20 por ciento en el presupuesto. Es elcosto total para colocar los cimientos de las fábricas.

*Periodista especializado en Economía.

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