•menor crecimiento

La clave es la distribución del ingreso

Venimos de seis años de crecimiento sostenido a altas tasas, pero a partir del último trimestre de 2008 se pasó a un período de desaceleración de ese crecimiento, con algunas caídas puntuales y fuertes en la actividad económica sectorial.

22-08-2026 | 05:48

Venimos de seis años de crecimiento sostenido a altas tasas, pero a partir del último trimestrede 2008 se pasó a un período de desaceleración de ese crecimiento, con algunas caídas puntuales yfuertes en la actividad económica sectorial.
Las expectativas negativas, instaladas por el conflicto originado en las retenciones móviles,y que luego se intensificaron con el recrudecimiento de la crisis internacional, han marcado engran medida ese impulso de desaceleración productiva. Se gestó entonces una suerte de profecíaautocumplida, en la medida que los actores económicos esperan que las cosas empeoren, dejan deinvertir, retrasan compras, y estas acciones llevan efectivamente a una desaceleración en laproducción. Sin embargo, estas expectativas, tildadas de “racionales” por algunosteóricos de la economía, muchas veces esconden intereses específicos y formas de comprender laeconomía que defienden el sostenimiento de la tasa de ganancia. Significa centrar el análisis enlas incertidumbres del futuro, en este caso magnificadas por la crisis internacional, sin tener encuenta las ganancias del pasado. El caso paradigmático es el de las terminales automotrices, queluego de alcanzar un récord histórico de producción en los siete primeros meses del año 2008, enoctubre ya estaban reduciendo jornadas, salarios y personal. La primera variable de ajuste fue eltrabajo asalariado, con una celeridad asombrosa.
Sin embargo, algunas cifras de la realidad muestran un panorama distinto. De las 24 empresasque informaron balances a la Bolsa de Comercio e integran el Merval, 20 mostraron resultadosanuales positivos en 2008 y 13 de ellas lograron mejor resultado que en 2007. Si se toma el últimotrimestre de 2008, influido por la crisis, sólo la mitad exhibió una menor evolución, y sumadastodas las ganancias resultaron un 5,6% menores a las obtenidas en igual trimestre de 2007. Nivelesde ganancias que, hay que evidenciarlo, siguen siendo históricamente altos.
Estos datos llevan a reflexionar sobre la posibilidad de que muchas de las grandes empresashayan sobrerreaccionado los efectos de la crisis, de forma tal de bajar los niveles salariales yobtener beneficios fiscales a cambio de mantener la plantilla de sus trabajadores. Estos datosmuestran que la crisis, al menos en el cuarto trimestre del año pasado, no llegó a las grandesempresas, pero también evidencian que el tema de la distribución del ingreso sigue siendo, enespecial en este entorno de desaceleración productiva, una cuestión esencial. Si se deja a lasfuerzas del mercado actuar sin condicionamientos, el ajuste pasará por los trabajadores y noalcanzará a las ganancias. Esta situación no sólo es injusta, sino que además mina el poder decompra de la población, que es el verdadero reaseguro del mantenimiento de la actividad productiva.
Para enfrentar este menor crecimiento, se requieren medidas anticíclicas, algunas de lascuales el Gobierno ya ha tomado, y que deberá intensificar para morigerar aún más los efectosnocivos de la crisis. Pero hay dos condiciones económicas indispensables para transitar con mejoresresultados este período. Una de ellas es una rápida aplicación de planes sociales eficientes parasacar a las familias de la pobreza, medida que no sólo garantizará una mayor equidad social, sinoque además tendrá un efecto multiplicador muy alto, dado que todo el ingreso que se vuelque a lasfamilias pobres se convertirá rápidamente en consumo, sustentando el mercado doméstico, tanto anivel nacional como regional.
La segunda condición es lograr lo antes posible una recomposición del poder de comprasalarial, situación que no parece gozar de altas probabilidades hoy día. Será la mejor forma dedefender el empleo, generando demanda para la producción. Para ello habrá que escapar del corséideológico impuesto por aquellos que intentan defender el empleo por la vía del congelamiento desalarios, medida cuyo mayor impacto es proteger las ganancias empresariales. Una mejor distribucióndel ingreso sigue siendo la mejor forma de fomentar la producción y el consumo.

*Presidente Banco Credicoop.

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