•FUTBOL-VIOLENCIA-INTERNAS-NEGOCIO; UNA PASION ARGENTINA

La consagración del energúmeno

Estos de la tribuna empezaron igual, a matar o morir con cumbia, tetra y frula, pero poco a poco le vieron la punta a un negocio que los llevó sin escalas de la exclusión a los medios.

La consagración del energúmeno
22-08-2026 | 05:59

A mí no me gusta tratar a gente loca –protestó Alicia.

—Oh, eso no lo puedes evitar –repuso el Gato–, aquí todos estamos locos; ¡yoestoy loco; tú estás loca!

—¿Cómo sabes que yo estoy loca? –preguntó Alicia.

—Tienes que estarlo –afirmó el Gato­–, o no habrías venido aquí.”

Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll (1832-1898)


Algunos de los marginales que supimos construir intentan incluirse a lo bestia, amenazantes,con un revólver en la mano. Son esos tipos sin piedad que andan por las calles demostrando lo pocoque les importa la vida del otro y la suya propia, claro; y para los que algunos amados mitospopulares exigen cadalso y pena capital, ojo por ojo. Tal vez imaginan que la sombra del verdugoserá capaz de paralizarlos. Se equivocan.

Estos de la tribuna empezaron igual, a matar o morir con cumbia, tetra y frula, pero poco a pocole vieron la punta a un negocio que los llevó sin escalas de la exclusión a los medios. Producto delas crisis, de la fatal decadencia o vaya a saber por qué hoy, para el curioso imaginario nacional,un barrabrava es un ícono que exhibe al mundo nuestra indómita pasión, nuestra manera única deamar, de entregarlo todo por la causa en el país de Evita y el Che. Los jugadores les dan dinero,camisetas y extrañan hasta sus aprietes, si se van. Los demás hinchas, respetuosos, les abren pasocuando irrumpen en la cancha; los dirigentes negocian con ellos de igual a igual, los periodistasles piden notas exclusivas, la policía los escolta. Esas bestias son como vedettes. Les hemos dadoentidad pública a bandas armadas. Así estamos.

Durante la semana supimos menos de la interna del PJ que la de La 12, exitoso emprendimiento queregentea el negocio del tablón, único bastión nacionalista maradoniano frente al foquismoriquelmista. Un tal Richard, “el uruguayo”, ladró contra Mauro Martín, su rival. Loacusó de balear a su grupo con apoyo policial y, afiebrado por los micrófonos, hasta propuso unviaje “a 500 kilómetros” para dirimir como hombres en el campo de batalla y sinviejitas molestas en el medio la primacía en la hinchada bostera. Encantador.

El plantel de Racing, después de que el cura-dirigente Juan Gabriel fracasara en su papel deSamoré del aguante, se acostumbró a convivir con el lema “Permanencia o Muerte”. CarusoLombardi, conocedor del paño, reunió a sus jugadores con los justicieros antidescenso y, después dela amable charla, el arquero Migliore calificó de “normal” esa... inquietud. Quizá eseleve estado de alteración psíquica haya provocado la batalla campal del domingo pasado en laautopista contra los de Argentinos Juniors: la policía detuvo a 114 angustiados que recuperaron sulibertad a las pocas horas. A terapia, todos.

Los de Independiente fueron apretados de idéntica forma. ¿San Lorenzo? Hoy baila tranqui elsueño más bonito, pero todos recordamos la absurda muerte de Emmanuel, el chico de Vélez, hace unaño. Cierra la lista River, que tiene a sus energúmenos de elite extraditados de Europa, detenidoso al borde del juicio oral mientras en Los Borrachos del Tablón los jóvenes coroneles murmuran“a rey muerto, rey puesto”. Un desastre.

El problema es grave, estructural, y para nada creo que se solucione con medidas cosméticas. Alcontrario. Fomentado e hipócritamente condenado; instalado en los medios como un poder idiota peroinamovible y a todas luces protegido por señores serios y piadosos, crecerá aún más. Pensar que nosenfrentamos contra un mal exclusivo del fútbol es, por decirlo de una manera amable,insuficiente.

Si pedir pena de muerte para marginales que nada tienen que perder empezando por su propia vidaes de una liviandad sorprendente, creer que el derecho de admisión dejará huérfana de líderes a lasbarrabravas es de una inocencia conmovedora. Hay una multitud de aspirantes listos para mojar supancito en la apetitosa salsa del negocio. Comercialización de entradas, droga, estacionamientos,viajes, transas con la “gorra”, alquiler de mano de obra para aprietes, actos,custodia, armado de “aparatos”, porcentaje de pases y el adrenalina tour para turistas,el paseo guiado con acceso a sus ritos y al exclusivo merchandising a 150 dólares; una gentildevolución de espejitos de colores cinco siglos después. ¡De nada, Monteczuma! Y ojo, que acá sehabla de miles por semana, y en divisa fuerte.

Los ingleses aislaron y controlaron a sus hooligans, tan marginales y violentos como losnuestros, pero sin conexiones políticas ni protección. Los Ultras Sur del Madrid, por dar otroejemplo que conozco, son un grupito de 800 imbéciles que, si amagan con violentarse, van de unapatada al calabozo. “No existen”, dirían los nuestros, impunes y cobrando lo suyo comosocios del negocio. Como todos, menos el hincha de verdad, que encima paga.

El país que un día reemplazó la palabra “valentía” por el muy modesto perobrutalmente sincero “aguante” los ha consagrado. Es gracioso cómo un día son“hinchas caracterizados” y al otro “inadaptados”. Muy bien: basta de llamarinadaptados a estos tipos. Inadaptados, acá, son los que pretenden un país menos salvaje, o casiracional, o al menos capaz de discutir proyectos más allá de la rapiña personal.

Seamos honestos, muchachos. Bajemos al sótano y echémosle un vistazo a nuestro retrato de DorianGray. Uf. Prepárense para una de terror.

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