Los equipos que pelean este Clausura pueden jactarse –salvo Godoy Cruz– de tenercontinuidad en el rendimiento a lo largo de una temporada. Estudiantes, Independiente y ArgentinosJuniors responden a este pretendido patrón de continuidad.
Independiente está completando un gran ciclo. En los 34 partidos que lleva jugados (Apertura’09 completo más lo que va del Clausura ’10), suma 64 puntos (19 victorias, 7 empates y8 derrotas). Suma los mismos puntos que Banfield –otro de gran campaña, ganador del Apertura’09– y, si el campeonato argentino fuera como queremos, ambos estarían peleando lapunta en una lucha apasionante. Hay un final con mucho morbo, pero Banfield ya no está. En uncampeonato largo, sería un justo aspirante al título.
Estudiantes fue elogiado desde estas mismas páginas, tanto en la derrota (final de CopaSudamericana) como en la victoria (Libertadores 2009). Es el mejor equipo argentino porque tiene elmejor plantel del país. Es el que mejor maneja el largo plazo y la ansiedad. Es cierto que eltítulo de campeón de América actuó como tranquilizante, pero su plantel se fue formando de a poco,administrando bien la plata. Vendió jugadores importantes como Pavone, Sosa, Carrusca, Andújar yotros con menos chapa, como Piatti pero, a diferencia de Boca o River, sostuvo su rendimiento conuna estupenda elección de los refuerzos. Mauro Boselli llegó tras la partida de Pavone, Salgueiroterminó siendo titular en las finales de la Copa, a Clemente Rodríguez lo tientan con un suculentocontrato para que se quede y la llegada de Enzo Pérez fue minuciosamente estudiada.
Como el plantel está armado, todo se hizo más fácil. Estudiantes no desmantela planteles ninecesita inversores milagrosos de 50 millones de dólares. Sólo acude a refuerzos si pierde a algúnvalor sin reemplazo en las inferiores. Sosa y Carrusca están de vuelta, aunque con rendimientosdisímiles. El Príncipe es titular indiscutido y está en un nivel como para que lo lleven aSudáfrica. El Chelo, en cambio, a veces no va ni al banco. Y hablar de Verón, Braña, Desábato o elChino Benítez no hace falta.
En nuestro registro de la temporada ’09/’10, Estudiantes tiene 61 puntos. Jugandotodo el tiempo dos torneos, sumó una brutal cantidad de unidades. En el rush del Clausura, dejóalguno que otro punto por el camino por presentar equipo alternativo, como, por ejemplo, anteIndependiente. Pero se acomodó arriba y pelea cabeza a cabeza con el Rojo, que se escapaba sinremedio hasta las dos derrotas con Gimnasia y San Lorenzo. Repuntó al ganarle a Banfield, unpartido chivo. Como éste es un torneo corto, una derrota lo hubiese deslucido y dejado su campañaen un cajón. Lo mismo le hubiese pasado con el Pincha si perdía en Liniers con Vélez. Allí les sacóventaja a todos. Esa tarde, manejó el partido sin que le patearan al arco.
Argentinos es un caso similar. Si la tabla fuera anual, tendría 61 puntos, los mismos queEstudiantes. Se la jugó por Claudio Borghi –que venía de un desastroso trabajo enIndependiente–, y el Bichi armó un equipo de poco lujo pero confiable, a partir de dosbastiones: Néstor Ortigoza y Juan Ignacio Mercier. Es un equipo desparejo, con caídas de tensiónpeligrosas, pero tiene jugadores recuperados por Bichi que le respondieron de manera notable, comoIsmael Sosa y José Luis Calderón, curiosamente desechados por los principales adversarios que tieneArgentinos en este tramo final.
Godoy Cruz es la excepción y es el que puede anotarse en la pelea del minitorneo por esta ráfagade buenos resultados del primer tercio del año calendario. No tiene un equipo que provenga de lacontinuidad de un proceso, sino, más bien, de haber dado con un entrenador joven y de buenaproyección como Omar Asad y haber metido resultados importantes de entrada para crecer. Más quedeslumbrar, asombra. Su alineación titular habitualmente está formada por jugadores que se fueronal descenso alguna vez y por otros, como Federico Higuaín, que llegaron tras flojas tareas en otrosclubes.
En el Apertura ’09, tuvo como DT a Diego Cocca. Después de perder por sexta vez en docepartidos, se fue. Oldrá dirigió interinamente al equipo ante Racing (victoria 3-1) y luego, asumióEnzo Trossero, que esperaba fin de año para armar “su” equipo en la pretemporada. No lodejaron. Lo echaron después de que no ganara en ninguno de los seis partidos que dirigió. Es decirque, si se quiere poner un ejemplo de trabajo a largo plazo, el único de los que pelea esteminitorneo y no cumple con la norma es Godoy Cruz. En una carrera larga, el equipo mendocinoestaría undécimo, a 20 puntos de Banfield e Independiente y a 17 de Estudiantes y Argentinos.
Los campeonatos cortos igualan hacia abajo. Estudiantes, Independiente y Argentinos lemuestran al mundo futbolero que con paciencia, criterio y planes bien llevados se obtienen losmejores resultados. Godoy Cruz, en cambio, deja en claro que en el fútbol puede pasar cualquiercosa.
Por ejemplo, que el final de este Clausura encuentre a los cuatro parejos y con las mismaschances. Aunque no sean lo mismo, como quedó más que claro.




