La corrupción es como el aire acondicionado: sólo advertimos el ruido cuando empieza, luego nosacostumbramos a él. La corrupción es, en realidad, la línea de tolerancia de una enfermedad humanaimposible de erradicar. Por eso crece y se expande en la impunidad: crece cuando dejamos deconsiderarla como tal. Cuando quien roba lo hace para “la Corona”, el robo encuentra sujustificativo. Cuando alguien roba moderadamente en el país de las exageraciones, el robo ya noparece lo que es. El “roban pero hacen” es el mejor ejemplo de esa condena: el esclavoexplicando sus grilletes.
Días atrás, en pleno escándalo por la declaración jurada de los presidentes, casi llegaron aexpresarlo así en un patético programa de Canal 5,6,7: les faltó decir “roban pero lodeclaran”. La Presidenta formal y el presidente en retiro expectante presentaron, en ellímite de vencimiento del plazo legal, una declaración de bienes más parecida a la confesión de untestigo protegido que a una exigencia del cargo.
¿No hay contadores en Santa Cruz? ¿No tenían a mano una calculadora? Nada de eso: saben que esascuentas serán discutidas en Comodoro Py, y entonces no se tratará de matemáticas sino de física:presión aplicada a un juez. Las causas por enriquecimiento ilícito K que tramitaron ante Ercolini yCanicoba Corral ya tuvieron un final feliz; la que investiga la compra irregular de terrenos en ElCalafate está bajo la órbita de una sobrina presidencial, la fiscal Romina Mercado, en elexpediente: “El Estado Argentino contra el tío y la tía”. No importa tanto, entonces,que no les den las cuentas. La hija de Alicia Kirchner y Armando “Bombón” Mercado es,además, juez y parte: recibió 10.060 metros cuadrados de tierras fiscales subvaluadas con destino auna chacra.
El escándalo de las tierras fue publicado por primera vez en PERFIL el 17 de diciembre de 2006,con facsímiles de gran parte de las escrituras y los decretos autorizando las operaciones: pocashoras después manteníamos en Radio del Plata un diálogo insólito con el intendente NéstorMéndez:
—Usted me pregunta eso porque usted es opositor –me dijo Méndez, exaltado, porteléfono.
—También yo le podría decir que acá de usted se dice que es homosexual –atacó.
—Sí, Méndez. Yo soy homosexual –le dije entre risas–. ¡Ahora explíquenos ustedpor qué es chorro!
Al ex chofer del Hospital Distrital Formenti, tres veces reelecto como intendente de ElCalafate, aquella nota le costó su cuarta reelección y un operístico reto de Cristina. Pero nadadel fondo cambió: las tierras compradas a 7,50 pesos fueron vendidas a 120 pesos. Así lospresidentes, por ejemplo, pudieron vender un terreno adquirido en 50 mil dólares a Cencosud, laempresa de los supermercados Fisco, en dos millones y medio de dólares.
¿Y si Néstor es Henry Ford redivivo? –preguntará Página/12. ¿Y si su habilidad para losnegocios es tal que no sólo amasó su fortuna ejecutando hipotecas de viejitos desvalidos sinotambién previendo las fluctuaciones del mercado inmobiliario? El problema es que se violaron lasordenanzas vigentes, en todos los casos: las tierras fueron entregadas sin proceso de licitaciónalguno, en superficies que triplican la extensión que se entrega a vecinos comunes y tres milpedidos de ciudadanos quedaron pendientes de aprobación municipal.
El patrimonio del matrimonio pasó, en un año, de 18 millones a 46, elevándose un 158,2%,triplicaron sus depósitos bancarios y crearon dos empresas hoteleras que, según la declaración,logran ingresos con ocupación plena durante todo el año y turistas que comen dos desayunos y gastanfortunas en room service. Eso sí, los K no pasarían el Juego de los Matrimonios: para ladeclaración de Cristina, el 45% de Hotesur vale 371.232 pesos, pero para Néstor, el mismo 45% de lamisma Hotesur vale 1.941.632, cinco veces más.
Por impunidad, error, trampas del inconsciente o exceso de confianza, los Kirchner confesaron undelito. ¿Será posible que ningún juez quiera escucharlo?





