•comas

La desconexión

Para cuando salga esta columna, Eluana seguramente habrá legalizado su situación con la vida y la muerte. Ojalá las piruetas de Berlusconi no impidan que familia y médicos logren poner en su lugar lo que ese dios que habla por boca del Vaticano se niega a arreglar por sus divinos medios.

21-08-2026 | 00:14

Para cuando salga esta columna, Eluana seguramente habrá legalizado su situación con la vida yla muerte. Ojalá las piruetas de Berlusconi no impidan que familia y médicos logren poner en sulugar lo que ese dios que habla por boca del Vaticano se niega a arreglar por sus divinos medios.
Sobre la vida y la muerte, que hable con peso de ley quien sepa algo que valga la pena. No esmi voluntad resolver semejante dilema. Pero creo que, una vez identificado como trauma, la soluciónaparece cuando se evaden los supuestos universales y se leen con razón y humanidad los concretosparticulares. Acabo de estar en Italia, que arde, y me pregunto hasta qué punto “el Estado deDerecho” pretende elaborar leyes de comportamiento civil allí donde sólo operan lasvoluntades de lo temido y lo desconocido. ¿Cómo “representa” semejante Estado lascondiciones particulares de un dolor tan íntimo?
Eluana está en un coma irreversible, perdidas ya todas las funciones que la identifican comoun ser humano desde hace 17 años; sus padres llevan adelante una dolorosa odisea judicial para quese la desconecte de la máquina que mantiene vivo su viejo cuerpo. ¿En qué medida es esta tristehistoria asunto de la agenda del primer ministro Berlusconi? ¿O por qué?
En la Italia de Berlusconi todo es politizado hasta la aberración. Izquierda y derecha(abstracciones que –se nos dice– ya habían entrado en desuso) operan como universalesdesconectados. Como polos de opuestos generales que se traducen en algunas sorprendentesreincidencias concretísimas. Por qué la derecha se enrola siempre contra el derecho de eutanasia ypor qué la izquierda insiste en privilegiar el sentido común, es un misterio automático parecido alde los imanes. Berlusconi intenta incluso modificar en tiempo relámpago la Constitución italianapara satisfacer un orden político que emana de las rancias alcantarillas del Imperio Vaticano. Sitriunfa, la religión católica deja de ser una opción espiritual de las personas: sus azarosos ydogmáticos presupuestos poéticos pasan a convertirse en una religión “civil”, que operacon fuerza de ley. Y si no triunfa, me parece que igual el daño ya está hecho.

También en Perfil