•traspies k con papel prensa

La génesis del fiasco

El repliegue de última hora del Gobierno y el complejo problema psicológico-político del matrimonio presidencial.

24-08-2026 | 16:46

Eso pasa por haberle creído primero a Moreno y después a Timerman”, confesaba enestricto off una voz del Gobierno con tono de resignación y gesto de fatiga. “Por favor, quetermine pronto esta semana. La Presidenta quedó al borde del ridículo”, expresaba otra vozigualmente consustanciada con el oficialismo. Es que la jugada política montada en derredor delinforme sobre Papel Prensa, ostentosamente titulado “La verdad”, capotó el mismo día enque vio la luz pública. En efecto, el contenido de lo expresado por la Dra. Cristina Fernández deKirchner durante su larga y tediosa exposición por la Cadena Nacional de Radio y Televisión elmartes pasado, estuvo lejos de satisfacer la expectativa que desde las cercanías de Moreno,Timerman y compañía habían hecho trascender. En esos trascendidos se hablaba lisa y llanamente deuna evidencia documental de tal contundencia que llevaría a la intervención y posteriorexpropiación de Papel Prensa y a las casi inmediatas detenciones del CEO de Clarín, HéctorMagnetto, y del director de La Nación, Bartolomé Mitre. Finalmente, nada eso ocurrió. ¿Qué fue loque sucedió, entonces? Muy simple: alguna voz bien informada dentro del Gobierno alertó a laPresidenta de la declaración ante la Justicia de Isidoro Graiver, que fue el encargado de lanegociación que culminó con la venta de Papel Prensa al consorcio integrado en forma minoritariapor el Estado nacional y por los diarios Clarín, La Nación y La Razón, desmintiendo la versión quehizo correr el Gobierno –atribuida a Lidia Papaleo de Graiver– según la cual latransacción comercial había sido firmada por la susodicha estando en cautiverio. Hay que consignar,al respecto, que dos días después de la presentación del informe La verdad, la misma licenciadaPapaleo confirmó ante los fiscales que, al momento de firmar la venta de Papel Prensa, se hallabaen libertad. Todo este fiasco obligó al Gobierno a apurar sobre la marcha una salida más o menoselegante. El producto de esto fue el proyecto de ley para declarar de interés nacional laproducción de papel para diarios. La pobreza del documento enviado al Congreso el viernes pasado esuna prueba de ello. El proyecto, en cuya elaboración trabajó el secretario Legal y Técnico de laPresidencia, Carlos Zanini, propone que el Congreso autorice al Poder Ejecutivo a elaborar, a suvez, otro proyecto de marco regulatorio de la actividad, el que deberá ser enviado a una ComisiónBicameral para el seguimiento de la fabricación, comercialización y distribución de pasta decelulosa y papel para diarios. “El proyecto es insólito. La Presidenta no termina de asumirque el 10 de diciembre pasado perdimos el control del Poder Legislativo. Además, parece utópicopensar que el mismo Congreso que nos acaba de quitar las facultades delegadas, ahora ceda lapotestad de elaborar el marco regulatorio para la producción de papel de diarios al Poder Ejecutivoen pleno desarrollo de esta pelea de nunca acabar con los medios”, reflexionaba con sensatezuna voz del Gobierno.

Claro que los errores de apreciación política del Gobierno no terminaron ahí. El faltazo delempresariado al acto del martes –hecho que nunca antes había ocurrido durante el gobierno delos Kirchner– tiene el potencial de convertirse en un Rubicón. Ni los llamados con tono deapriete de Guillermo Moreno, ni aquellos otros –los menos y con un tono un poco másamable– del ministro de Planificación e Infraestructura, Julio De Vido, pudieron doblegar ladecisión de no asistir a la Casa Rosada a fin de prestarse a una jugada que no compartían. Elmensaje de Moreno no se andaba con vueltas: el objetivo de Néstor Kirchner era el de verse rodeadopor todos aquellos mismos empresarios que se habían fotografiado con Héctor Magnetto en Rosariohace unos días. Los motivos fundamentales por los que los hombres y mujeres de negocios decidieron,con firmeza, no ir, fueron cuatro:

◆ El bloqueo a las plantas de Techint.

◆ Fibertel.

◆ La convicción de que el caso Papel Prensa pudiera dar pie a futuras accionesintervencionistas sobre otras empresas por parte del Gobierno.

◆ Algunas de las expresiones de Hugo Moyano en el acto de asunción de la presidencia delPJ bonaerense.

Los que conocen lo que sucede en la Babel de Olivos afirman que la furia de Néstor Kirchner conlos empresarios es mucha y aún perdura. Entre los hombres de negocios, lo que llama la atención enestas horas es el silencio de radio por parte del Gobierno. “En otras ocasiones, cuando algono les gustaba, llamaban. En esta, en cambio, el teléfono todavía no sonó. Eso nos inquieta. Debenestar pensando qué hacer para castigarnos”, confesaba por estas horas un dirigente de laUnión Industrial Argentina.

A esta altura del relato –para utilizar un término del que tanto gusta laPresidenta– surge, una vez más, el problema psicológico político complejo que representa elmatrimonio Kirchner. Ello queda evidenciado a través de una conducta por la que, tanto para NéstorKirchner como para su esposa, la realidad no es la que es sino la que ellos quieren creer que es.Ya les pasó esto con la resolución 125 y la reacción del campo, así como también con aquellosencuestadores que en junio de 2009 los alertaron de una derrota electoral en la provincia de BuenosAires, que fueron desoídos en forma olímpica y cuyas advertencias y datos fueron menoscabados. Enambos casos, las consecuencias terminaron siendo nocivas para los Kirchner. Una voz del Gobiernoresume muy bien la situación actual: “Justo cuando veníamos subiendo de a poco en lasencuestas y estábamos trabajando, se generaron estas acciones que nos han hecho retroceder varioscasilleros. Incomprensible”.

Los embates de los Kirchner contra la prensa forman parte de su esencia. La verdad es que todasestas iniciativas desarrolladas en nombre de un supuesto interés por garantizar la libertad deexpresión no son más que un enunciado sin contenido. El matrimonio presidencial tiene aversión alperiodismo crítico. PERFIL fue víctima de ello en los años 2006 y 2007. En aquellos momentos, elencono de Néstor Kirchner lo llevó a ordenar no sólo el cese de cualquier aporte publicitario deorigen estatal destinado al diario sino que, no contento con ello, lanzó una fuerte acción depresión sobre las empresas para que no anunciaran en sus páginas. El objetivo del Gobierno era quePERFIL desapareciera. Fue en aquella circunstancia que surgió el fideicomiso a través del cual loslectores hicieron aportes que ayudaron al sostenimiento del diario, dando origen a un hecho que aúnhoy conmueve y que fue clave para su supervivencia.

Ayer, pues, fue PERFIL. Hoy, Clarín y La Nación. ¿Mañana, quién?


Producción periodística: Guido Baistrocchi.

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