•NUEVO ORDEN MUNDIAL

¿La hora de Asia?

Mientras Asia emerge de la crisis económica global más rápidamente que el resto del mundo, es cada vez más claro que el centro de gravedad mundial está pasando del Atlántico al Pacífico.

23-08-2026 | 02:24

Mientras Asia emerge de la crisis económica global más rápidamente que el resto del mundo, escada vez más claro que el centro de gravedad mundial está pasando del Atlántico al Pacífico. Igualde evidente es el hecho de que los Estados asiáticos no están preparados aún para asumir unliderazgo más significativo en los asuntos globales, algo que es necesario para asegurar que estecambio tectónico pueda dar más estabilidad y seguridad al mundo. Hoy tienen la enorme oportunidadde ponerse a la altura del desafío.

Los signos del ascenso de Asia son incontrovertibles. A lo largo de los últimos cinco años, lacontribución de China al crecimiento del PBI mundial ha aumentado de manera continua, pasando de unquinto a un tercio, y en el caso de India la cifra es de aproximadamente 6% a 16%. Considerando sucreciente significación en la economía, la política y el medio ambiente mundiales, hoy es imposibleimaginar un acuerdo internacional de importancia sin que China, Japón e India lo suscriban.

En particular, China ha surgido como contraparte clave a los Estados Unidos en casi todos losforos mundiales de importancia, así como en las plataformas internacionales para tratar asuntostransnacionales fundamentales, como las Conversaciones a Seis Bandas con Corea del Norte, el G-20,y las conversaciones acerca del cambio climático. Algunos incluso llaman a crear un G-2 entreEstados Unidos y China.

Los críticos del historial de Estados Unidos como potencia hegemónica global argumentanapasionadamente contra un mundo unipolar. Las intervenciones estadounidenses en Vietnam e Irak, suoposición al Protocolo de Kyoto y su insaciable consumo de recursos naturales, su papel en lacreación de la actual crisis financiera, los abusos en Abu Ghraib y muchos otros asuntos son pruebade las imperfecciones de su accionar.

Sin embargo, el legado de Estados Unidos de liderazgo global a lo largo de las seis últimasdécadas, con todas sus falencias, no tiene precedentes en su relativa benevolencia e impactopositivo. Estados Unidos impulsó la creación de las Naciones Unidas, el Fondo MonetarioInternacional y el Banco Mundial, y las leyes internacionales de derechos humanos y asuntoshumanitarios. Resucitó a sus enemigos de la Segunda Guerra Mundial e impulsó el desarrolloeconómico en países de todo el mundo, además de establecer un marco general de seguridad que ayudóa Europa y Asia en centrarse más en la diplomacia y el crecimiento económico que en la competenciamilitar. Abrió sus mercados y cimentó las bases de la globalización y la revolución de lainformación, mantuvo las rutas marítimas abiertas para el comercio internacional y catalizó laRevolución Verde... La lista suma y sigue.

Sin embargo, Estados Unidos, debilitado por la crisis financiera, profundamente endeudado conotros países, empantanado en Irak y enfrentado a importantes retos en Afganistán y Pakistán, ya nopuede estar en la misma posición indisputada para liderar la comunidad internacional, incluso bajoel inspirador liderazgo de Barack Obama.

A pesar de la creciente perspectiva de un mundo multipolar con potencias asiáticas que jueguenun mayor papel ante los retos globales y compartan el liderazgo con un cauteloso Estados Unidos,ese mundo aún no existe. Puede que Estados Unidos esté reconociendo sus límites, pero todavía no hasurgido un nuevo sistema para tomar el relevo. Si los Estados asiáticos han de jugar este papel,deben hacer mucho más para enfrentar sus propios retos regionales y promover un conjunto de normaspositivas y universales.

Hasta que esos cambios ocurran, muchos retos quedarán sin respuesta debido a la fisura que seabre entre una pax americana fatigada y un mundo cuyos polos de poder se reordenan. Debido a laincapacidad del mundo para abordarlos con eficacia, problemas como los de Birmania, Corea delNorte, Darfur y Zimbabue, el cambio climático y la proliferación nuclear parecen estar cayendo enese vacío.


*Vicepresidente ejecutivo de la Asia Society y ex miembro del Consejo de Seguridad Nacionalde Estados Unidos durante la administración Clinton.

Copyright: Project Syndicate, 2009.

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