•DIA DE LA MUJER

La igualdad entre sexos

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer es una oportunidad para hacer un balance sobre la igualdad entre mujeres y hombres en Argentina.

24-08-2026 | 08:10

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer es una oportunidad para hacer un balancesobre la igualdad entre mujeres y hombres en Argentina. Algunos dirán que ya la alcanzamos porqueuna mujer ocupa la Presidencia de la Nación. Vale preguntarse: ¿tener una mujer presidentagarantiza políticas públicas de igualdad entre mujeres y hombres? La respuesta es no, porque estaspolíticas requieren un plan del gobierno en ese sentido, algo inexistente hoy en Argentina. Enpaíses con ese plan, tener una mujer en la presidencia sí es útil, como ocurrió en Chile conMichelle Bachelet.

La igualdad entre mujeres y hombres es un antiguo reclamo que desde 1975, en la primeraConferencia Internacional de la Mujer en México, se planteó como un desafío. El Plan de Acción dela Conferencia de Beijing en 1995 y luego el consenso de Quito en 2007 constituyen la mejor guíahacia la igualdad. Ambos documentos, consensuados y aprobados por todos los países del mundo y dela región respectivamente, fijan los lineamientos que gobierno y sociedad deben transitar para queesas metas se concreten y sean una realidad en la vida cotidiana de su ciudadanía.

Cuando la perspectiva de género guía las políticas públicas actúa promoviendo la igualdad.Analizar los actuales programas de gobierno desde esa perspectiva nos permite evaluar en qué medidase promueve la igualdad. El Plan Familias, destinado a personas desocupadas, principalmente mujerescon hijos, significó un apoyo económico evidente, pero reforzó el tradicional papel de las mujereslimitado al trabajo en el hogar y al cuidado de los hijos; esto atenta contra la igualdad ya queambas tareas deben ser una responsabilidad compartida entre mujeres y hombres. La democracia en lafamilia es necesaria para que exista paridad de unas y otros en el ámbito público. Otro ejemplo deesta falta de políticas igualitarias es la inexplicable demora en la reglamentación de la ley deviolencia contra la mujer, aprobada en marzo de 2009. La violencia contra la mujer es el caso másextremo y extendido de desigualdad de poder entre mujeres y hombres. La ley da un marco depolíticas públicas para su atención y prevención. Un año después de sancionada ni se reglamentó nitiene presupuesto para implementarla, retraso que impide su aplicación con graves consecuenciaspara la vida de las mujeres. Los luctuosos casos recientes lo evidencian con claridad.

Si miramos a la Ciudad de Buenos Aires, el panorama es también desalentador. No sólo no seimplementaron políticas igualitarias, sino que se eliminaron algunas que se habían establecido engobiernos anteriores. Así, la Ciudad que había sido pionera en este aspecto ahora retrocedió sinmiras de recuperarse, con una Dirección General de la Mujer sin jerarquía ni presupuesto, y con ungobierno carente de políticas igualitarias en todos los sectores.

La ausencia del enfoque de paridad de los gobiernos nacional y de la Ciudad, se refleja tambiénen la participación de mujeres en cargos de decisión. Tener más mujeres en el gobierno no es sólouna formalidad, es demostrar con hechos el respeto a la igualdad. No podemos aducir que carecemosde mujeres capaces para ocupar estos cargos, porque las hay. La creciente desigualdad y el aumentode la brecha de género respecto a la pobreza, el acceso al trabajo formal y seguro, las diferenciasde ingreso, y el acceso a la salud, especialmente la sexual y reproductiva, evidencian la necesidadde inclusión de las mujeres en las estrategias para enfrentar estos problemas. Asumir la igualdaden la participación política y en las políticas públicas es el camino para una sociedad más justa yahora también ¡es un imperativo ético!


*Secretaria de Familia, Niñez y Adolescencia, Comité Nacional UCR.

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