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La lengua de los cocodrilos

Se acaba de realizar en Fráncfort el Congreso de esperanto. No es un notición, ya lo sé. Pero en vez de exigir el alto el fuego en Gaza o contar los muertos en las rutas (ambas actividades razonables) prefiero perderme en reflexiones que –tal vez– vengan también al caso.

21-08-2026 | 16:54

Se acaba de realizar en Fráncfort el Congreso de esperanto. No es un notición, ya lo sé. Pero envez de exigir el alto el fuego en Gaza o contar los muertos en las rutas (ambas actividadesrazonables) prefiero perderme en reflexiones que –tal vez– vengan también al caso.
Y el caso es que el esperanto es uno de los proyectos humanistas que mejor me caen. Mientrastodo rastro humano tiende a borrarse, esta lengua artificial creada por Ludwig Zamenhof en 1887 nose impone –como todo el mundo cree– como una lengua universal. No engendra las pomposastaxonomías para apropiarse de las cosas (como en las lenguas filosóficas medievales), ni supone lachata practicidad del código binario (que hace a la informática). El esperanto jamás buscó ser lalengua universal, sino una modestísima “segunda” lengua regalada a la humanidad en suconjunto. Zamenhof quería proteger los dialectos pequeños: los habitantes de aldeas cercanas quedeseaban hablarse debían usar el ruso del imperio, la artimaña del opresor. Si iraquíes yvenezolanos charlan sobre zapatos voladores o reyes de España, lo harán en inglés: la lengua deBush.
Ludwig olvidaba que la comunicación ocurre no sólo en lo denotado, sino sobre todo en loconnotado. ¿Lo sabrán los cincuenta niños censados en Fráncfort que hablan esperanto como lenguamaterna? Cada año, un número intenso de personas (cien mil tipos) que tienen otras cosas mejoresque hacer pero que además creen en esto, comparan “krokodilajxoj”. La palabra es rarapero útil: “cosas de cocodrilos”. Designa a lo que cada pueblo regala a la lengua,producto del aporte literal de frases locales. Fráncfort habrá discutido, por ejemplo, si“Kapabligu bieron, sovagxbesto!” se acepta como “habilitá una birra,fiera”, o si su oscuridad será barrera para entrar al vortaro (diccionario).
El diálogo en esperanto es siempre sencillo y fluido, ya que supone a dos interlocutores queya comparten un proyecto humanitario. Que israelíes y palestinos dialoguen –en ningunalengua– es más difícil. Cuando el lenguaje se retira tanto, parece quedar sólo la lengua delfuego y de las piedras. Lo saben los niños palestinos que morirán en estos días.

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