•El periodismo que viene

La letra impresa se devalúa

Es una idea provocativa que hoy está tomando fuerza: Internet nos hace volver a una cultura propia de la oralidad.

24-08-2026 | 13:07

Es una idea provocativa que hoy está tomando fuerza: Internet nos hace volver a una culturapropia de la oralidad. Antes de la imprenta, el conocimiento se transmitía oralmente. Quizás losmejores ejemplos de ese tipo de construcción sean La ilíada y La odisea. Homero era un“cantor”: tomaba versos de otros y los mezclaba y reelaboraba. Los“cantores” eran los depositarios del conocimiento colectivo. No existía el concepto de“autor”.

¿Qué tendrá que ver esto con el periodismo? Les pido un poco de paciencia: tengo la esperanza derecompensarlos.

Con la invención de la imprenta comenzó a construirse la presunción de que la verdad estaba enlos libros. Eran sólidos, hermosos, ordenados. “Uno podía confiar en la palabra, impresa enlindas, prolijas columnas”, dice Thomas Pettit, profesor de la Universidad de Dinamarca delSur; ayudaban a ordenar nuestra visión del mundo en categorías. Los libros eran lo más creíble y,en categorías menores, los libros de bolsillo, los diarios y los rumores (originados en palabras,claro).

La idea provocativa que hoy intento describir –Pettit es su teórico más radical– sellama “El paréntesis Gutemberg”. La era de la palabra impresa estaría terminando.Internet, las redes sociales, están construyendo una cultura mediática definida por lo efímero, lareferencia de amigos, el chisme, y por la información y el conocimiento que fluye y no se contieneen el formato rígido y estable de la imprenta.

Es una “segunda oralidad” (por eso la cultura de lo impreso sería un“paréntesis”). Algunas de sus operaciones (sampling y remixing) consisten en tomarparte del contenido de una obra (frases textuales, musicales, etc.) y reusarla dentro de otra obra,sacándola del contexto original. Es una cultura hecha, como en la época de Homero, de copia yrecreación. ¿Copia? Sí: copia. Hoy se llamaría “plagio”; para Homero no existía talcosa. Tampoco para Shakespeare, otro genial “remixador” (uno de los últimos): lamayoría de sus obras son reelaboraciones de otros textos.

Una acotación: los derechos de autor irán muriendo en muchas zonas de la nueva cultura. Célebresbandas de rock toleran la piratería: esa difusión no autorizada hace a sus giras negociosmultimillonarios, mucho más que el disco. Música y letras (palabras) no mediadas.

Retomamos a Pettit: “Se quiebran categorías. La letra impresa no es más garantía deveracidad. Lo oral ya no debilita a la verdad (...) El periodismo deberá distinguirse en un mundode formas de comunicación superpuestas. La gente no supondrá que si algo está en el diario esverdad”. En esto, el señor Pettit llega tarde... Mucha gente ya lee los diarios con espírituincrédulo, acá (más aún por la disputa con los Kirchner) y en el mundo desarrollado. En esteaspecto, nosotros ya estamos fuera del “Paréntesis Gutenberg”.

La teoría es muy estimulante. Su radicalidad ayuda a pensar nuestra era desde su núcleo: elconocimiento, los medios, la información. La palabra impresa no desaparecerá pero seguirádevaluándose. Formará parte de nuevos lenguajes: no reinará y/o tendrá que compartir el trono.

La Iglesia temía a la imprenta: con la difusión masiva de la cultura perdía el monopolio de laverdad. Esta “segunda oralidad” acelerará el fin de otro monopolio de la verdad: el delos medios y periodistas tradicionales, golpeados por las nuevas tecnologías y por la cultura quelas crea.

Esa cultura se cuece en las redes sociales. Cada vez más gente consume información guiada porrecomendaciones de sus amigos, en vez de ir directamente a los grandes medios. Sobrevivirán los quesepan construir una nueva credibilidad y un nuevo liderazgo. La palabra impresa y las grandesmarcas periodísticas no impresionan a los nativos digitales. Cada vez más la credibilidad y elliderazgo se ganarán en un trabajo conjunto y en red con los usuarios y no desde un podio, en unaula magna, frente a una audiencia muda y decreciente.


*Periodista. www.robertoguareschi.com

También en Perfil