•ya hay mas de 10 mil seguidores

La “moda” del budismo llega a la Argentina

Religión oficial en países como Tailandia y Myanmar, nacido en India cinco siglos antes de Cristo y rápidamente extendido por toda Asia, se puso de moda en Occidente, ayudado por la devoción de estrellas de Hollywood, músicos de rock y la capacidad comunicativa del Dalai Lama. Una doctrina o una religión, que tiene miles de creyenes en nuestro país.

23-08-2026 | 21:05

Hollywood lo puso de moda. En busca del equilibrio espiritual, la meditación y lavida saludable, el actor Richard Gere fue uno de sus primeros propagandistas a fines de la décadadel 70. Abrazó la causa tibetana y se convirtió en uno de los voceros occidentales del Dalai Lama(Océano de sabiduría), la máxima autoridad del budismo en el mundo. A partir de 2000, por moda oturismo espiritual, muchos exitosos profesionales de todo occidente, se han acercado a estadisciplina que unos definen como religión y otros como doctrina o filosofía, pues considera que nohay un Dios creador del Universo.

Todo comenzó con el príncipe Siddharta Gautama (Buda, El despierto). Nació en el año 563 a.C, enLumbini, frontera de Nepal con la India. A los 29 años traspasó los límites del palacio y descubrióla vejez, la enfermedad y la muerte. En ese mismo momento decidió dejar la vida palaciega, a sumujer y a su pequeño hijo para buscar la cura a esos pesares. Pasó siete años aprendiendo de losmaestros de la época y meditando bajo un árbol bodhi (una variedad asiática de higuera) hasta queencontró la iluminación. Después estuvo 42 años enseñando por la India. Murió a los 80 años por unaintoxicación alimenticia, que le produjo vómitos, hemorragias y grandes dolores. Su doctrina seextendió por todo el sudeste asiático, hasta China y Japón, donde se desarrolló como budismo zen.En Birmania y Tailandia es la religión oficial. En Argentina se calcula que hay más de diez milseguidores del Dharma, conjunto de enseñanzas del Buda y sus métodos de práctica, que inspiraron alos productores de la serie Lost, quienes llamaron Iniciativa Dharma a una misteriosa estructuraque dominaba la isla antes de que los pasajeros del vuelo 815 de Oceanic se estrellara en susplayas.

Oscurecido por la visión mundana. Codicia, odio, orgullo e ilusión son las cuatroemociones más opuestas a esta doctrina, pero eso no impidió que se mezcle la paja con el trigo. En2004, los monjes budistas de Sakya Tashi Ling de Barcelona, ganaron un disco de platino con susgrabaciones de mantras y versos clásicos al estilo chill. Los críticos opinaron que los monjescatalanes habían vendido barato aspectos del budismo, que para sus seguidores son sagrados y llenosde significados sobre el sentido que uno le da a la vida. En el video del mantra Vajrasattva,bautizado para la industria como My spirit flies to you, Verónica, la cantante, se muestra devota yescotada, más escotada que devota, lo que a simple vista fue una decisión acertada. A los budistastambién les agradan las tetas, aunque tienen firmes principios contra la banalización de la mujer ydel sexo; no contra el dinero, el éxito y el prestigio.

En defensa a esta y otras manifestaciones de marketing budista, sus practicantes opinaron que loimportante es la divulgación de la doctrina y que un mantra siempre trae un efecto positivo. En lasdiscotecas fueron un hit. En Estados Unidos, otro disco con Cantos Tibetanos editados por el LamaGyurmé ganó un Grammy. Buda bar, ipod Zen, Buda Zen Hotel boutique. Animo chic. Del fundamentoespiritual a la vulgaridad del mercado. Los entendidos señalan que es el lógico proceso detransmisión de oriente a occidente.

“Hace poco una argentina me preguntó sobre mi trabajo y yo le contesté: estoy en elbudismo. Ella me dijo: me encanta tanto la vida que no tengo tiempo para el budismo. Le preguntécuál era su pasatiempo favorito y me dijo: correr maratones. Le pregunté si creía que podría ir másrápido y me dijo que sí, pero no sé cómo. Le contesté: el budismo puede proporcionar la estructurapara cumplir con la promesa del conocimiento que ya tenés para funcionar mejor. Incluso correr unamaratón tiene una estructura que muestra la manera óptima en la que ésta podría desarrollarsemejor. Ahora ella está interesada en el budismo”, dijo a PERFIL Arnaud Maitland, holandés,radicado hace 30 años en Estados Unidos, graduado en leyes en su país de origen. Posee también unmaster en filosofía y psicología del budismo tibetano. En 1979 comenzó a estudiar en Berkeley,California, con el Lama tibetano Tarthan Tulku. Es instructor de meditación, director de DharmaPublishing y consultor de empresas internacionales a través de Skillful Means, un sistema demanagement que promueve la dirección de una empresa comercial, basada en los principios del budismotibetano. “¿Qué es verdaderamente importante en el presente?”, es una de las respuestasque todo empresario debe buscar.

Pero qué es el budismo. “La respuesta que puedo dar proviene de mi mente ymis sentidos y por lo tanto es incompleta –dice Maitland–, pero se podría decir que esuna psicología positiva para sacar el máximo partido de la vida, para darle sentido al trabajo,para no arrepentirnos.”

Thubten Kundrol es argentina y regresó al país después de 30 años en el exterior, convertida enmonja budista tibetana. Se la ve alegre y saludable. Abraza cariñosamente a una mujer y le dedicaalgunos elogiosos comentarios sobre su cartera. En Japón conoció el budismo Theravada. “Elhecho solamente de enojarse, mentir, mirar mal a alguien, pensar mal de alguien, es todo negativo yse va metiendo en un saco y se acumula. La próxima reencarnación no va a ser una buenareencarnación”, dice.

La cuestión de la reencarnación es un tema tan discutible como la ascensión a los cielos encuerpo y alma de Jesús El Cristo. El karma budista es un concepto antagónico al cristianismo. ParaJesús era más difícil que un fariseo entrara al cielo que un camello atravesara el ojo de unacerradura; para el budismo los privilegiados lo son gracias al buen karma de vidas anteriores, pormás que no haya muestras convincentes de sus valores espirituales. Los occidentales más bendecidospor su karma son los que principalmente se acercan a esta religión, disciplina o como quieranllamarlo. Son “gente de mente abierta”. En cambio, todo miserable que anda por la vida–africanos, balseros cubanos, piqueteros salteños, etcétera– son culpables por susacciones en vidas pasadas y ahí tienen lo que se merecen; y ni hablar de las hormigas y lascucarachas, las babosas, los murciélagos y la tenia saginata. Algo habrán hecho. Comer mollejas osushi –matar cualquier cosa que tenga ojos– también, inevitablemente, conducirá a undescenso espiritual y a perder la medicina prepaga, entre otras cosas.

“El budismo es muy lógico. Para lograr la iluminación hay que usar mucho la lógica, y asíllegar al sentido de la vacuidad”, explica Kundrol. “Con la lógica uno puede ser mejoratleta o comerciante o mejor padre”, dice. Cuando volvió al país en 2008, lo encontró–según sus palabras– en la era cavernaria. “Los argentinos se convirtieron ensalvajes. La culpa es de la misma gente, porque el gobierno sale de la gente. Hay un ego muyfuerte, de creerse más vivos que los otros”.

Ética, moral y compasión son los ingredientes indispensables del cóctel budista.El maestro Xue Cheng, vicepresidente de la Asociación Budista de China, discute las enseñanzasdesde su blog, donde también publica sus fotos y registra sus actividades religiosas. “Hoylos creyentes del budismo no tienen tanto tiempo para venir a los templos para las lecturas”,explica.

“Me siento alineada al budismo desde hace 4 años y estoy enamorada de esta manera de verla vida que propone un camino de evolución y de integración de lo humano con la existencia”,cuenta Carolina, ejecutiva de marketing de una importante multinacional radicada en el país.Anticipa que prefiere mantener el anonimato por “temas grupales, ¿viste? Para no herir egos,¿comprendés? (Ver recuadro).

Kundrol quiere limpiar la Argentina. “Hay un gran potencial, es más fácil que Africa quetiene un karma muy pesado. Hay que hacer que venga luz. Purificar tanta oscuridad. El optimismo esmuy importante.”

El budismo y la vida mundana se llevan bien. En Bangkok, el templo Dharmmamongkoldejó atrás las fricciones entre la moda y la religión y desde allí también se imparten cursosdiplomados de Diseño de Moda e Interiores. La relación entre el templo y el instituto se limita alespacio físico, pero la iniciativa de profesionales europeos vinculados a la Universidad deFlorencia, le hizo entender al abad del templo, Viriyang Sirintharo, que a Tailandia le conveníapreparar diseñadores y artistas para crear sus propios productos, en lugar de comprar e imitar laproducción norteamericana o europea. En eso están desde el 2000.

“Sin duda el budismo está de moda en Argentina y en el mundo, también la meditación y elyoga –dice Maitland–. Moda implica que no va a durar, pero el budismo va a durar,porque es un cuerpo de verdades. El budismo no posee la verdad, es un lenguaje que articula lo quees verdad. El budismo lo hará más agudo, más claro, solidario y básicamente, más agradecido yconsiderado consigo mismo y los demás. Yo lo recomiendo altamente.”

Cuando el Dalai Lama vino a Buenos Aires en 2006, diecisiete mil porteños lo fueron a ver a uncosto por entrada de $ 30 la popular, $ 120 la platea. Semanas más tarde, el Test de Personalidaddel Dalai Lama, un juego trivial, se convirtió en la prueba obligada para los ávidos corazones dela clase media alta, aunque cuando el asunto cobró dimensiones de epidemia, los representantes de“Su Santidad” lo negaron, asegurando que su líder no perdería un minuto en hacersemejante cosa.

La socióloga Ana Wortman considera que si en los 60 lo oriental era parte de una búsqueda parasalir de la sociedad de consumo, hoy el budismo contribuye a la vida burguesa. Un híbrido de laspautas laborales occidentales. Una fantasía infantil, mucho más compatible con la realización delas aspiraciones mundanas que una terapia tradicional.

Por qué el budismo. “Una de las motivaciones para practicar el budismo espor miedo a que las cosas empeoren –dice Maitland–, o porque han reconocido algovalioso y la gente quiere llegar a ser así. De cualquier manera va a funcionar. Hoy en día laspersonas practican el budismo porque les gusta el ejercicio intelectual, pero estas personasdescubren que el budismo, aunque es una actividad intelectual excelente, no es sólo una cuestión depercepción, sino también de energía. Mirarse a sí mismo puede ser un comienzo fructífero. Serconsciente de lo que es, puede ser refrescante y edificante: recuperamos la confianza de quepodemos hacer mejor las cosas.”

En sintonía con las necesidades materiales y los hábitos psíquicos, profesionales y empresarios,adhieren al budismo y al Dalai Lama como a una marca de ropa, y viajan a monasterios de todo elmundo para realizar seminarios y meditaciones con el mismo entusiasmo que llevan a sus hijos aparques temáticos. “Los valores humanos del budismo sirven para todos”, dice GerardoAbboud, algo así como embajador del Dalai en Latinoamérica. “Si se da más en los sectoresmedios y altos es porque tienen el capital material e intelectual para interesarse enél.”

“El Budismo se centra en la inteligencia y la energía para una vida exitosa y positiva, eindica que la mayoría de los sufrimientos que estamos presenciando son simplemente debido a lainnecesaria duplicación de los patrones de conducta limitantes. El corazón de la educación esasumir la responsabilidad de hacer mejor las cosas”, dice Maitland.

Así es que el punto central del budismo en occidente se desarrolla a partir del hacer, lo que haproducido una fuerte asimilación de la filosofía por parte de los sectores más desahogados, y porlo tanto, premiados kármicamente por sus vidas anteriores. Otro factor importante es el tiempo, unbien muy escaso: hay que aprovecharlo productivamente, sabiendo que lo que se haga, piense o diga,repercutirá en todo y en todos. Lograr las metas para las que estamos capacitados, lejos de lavictimización o la lástima. “El budismo potencia, porque ya tenemos los recursos internospara lo que realmente queremos. Sólo hay que despertarlos”. Quien pensaba que ser budista eraestar sentado en posición de loto, silencioso y alejado del mundanal ruido, estaba confundido. Odormido, que es casi lo mismo.

También en Perfil