La mosca

Obama apunta, se concentra y tira el manotazo ninja que sorprende y aplasta a la mosca. Queda filmado. Nice, dice el entrevistador. La mosca cae al piso. Obama dice ¿Dónde estábamos?, como si acabara de matar un tigre y se diera vuelta para seguir hablando.

La mosca
22-08-2026 | 22:44

La mosca histórica que el presidente de Estados Unidos está por matar por televisión vuela porla Sala Este de la Casa Blanca trazando en el aire una caligrafía de bicho exploratorio, una largaoración enmarañada por el amplio salón de fiestas donde bailaron los Johns, los James, losAbrahams, los Teddys, los Jimmys, los Ronalds, los Bills, el mismo salón donde alguna vez seacuartelaron las tropas de la Unión, donde lo velaron a Kennedy, donde se dibujaron con el bailelos entramados hormonales de tantas presidencias, una mosca primaveral, un moscardón pesado,recorre las cortinas, el piano, las arañas de cristal, los retratos de los primeros presidentes conpeluca, y de pronto se cruza en la entrevista de junio del año 2009, se mete en la sintaxis deObama que está intentando explicarle al periodista John Hardwood de la CNBC la regulaciónimpositiva más grande desde la Gran Depresión, le enreda las oraciones, lo hipnotiza, le recuerdaque en boca cerrada no entran moscas, lo zumba en su discurso cuando quiere hablar de incrementarla transparencia y la apertura que ha sido siempre la característica de quién sabe qué cosa porquela mosca lo distrae, lo saca de foco, lo obliga a seguir con los ojos su firma de amagues por elaire, le imprime al presidente norteamericano una mirada revoleada de papamoscas, pero Barack Obamaes cool, es decir que actúa con elegancia aun bajo presión, es el Gorge Clooney de la política, ytodavía no tiene casi gaffes en su historial, sólo un pequeño golpe en la cabeza al subirse alhelicóptero y esa frase políticamente incorrecta sobre las Olimpíadas Especiales y su jura fallidaque tuvo que repetir, pero nada como su predecesor George W que protagonizaba decálogos de torpezasmediáticas recopiladas por los programas de medianoche, que logró que se acuñara la palabrabushismos para sus frases incoherentes, nada como Jimmy Carter y el conejo rabioso que lo atacó enun lago de Georgia mientras pescaba, Obama en cambio es cool, o quizá es un nerd sobreadaptado almundo cool, pero sobre todo es más nuevo que cool, y eso lo viene salvando, porque ahora trata deseguir con su explicación y parece que ni mosquea con la incomodidad del insecto hasta que al finalsí mosquea, porque la mosca mínima se vuelve el elefante insoslayable de la sala, el bichoinsoportable que despliega desde su mínimo punto negro una gran concentración de símbolos y tapatodo, hasta que Obama dice sorry, sonríe simpático, interrumpe la entrevista, le cede elprotagonismo a la mosca y la mosca –sobre la mano de Obama, justo en el centro exacto delpoema, como si fuera ella sola su propio haiku– se posa. Ahora la mosca es política, es unasunto de Estado. Obama la va a matar y eso se va a volver noticia porque no es simplemente unhombre matando un bicho, es el presidente del país más poderoso del planeta y sus manos estáncargadas de simbología y responsabilidad, como tan bien lo vio Dylan Thomas en ese poema queempieza diciendo: la mano que firmó el papel derribó una ciudad. Así que Obama mira la mosca en sumano izquierda y levanta la mano derecha, lo va a hacer porque es su estilo actuar naturalmente,porque en su mandato puede todavía hacer algo así y ser encantador, su mano no viene con el mismoenvión que tendría la mano de Bush, aunque ya tenga civiles afganos muertos en su haber, la mano deObama no invadió Irak, es una mano culta, con más nivel intelectual, más refinamiento y cuanto másrefinado un hombre más grácil nos parecerá que acierte con matar una mosca. En cambio el rancheroBush matando de un manotazo una mosca en medio de una entrevista sería otra cosa, casi como cuandolo filmaron escupiendo, casi como cuando amenazaba a los culpables del 9/11 repitiendo “losvamos a salir a cazar”. Obama todavía tiene otra intensidad y es sexy, es el macho alfa deespaldas amplias, el más apto y, si acierta con la mosca, el acto va a ser parte de su decálogo degestos afilados y su rapidez de reflejos una cualidad que también habría que atribuirle a supredecesor cuando esquivó perfectamente dos zapatazos muy bien dirigidos. Así que Obama apunta, seconcentra y tira el manotazo ninja que sorprende y aplasta a la mosca. Queda filmado. Nice, dice elentrevistador. La mosca cae al piso. Obama dice ¿Dónde estábamos?, como si acabara de matar untigre y se diera vuelta para seguir hablando. El equipo de filmación lo aplaude, él dice Eso fuebastante impresionante ¿no? y hasta le indica al camarógrafo donde está el cadáver del insecto porsi lo quiere filmar.

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