•el mensaje papal golpeo en el plexo del gobierno

La pobreza quedará

El hombre, cercano a uno de los funcionarios que habitan en la Casa Rosada, lucía desconsolado, sin la euforia de otros momentos, la que, tras el resultado electoral del 28 de junio, pertenece definitivamente al pasado. Su relato tenía aires de catarsis.

23-08-2026 | 06:31

El hombre, cercano a uno de los funcionarios que habitan en la Casa Rosada, lucía desconsolado,sin la euforia de otros momentos, la que, tras el resultado electoral del 28 de junio, pertenecedefinitivamente al pasado. Su relato tenía aires de catarsis. “La verdad es que lo que sevive aquí es desalentador. Nadie sabe a dónde vamos. Hoy parece que vamos para allá, cuando ayerparecía que íbamos en la dirección exactamente opuesta. ¿Hacia dónde iremos mañana? No hay un planclaro. Todo es el día a día. Y encima, este tarifazo de gas que es absolutamente indefendible en laforma en que se ha hecho. Con esto hemos tirado por la borda seis años de gobierno.”
Los Kirchner siguen atrapados en su propia red. Allí el principal problema es lacontradicción. Esta contradicción es la que afecta la credibilidad del Gobierno y generaincertidumbre, impidiéndole aprovechar buenas oportunidades.


Veamos un ejemplo. Al comienzo de la semana, el Gobierno pasó un test importante: el pago delos 2.250 millones de dólares correspondientes al vencimiento de los BODEN 2012. Esto tuvo unabuena repercusión en los mercados. Como consecuencia de ello, en la semana el Banco Central dejó devender dólares –por el contrario, compró– y la fuga de capitales se frenó.
Ya es vox populi que Amado Boudou pretende volver a los mercados internacionales en busca delfinanciamiento que permita hacer frente a la crisis y revivir el crecimiento de los primeros añosdel kirchnerismo. El plan contempla reabrir el canje de la deuda que aún subsiste con los bonistas(holdouts), una propuesta de pago al Club de París y un pedido al Fondo Monetario Internacional(FMI) para que la Argentina entre al llamado Capítulo IV, según el cual los técnicos del organismofinanciero quedan habilitados para hacer una evaluación de las condiciones económicas del país yver si éste califica para acceder a algunas de las líneas crediticias del Banco Mundial o del BancoInteramericano de Desarrollo. La Presidenta ha escuchado a algunos asesores calificados delministro de Economía, quienes le insistieron sobre lo imprescindible de hacer eso. Pero éste es unpunto muy conflictivo para el matrimonio Kirchner. Ocurre que el hacerlo significará,inmediatamente, dejar al desnudo toda la manipulación y distorsión de los ya tristemente célebresíndices del INDEK. Y esto es algo que no parece estar en los planes de los Kirchner. Muy por elcontrario, los hechos de esta semana –el más significativo de los cuales fue eldesplazamiento de Cinthya Pok de su oficina de la sección Encuesta Permanente de Hogares–demuestran que aquella frase dicha por el actual director el Instituto, Norberto Itzcovich, quienexpresó que había “Moreno para rato”, refleja una realidad indiscutible.
Por todo esto es que un grupo de profesores de la Facultad de Ciencias Económicas de laUniversidad de Buenos Aires ha advertido que no piensa participar en la comisión asesora del INDEKanunciada por Boudou, y hasta el mismo rector, Rubén Hallú, quien al principio semostróentusiasmado con la iniciativa del Poder Ejecutivo, debió emitir un comunicado para aclarar que laUBA no se prestará a ser usada para convalidar el grotesco que se vive allí. ¿Lo cumplirá?

Pero sigamos con el método de la contradicción permanente del Gobierno. Es la hora del gas. Nose sabe bien qué va a pasar con las tarifas de electricidad. Con respecto al gas, en cambio, estáclaro que los aumentos exorbitantes que se vienen constatando no afectan sólo a los más pudientes.Por lo que se sabe, más allá de alguna queja, todos ellos están pagando. La mayoría reconoce quevenía abonando cifras irrisorias por consumos grandes. Los que están protestando, en general, noson precisamente ricos. El Gobierno viene haciendo oídos sordos a esto y respondiendo, falazmente,que los aumentos no superan el 150%, o que los aumentos afectan sólo al 10% de la población o quehay un problema emocional.

La realidad de varias resoluciones judiciales le está demostrando al Gobierno que su obstinaciónlo lleva por mal camino. “Esto está generando un clima similar al de la Resolución125”, alertaron varios intendentes, tanto opositores como afines al Gobierno de distintasprovincias en las que los reclamos de la gente son muy fuertes. “El secretario de Energía oel jefe de Gabinete deberían venir acá y enfrentar a los vecinos que me vienen a tocar la puerta demi casa o me paran por la calle y me exigen que haga algo destinado a parar esta locura”,expresaba con angustia el intendente de Chabas, Osvaldo Salomón, que supo pertenecer al Frente parala Victoria.
En este clima, la semana que viene, en el Congreso, las cosas prometen ser muy duras para eloficialismo. “Nadie quiere dificultar la gobernabilidad, pero estas cosas así no van”,expresan al unísono legisladores del peronismo y de la oposición. Todos necesitan que el Gobiernollegue al fin de su mandato. Pero no de cualquier manera.

“Eramos pocos y apareció el Papa”, dijo una voz del Gobierno que no llegaba acomprender en la tarde-noche del jueves la destemplada aparición del jefe de Gabinete, AníbalFernández, para dar un comunicado que se pareció más a una amonestación a la prensa que a cualquierotra cosa. Al Gobierno le molestó algún titular que indicaba que el Papa hablaba del“escándalo de la pobreza” en la Argentina. De haber actuado en forma más reflexiva,hubiera podido saber varias cosas que le habrían evitado al Dr. Fernández ese momento denerviosismo que claramente lo afectó. Fue una de las pocas veces en las que se lo vio titubeante.
No hay dudas de que el Papa habló de la Argentina. Un chequeo por Radio Vaticano lo indicabaclaramente. En su página web, el titular que encabezaba decía: “Argentina/colecta: el Papaalienta a los cristianos a realizar un esfuerzo solidario que contribuya a reducir el escándalo dela pobreza”.
Es poco probable que la carta, firmada por el Sumo Pontífice en su residencia veraniega deCastel Gandolfo, sea la manifestación de alguna intencionalidad política de animadversión hacia elGobierno. Más bien, es el reflejo de que, aquel viejo axioma que dice que “del Vaticano vienelo que al Vaticano va” se ha cumplido una vez más. Y al Vaticano fueron, en marzo pasado, losobispos argentinos en la visista ad limina. Y allí, con toda franqueza y crudeza, le expusieron,entre otras cosas, el tema de la pobreza. El cardenal Bergoglio viene hablando del escándalo de lapobreza desde hace rato. Lo mismo vienen haciendo monseñor Casaretto y la totalidad de los obisposy sacerdotes a lo largo y a lo ancho del país. Es un tema que la Iglesia conoce muy bien. Cada finde semana los pedidos para ayudar a quienes poco o nada tienen pueblan las misas de todas lasparroquias del país.
Por eso es que lo más inquietante de toda esta situación es la de quedarse en la esfera de laintriga sobre si hubo o no alguna intencionalidad política alrededor de este mensaje del Papa y deno ir al meollo de la cuestión.


En la Argentina los gobiernos pasan y la pobreza queda.
Todos los dirigentes hablan de la pobreza, pero cada vez hay más pobres.
Al pobre se lo exhibe impúdicamente durante cada campaña política. Salvo contadasexcepciones, no hay dirigente político que no se saque una foto besando a un chico pobre ovisitando una villa de emergencia, como ahora todos denominamos a las villas miseria. Es en esascampañas políticas cuando abundan colchones por acá, chapas por allá y asfalto un poco más allá.
La Argentina supo ser un país de promisión. Hoy para muchos, en cambio, es un país deresignación.
En el mundo, la Argentina representa el ejemplo de un país en involución. Sus índices dedesigualdad social son peores que los que tenía hace 50 años.
Lo que en la práctica ocurre es que hoy al pobre se lo ayuda para seguir conviviendo con lapobreza y no para salir de ella. Son dos cosas bien distintas. Por lo tanto, el pobre terminasiendo un botín político. Veamos, por ejemplo, la pelea que hay entre el Gobierno de la Nación y elde la Ciudad de Buenos Aires alrededor de la Villa 31. Ahí interesa ver quién le hace pagar elcosto político a quién y no lo que le sucede a la gente.


Abocarse a la búsqueda de las soluciones de la pobreza profunda exige esfuerzos enormes quedeben ser acompañados por toda la sociedad. Conocimos la realidad de la Villa Zabaleta tras ladenuncia de las amenazas de muerte que sufrió el padre Pepe por haber hecho pública la impunidadcon que allí se trafica droga. Tratar con los chicos de esos sectores es una tarea ciclópea. Hayque darles educación del mejor nivel y para ello es necesario disponer de una logística de recursoshumanos y de infraestructura que hoy faltan. En la escuela de esa villa, por ejemplo, no hay unteléfono porque no se logra que Telefónica tienda una línea. Por lo demás, salvo esa escuela, lapresencia del Estado es casi inexistente. ¿Cómo se entiende eso?
Otro caso: los docentes e instructores de Pelota de Trapo, una obra fantástica que lideraAlberto Morlachetti , que rescata chicos de la calle y los educa con resultados excelentes, sufrenamenazas y aprietes de todo tipo con total impunidad, ya que las autoridades, más allá de algúnrepudio de compromiso, poco hacen par acabar con esas acciones.
Estos ejemplos –hay miles– muestran que ahí están los desafíos reales paraenfrentar la pobreza, y no en la anécdota de la discusión sobre si la carta del papa Benedicto XVItuvo alguna intencionalidad política, porque, de ser así, la anécdota pasará y la pobrezaquedará.

Producción periodística: Guido Baistrocchi.

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