•CRUELDAD increible

Lapidación progresista

Pocos ignoran la palabra “lapidación” y la palabra “progresismo”. Ambas han calado en la mente del mundo. Pero aún no se denuncia a que veces cometen una asociación repugnante.

Lapidación progresista
22-08-2026 | 02:42

Pocos ignoran la palabra “lapidación” y la palabra “progresismo”. Ambashan calado en la mente del mundo. Pero aún no se denuncia a que veces cometen una asociaciónrepugnante. En efecto, regímenes que forman parte de las Naciones Unidas y que han tenido papelesdecisivos en su Comisión de Derechos Humanos son a menudo halagados por corrientes que seautodenominan progresistas, pese a que esos países o entidades continúan efectuando lalapidación.

Me acaba de llegar otro documento de Amnistía Internacional, con la súplica de que ponga mifirma para exigir a Irán que suspenda sus lapidaciones. Por supuesto que puse mi firma, como loestán haciendo centenares de miles de personas en todo el mundo.

La lapidación es un método arcaico de ejecución que, además de producir la muerte, pretende quesea lenta y muy dolorosa. La víctima es enterrada hasta el cuello o se la sujeta a un pilar. Luegose le cubre la cabeza con alguna capucha o pañuelo para que no se vean los efectos de los golpes.Entonces la multitud amontonada a su alrededor como lobos hambrientos empieza a arrojarle piedras.Las piedras no deben ser demasiado chicas para que duelan de verdad; tampoco demasiado grandes paraque no le hagan perder el conociemiento ni maten enseguida. El propósito es gozar de un festínsádico en el que se va destruyendo poco a poco la cabeza de un ser humano que los jueces osanguinarias tradiciones han condenado a este suplicio.

Su práctica ha sido frecuente en Africa, Asia y Medio Oriente. Con el avance de la civilizaciónpudo limitarse su popularidad. No obstante, el brote de fanatismo que desencadenó la Revoluciónislámica de Irán, la expansión del wahhabismo y el éxito de los talibanes han vuelto a exacerbar supresencia.

Amnistía Internacional ha redactado una carta para Sayed Alí Khamenei, supremo líder de laRepública Islámica de Irán, con capacidad de veto sobre todas las resoluciones que se toman en esepaís. Reproduzo algunas partes del texto, tal como cada hombre de buena voluntad deberíaenviarlo:

“Su excelencia ayatolá Sayed Alí Khemenei,

Le escribo para condenar que todavía se sigan registrando casos de lapidación en Irán. He tenidoconocimiento de la lapidación de dos hombres a finales de diciembre de 2008, lo que demuestra quelas declaraciones de la Magistratura iraní, que en 2002 y en agosto de 2008 anunció una suspensiónde las lapidaciones, no es suficiente para acabar con esa práctica atroz. Según información de lasorganizaciones de derechos humanos, actualmente en Irán hay al menos ocho mujeres y dos hombressentenciados a morir lapidados.

Me opongo a la pena de muerte en todas las circunstancias; aún más en el caso de la lapidación,especialmente concebida para agravar el sufrimiento de las víctimas. Además, es un castigoespecialmente indicado para el adulterio, algo que ni siquiera es delito en la mayoría de lospaíses. Casi todas las víctimas condenadas a lapidación son mujeres.

Le pido encarecidamente que adopte las medidas necesarias para que: no sean ejecutadas lassiguientes personas (van los nombres de las víctimas y la cárcel donde están recluidas); se apliquede inmediato una moratoria efectiva de las ejecuciones por lapidación; se promulgue una ley queprohíba inequívocamente la lapidación como pena judicial y que no se permita el uso de otras formasde pena de muerte ni flagelación contra personas declaradas culpables de ‘adulterio’;se revise la legislación con el objetivo de destipificar como delito las relaciones sexualesconsentidas entre adultos.”

Ya ha viajado –y lo sigue haciendo– un aluvión de mensajes que este ayatolá tanpoderoso debería tener la piedad de atender. Puede ser que se conmueva, aunque en sus discursosrevela intransigencia y crueldad. Pero también importa que los pseudo-progresistas necios tomenconciencia de la grave traición que cometen contra los nobles ideales del progresismo verdadero,contaminado ahora con teocracias, terrorismo y crimen.


*Escritor.

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