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Las reglas del juego

No hace falta un análisis jurídico minucioso para concluir que la incorporación de Telefónica de España como accionista del grupo que controla a Telecom Argentina es contraria a la regulación dada en 1990 con motivo de la privatización de ENTEL, cuando se adjudicaron las licencias con las que hoy operan Telefónica de Argentina y Telecom en el sector de telecomunicaciones.

23-08-2026 | 08:30

No hace falta un análisis jurídico minucioso para concluir que la incorporación de Telefónica deEspaña como accionista del grupo que controla a Telecom Argentina es contraria a la regulación dadaen 1990 con motivo de la privatización de ENTEL, cuando se adjudicaron las licencias con las quehoy operan Telefónica de Argentina y Telecom en el sector de telecomunicaciones.
Es obvio que el marco regulatorio dispuesto en aquella oportunidad y que aún se encuentravigente –Decreto 62/90–, pretendió estructurar el mercado de la telefonía fija y básicaen Argentina –en competencia– con la incorporación de dos empresas distintas y sinvinculación jurídica alguna, que si bien originariamente prestaron servicios en áreas diferentesdel país, luego de vencido el período inicial de prestación competirían por el mismo mercado anivel nacional.
El diseño normativo por el cual se dividió al país en dos regiones con similar“potencialidad de clientes” no fue casual, sino una definición de política públicaorientada a consolidar el desarrollo y crecimiento de dos empresas destinadas a competir por unmismo mercado.
El propósito inicial de generar competencia efectiva con la conformación de dos empresas enequilibrio de poder no fue suficiente para el cumplimiento del objetivo esperado, al menos, en loque respecta a la telefonía local.
La competencia real y efectiva en el servicio local llegó con la tecnología y el crecimientoy desarrollo exponencial de las empresas de servicios móviles.
Hoy existen en Argentina nueve millones setecientas mil líneas fijas y cuarenta y seismillones de terminales móviles activos; es decir más servicios móviles que habitantes siconsideramos los datos del último censo (36.200.000) Sin embargo, de una lectura integral yconsistente del marco normativo que posibilitó la entrada de Telefónica y Telecom en Argentina,surge que ambas empresas no pueden estar vinculadas, ni aun indirectamente.
El Gobierno parece haber hecho una lectura correcta de la normativas al impedir ampliar laparticipación de Telecom Italia en Telecom Argentina considerando que Telefónica controla parte deTelecom Italia. Es dudoso que esa lectura sea imparcial, ya que al mismo tiempo impidió a TelecomItalia ceder, transferir o ejercer cualquier acto jurídico de su opción de compra sobre una partesustancial de las acciones en poder de la empresa del grupo Werthein, que controla hoy el 48% delpaquete accionario de Telecom Argentina.
En casi siete años de gestión en los que el mercado de las telecomunicaciones en competenciase ha reducido progresivamente, no se puso similar empeño, de parte de la Secretaría deComunicaciones, en preservar las condiciones de competencia del sector. Tampoco se han resuelto losmuchos planteos y denuncias por prácticas abusivas y discriminatorias realizadas por las empresasdominantes, prestadoras de los servicios básicos respecto de los prestadores entrantes al mercado.
Asusta que las reglas del juego se apliquen con tamaña discrecionalidad y ambigüedad, que laagenda pública en materia de telecomunicaciones esté marcada por la modificación de los paquetesaccionarios de las compañías; o por la discusión de un proyecto de ley de radiodifusión o de“servicios de comunicación audiovisual”, respecto del cual no se ha dado intervenciónalguna ni a los órganos competentes en materia de telecomunicaciones ni a las empresas delsector.

*Abogada, especializada en telecomunicaciones.

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