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Lengua boricua

Me gusta conocer países latinoamericanos. Es como estar metido dentro de un diccionario de sinónimos. Uno llega, empieza a hablar, a comunicarse, y descubre que muchas cosas se dicen de otra forma, pero igual se entienden. La lengua cobra relieve, aparecen castellanos paralelos al que uno habla.

Lengua boricua
22-08-2026 | 01:09

Me gusta conocer países latinoamericanos. Es como estar metido dentro de un diccionario desinónimos. Uno llega, empieza a hablar, a comunicarse, y descubre que muchas cosas se dicen de otraforma, pero igual se entienden. La lengua cobra relieve, aparecen castellanos paralelos al que unohabla. Descubrimos cómo hablan los demás, pero también cómo hablamos nosotros. Todo sucede como enlos sueños donde la gente es conocida, pero tiene otra cara; así, cuando hablamos fuera de nuestropaís en Latinoamérica la vida cotidiana se distorsiona un poco, se corre de lugar unaspalabras.

En Puerto Rico, donde me encuentro coordinando un taller literario de la Universidad, se hablauno de los castellanos más expresivos que escuché jamás. Esta isla es un Estado asociado de losEstados Unidos. La moneda corriente es el dólar. Los habitantes pueden votar un gobernador cuyafunción principal es decidir cómo se distribuye el dinero que llega del norte. Las cosas son asídesde 1917. Desde entonces, se ha intentado, mediante varias leyes nacionales, borrar el españolpara imponer el inglés como lengua oficial. No lo lograron. No se puede borrar tan fácil la lenguaque usa la gente todos los días, quizá porque es la lengua madre, y como decimos los argentinos“con la vieja no te metás”.

En el lavamanos del baño de un bar vi un cartelito oficial, seguramente establecido por ley, quedice: “Employees must wash their hands” (Los empleados deben lavarse las manos). Peroen la pared los graffitis están en español, uno dice: “Yankee Daddy no merepresenta”.

Al final lo que importa es la lengua que usa la gente para escribir en las paredes del baño, lalengua que usa para amar, para reírse, para insultar. Es absurdo querer imponer un idioma. Es comosi le impusieran a la gente de un lugar usar la ropa típica de otro lugar. Lo que la gente hace,finalmente, es tomar las cosas prácticas de esa imposición: unos botones, alguna hebilla, algúntipo de zapato. Así aparecen las palabras en inglés que tintinean en el castellano de la isla,tomadas por economía del lenguaje, por prácticas o porque en castellano no existen. Wiper se diceen lugar de nuestro larguísimo limpiaparabrisas. Hamper se le llama al innominado canasto de laropa sucia. “Janguear”, que viene de hang out, significa salir con los amigos a nohacer nada. En Puerto Rico no se percibe una lengua dominada por otra. Se siente la fuerzaimborrable y viva del castellano que ya, hace tiempo, es el segundo idioma más hablado de losEstados Unidos.

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