Los argentinos necesitamos construir un proyecto de Nación que dé cabida a las ambicionesespirituales y materiales de todos los que habitamos este generoso espacio territorial. Esaconstrucción se debe hacer con valores que tienen que ver con la solidaridad, la participación y latransparencia. No podremos avanzar si seguimos tolerando que un 30 por ciento de nuestroscompatriotas esté por fuera de la economía real, en una situación social muy angustiante. Ningúnpaís ha tenido un desarrollo sustentable con semejante exclusión social. Por eso estamos trabajandopara morigerar el impacto de la crisis que se sustenta en tres hechos que impactan en lo económicoy en lo social: la falta de entendimiento del Gobierno nacional con el campo, la prolongada sequíay la crisis financiera internacional de alcance aún incierto. Por ese motivo, las respuestas a lascrisis deben construirse desde un conocimiento profundo de la realidad del país y las necesidadesde la gente. Generar canales de participación, que permitan la expresión de los pensamientos y unamayor integración del individuo con la sociedad, fomentando una adecuada articulación entre elEstado, el mercado y la sociedad civil. Ya no hay tiempo ni lugar para especulaciones, nieconómicas ni políticas. Hay cinco valores que son indispensables para garantizar la dignidadhumana: la alimentación, la salud, la educación, el trabajo y la vivienda. Si nos unimos a partirde estos valores, podemos tener aspiraciones reales de construir un país mejor. Debemos transitarel camino del cambio para pensar en un nuevo Estado. Un nuevo modelo basado en la solidaridad, laparticipación y la transparencia. Debemos comenzar a buscar con ideas, con propuestas, laconcreción de ese nuevo Estado que garantice el diálogo entre lo público y lo privado. Si colocamossobre la mesa del consenso los valores antes mencionados, podemos comenzar a pensar en latransición del qué al cómo para lograrlos. La renovación de la política debe sustentarse en eldiálogo y la formulación de propuestas. Por eso hemos inaugurado en la provincia de Santa Fe larealización de asambleas ciudadanas, ámbito donde se construyó el Plan Estratégico que orientanuestra gestión. Y también instrumentamos la convocatoria periódica a todos los sectoresrepresentativos de la producción y el trabajo, para decidir en conjunto el curso a seguir ante losacontecimientos más importantes, como la crisis del campo, o la adhesión al fondo instrumentado porel Gobierno nacional con el 30% de las retenciones a las exportaciones de soja. Como santafesinos,nos sentimos fortalecidos con las decisiones tomadas. Construimos propuestas y alternativas. Y selas hicimos llegar al Gobierno nacional como una contribución responsable de nuestra provincia a labúsqueda de una salida para los problemas del país. Estamos convencidos de que el problema hoy enla Argentina es la falta de confianza y de que se puede movilizar la economía si hay seguridadjurídica. De una situación crítica como la actual no se sale si primero no se reanima la economía.Para eso se requiere un shock de confianza. En pleno conflicto del campo, Santa Fe fue la únicaprovincia que presentó un plan para la ganadería, la agricultura y la industria. Ante laprofundización de la crisis, en febrero pasado, elevamos una propuesta de cinco puntos quecontemplaba la defensa de las fuentes de trabajo y la revitalización del sector industrial; ladefinición de una canasta alimenticia constituida por productos básicos exentos de IVA y conprecios referenciales; y la recomposición de los ingresos del sector agropecuario, suspendiendo por180 días las retenciones de los cereales, oleaginosas, leche y carne, a fin de crear expectativasfavorables de rentabilidad agropecuaria. Para la provincia de Santa Fe, y en buena parte tambiénpara la Nación, la agroindustria constituye la columna vertebral de la economía, y el concepto de“ruralidad” atraviesa a toda la sociedad. También propusimos coordinar y articular lasmedidas anticíclicas entre la Nación, la provincia y los municipios y comunas. Para viabilizar laadopción de estas medidas, fundamentalmente para compensar el costo fiscal de algunas de ellas, enmarzo pasado presentamos a la Presidenta de la Nación una propuesta de pacto federal fiscal contrala pobreza, en defensa del trabajo y la producción nacional. Allí propusimos, entre otras medidas,que la desgravación de impuestos a los productos de la canasta básica y los medicamentos secompense con aumentos de gravámenes a los artículos suntuarios. Planteamos la derogación de todaslas exenciones existentes sobre el impuesto a las ganancias, como las rentas derivadas de títulos,letras y obligaciones negociables. Sugerimos el incremento de los aranceles de importación extraMercosur hasta los límites permitidos por los tratados vigentes, en defensa del trabajo y laproducción nacional. Y un trabajo coordinado en materia tributaria para profundizar la lucha contrala evasión, el fraude, la elusión y la mora fiscal.
La superación de la crisis, que seguramente ocurrirá, no garantiza por sí misma laconstrucción de una sociedad mejor. El camino seguro para llegar a ese objetivo es elfortalecimiento de la calidad institucional y la profundización de la democracia. Es necesariolevantar la mirada hacia un horizonte distinto, donde habitan otros valores. Allí está laNación.
*Gobernador de la Provincia de Santa Fe.
(www.santafe.gov.ar)




