Literatura de la sociología

¿Escribió Lévi-Strauss sobre la escritura? Sí, por supuesto, en Mirar, escuchar, leer, y en muchos otros libros. Pero sobre todo se ocupó de la escritura escribiendo bien, o mejor dicho, extraordinariamente bien, hasta el punto en que no se puede discernir dónde termina su escritura y dónde comienzan sus teorías.

Literatura de la sociología
23-08-2026 | 04:26

Escribió Lévi-Strauss sobre la escritura? Sí, por supuesto, en Mirar, escuchar, leer, y en muchos otros libros. Pero sobre todo se ocupó de laescritura escribiendo bien, o mejor dicho, extraordinariamente bien, hasta el punto en que no sepuede discernir dónde termina su escritura y dónde comienzan sus teorías: todo ocurre como si enLévi-Strauss no hubiera hipótesis previas al acto de escribir, como si escribir y pensar fueran unamisma cosa. Esta afirmación llama a la pregunta por la escritura, por el estilo literario en lasciencias sociales, un tema no demasiado tratado, o tratado a veces de un modo lateral. CliffordGeertz (que también escribe muy bien: su descripción de las riñas de gallo en Bali en Lainterpretación de las culturas es una obra literaria mayor) le dedicó un bello libro al asunto,llamado El antropólogo como autor, donde no pudo dejar de ocuparse de Lévi-Strauss. De hecho,ambos, Lévi-Strauss y Geertz, con todas sus diferencias conceptuales (la idea de interpretacióndensa en Geertz pone de relieve una dimensión de la historia ausente en Lévi-Strauss), fueronmuchas veces criticados por ser demasiado literarios, por su excesiva cercanía con la literatura.Pero, más que rebatir esas insolencias, es cuestión de descifrar de dónde provienen: generalmentede las ciencias sociales más reaccionarias, del empirismo más ramplón. Sin embargo hay que tomaresas críticas como un síntoma: pensar la escritura en las ciencias sociales no deja de serproblemático, aún hoy, incluso después de autores como Lévi-Strauss o Geertz.

Pensaba en todo esto, mientras releía un viejo y querido libro de Robert Nisbet llamado Lasociología como forma de arte. Publicado originalmente en 1976, al castellano fue traducido apenastres años después en la editorial Espasa-Calpe (hoy agotado, no creo que libro haya sido reeditado;si trabajase en una editorial de ciencias sociales sin duda propondría su publicación). Nisbet esun sociólogo norteamericano, muerto a mediados de los 90, autor de Historia de la idea delprogreso, seguramente su libro más conocido. Pero La sociología como forma de arte, especie delibro menor en su trayectoria, es –quizá por eso mismo– un texto inteligente y agudo,lleno de ejemplos y contraejemplos inesperados sobre la forma en que se escribe en las cienciassociales: “El retrato es también una de las formas principales de expresión de la sociologíaen el siglo XIX, aunque los principales sociólogos responsables, como Marx y Weber, no seconsideraron muy a menudo adscriptos a este género. Baste decir que los retratos que surgen de laliteratura sociológica –el burgués, el obrero, el burócrata, y el intelectual– puedenfácilmente ocupar un puesto entre las obras de artistas como Mollet y Daumier, y los memorablesretratos políticos que nos brindan algunos novelistas como Kingsley, entre otros”. A partirde esa primera definición, el libro avanza no sólo en la descripción magistral de esos retratos(“lo que hizo Marx fue infundir en el retrato del trabajador la intuición de undestino”, o “Marx creó el retrato de la burguesía que ha perdurado hasta hoy”)sino también en los “temas y estilos” (el individuo, el orden, la libertad y el cambio)y en los “paisajes sociológicos” (las masas, las fábricas, la ciudad), para terminarconvirtiéndose en un texto de crítica literaria aplicada a la sociología, o en una sociología de lacrítica aplicada a la literatura.

En otro pasaje, Nisbet agrega una frase que, desde entonces, pasó a ser una de mis favoritaspara entender no a la sociología (me parece que la frase es errónea y hasta levemente conservadorapara las ciencias sociales) pero sí a la propia literatura: “Tomemos los aforismos del poetaBlake: ‘el arte y la ciencia no pueden existir más que en sus particularidades minuciosamenteorganizadas. Generalizar es ser idiota. Particularizar es la única distinción delmérito’”.

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