•ensayo

Los K y los DD.HH.

28-07-2026 | 13:20

Más que una hermosa historia, Alicia en el País de las Maravillas es un ensayo de altaepistemología. Lewis Carroll juega con la fantasía, la fusiona con la realidad y logra que aparezcauna verdad que, hasta ese momento, había estado encubierta. Esa es la razón que transparenta elespejo. Las verdades ocultas detrás de las engañosas apariencias. Y las metáforas de Carroll son uncamino hacia estas verdades. Esta breve introducción ayuda a comprender el significado del CasoGraiver dentro del relato de los derechos humanos que el kirchnerismo ha construido en estosúltimos siete años. Los Kirchner como Carroll, aunque claro que con grandes diferenciasintelectuales y sin ninguna belleza, han buscado reconstruir la historia de los Derechos Humanos enla Argentina de los años 70 mezclando hábilmente la realidad del horror del Terrorismo de Estadocon fantasías heroicas absolutamente mentirosas. Y hacen esa reconstrucción histórica con la solafinalidad de construcción de Poder. Los Derechos Humanos no son para el Gobierno ni un valor ni unaética, son sólo y exclusivamente un elemento central en el diseño de poder. En realidad losKirchner nunca militaron a favor de causas de Derechos Humanos. Su protagonismo en la época de los70 fue la de los ganadores del modelo militar. Sus heroísmos son falsos. Pero debe reconocerse suhabilidad política para haber modificado esa realidad histórica y apropiarse con enorme eficaciadel drama más sangriento que vivió el pueblo argentino y construir con esa apropiación PoderPolítico y Poder Económico. Pero los Derechos Humanos del Kirchnerismo fueron más allá: sirvieronademás como un eficaz instrumento de premios y castigos sociales y de intimidaciones legales. A losamigos del Poder se les perdona todo y a los enemigos nada. Los Derechos Humanos son así elinstrumento de absolución y condena. Dos grandes comisarios políticos tienen estos vergonzantesDerechos Humanos: un periodista sin ningún antecedente en la materia, que extrañamente se apropiade un Organismo de Derechos Humanos, y que hoy es responsable de los servicios de inteligencia delGobierno; y un secretario de Gobierno que cobra una millonaria indemnización por su prisiónpolítica sin haber estado un sólo día preso. Pero así como sucede con Alicia en el país de lasMaravillas la verdad termina siempre apareciendo. El Caso Graiver marca el fin del relatokirchnerista de los derechos humanos. Para entender esta afirmación se hacen necesarias ciertasprecisiones conceptuales.

¿Qué son los derechos humanos en serio? La sociedad ya no sabe qué pensar sobre los derechoshumanos y tiene serias dudas sobre sus protagonistas más emblemáticos. Comencemos recordando quelos DD.HH. son una idea ética, una respuesta social plena de eticidad que nace después del horrorde los campos de concentración de la Segunda Guerra mundial. La conciencia universal se da cuentade que los mayores horrores para la condición humana los podía causar el propio Estado. Allíaparece el concepto de Terrorismo de Estado. Los derechos humanos son así valores universales de lapersona humana más allá de razas, de géneros, de nacionalidades, de ideologías o de pertenenciaspolíticas. Son valores provenientes de la condición humana que ningún Estado puede violar y queningún gobierno se puede apropiar. Los DD.HH. pivotean sobre la dialéctica individuo/Estado. Son unfreno a los abusos del Poder de los Estados y de los Mercados. Ese “significante”tiene, hoy, tres “significados”: es una novedosa idea política que quiebra el conceptode soberanías ilimitadas de los Estados, es un plexo de legalidad operativa fundado en TratadosSupranacionales y es una nueva idea ética comprometida indisolublemente con la Ley del Estado deDerecho.
El concepto de “derechos humanos” no sólo no admite, sino que es contradictoriocon toda conducta marcada por la soberbia, intolerancia o prepotencia. Ya en los 70 Cortázar, en larevista Crisis, definía al fascismo como sinónimo de soberbia, prepotencia e intolerancia, sea deizquierda o de derecha. El relato K de los derechos humanos es una versión claramente fascista entérminos de este escritor. Pero el corte más grave del relato K con la esencia verdadera delpensamiento universal de los derechos humanos lo da su escaso compromiso con la legalidaddemocrática y su alta vinculación con la corrupción. Todo mal. El Derecho de los derechos humanoshunde sus raíces en Alexis de Tocqueville cuando en su libro La democracia en l’Ameriquesostiene que la democracia más que un sistema de elección de gobernantes por gobernados, es unsistema de valores. Valores de respeto al que piensa diferente. En el relato K el que piensadiferente es un enemigo al que hay que eliminar.

Yo vengo del campo de los DD.HH. en serio. Me tocó ser uno de los pocos abogados que en ladécada de los 80 defendió jurídicamente a la mayor parte de los sobrevivientes de los campos deconcentración (87 víctimas). Con el “Caso Birt” somos los primeros argentinos en abrirla jurisdicción de la Comisión Interamericana de DD.HH. el 15 de Febrero de 1989. Fui copatrocinadopor juristas de las principales universidades americanas. Con esa autoridad moral hablo convergüenza y con tristeza del relato K sobre derechos humanos que desgraciadamente ha invadidodiversos escenarios institucionales. La Comisión de DD.HH. de la Cámara de Diputados de la Nación,que integro desde hace dos años, no debate nada que no sea de claro apoyo al Gobierno. El 90% deltrabajo parlamentario en esa Comisión consiste en declaraciones de homenajes y beneplácitos aproyectos de amigos de Gobierno y en declaraciones de repudios y condenas a enemigos políticos. Lavenganza supera el compromiso ético. Por su parte la Secretaría de Derechos Humanos maneja unpresupuesto superior al Ministerio de Salud y distribuye indemnizaciones y subsidios en base alcriterio kirchnerista de amigo/enemigo.

Concepción bélica de la política. El Caso Graiver marca un fin de ciclo. Quizás sea la impunidaden el ejercicio del Poder lo que ha llevado a la Sra. Presidenta a cometer este enorme errorpolítico. Pretender enmarcar este caso como un paradigma de violaciones masivas a DD.HH. o como uncrimen de lesa humanidad en los términos del art. 6 del Tratado de Roma más que un error es unhorror. Un banquero de dudosos antecedentes que maneja dinero del lavado, de la corrupción decentrales atómicas, de los crímenes de la triple A y, por si eso no fuere suficiente, también delos sobornos de secuestros criminales de Montoneros, no puede ser presentado como un abanderado delos derechos humanos. Una viuda que es brutalmente amenazada por Montoneros y luego torturada porlos militares de Massera con la única y común finalidad de hacerse con la plata de los secuestroses sin duda una víctima de violaciones a Derechos Humanos. Pero su secuestro y tortura, más que porideología o militancia, fue por la plata. El relato K omite que el caso Mackentor tuvo 18 Consejosde guerra y sus empresas fueron intervenidas y vaciadas. En este caso, la Presidenta niega tododerecho ético y todo derecho legal (ver P/ 611 CIDH) porque Mackentor no está dispuesta a pagar porfavores del Gobierno.

Los testaferros de la Presidenta. Quizás lo mas llamativo de la exposición de la Presidentahayan sido las tres referencias que hace a un testaferro de David Graiver. Debe saberse que para eldiccionario de la Real Academia testaferro es un “presta nombre” que es usado en elhampa para encubrir delitos. La Presidenta habló con verdadera emoción de este testaferro deGraiver que no hacía otra cosa que blanquear dinero de secuestros y sobornos. No sólo le asignaverosimilitud a sus dichos y honor a su palabra sino que la asocia a los derechos humanos. Y quédecir del testimonio de Papaleo, funcionario de López Rega. Me pregunto qué dirán aquellos honestosmilitantes del oficialismo que fueron víctimas de las Tres A. ¿Qué dirán los Pujadas, los VacaNarvaja, los herederos de Atilio López, los Gullo, los Obregón Cano?

La concepción heroica de la derrota. Lo cierto es que el relato de los derechos humanos delkirchnerismo ha derrapado y los argentinos debemos estar alertas y ser muy prudentes para evitarsangre. Porque el juego bélico de la política que propone el Gobierno incluye un visión heroica delas derrotas. El peor sueño del kirchnerismo es el helicóptero de De La Rúa. Nunca lo admitirán.Vivimos en situación de riesgo democrático y debemos ser muy sensatos. Y sobre todo entender de unabuena vez que el problema argentino no es económico, sino político y cultural. Que la riqueza delas naciones en el siglo XXI pasa por la riqueza institucional. No hay país en el mundo de hoy queofrezca calidad de vida a sus habitantes sin un sistema de valores democrático en acción. Dosmodelos de país se enfrentan hoy en la Argentina. No se trata de opciones entre personas ni entrepartidos ni entre viejas izquierdas y derechas. Sino entre una cultura de la legalidad vs. unacultura autoritaria de corrupción. Una matriz cultural autoritaria y una liviana convivencia con lacorrupción son los males a vencer para tener un país diferente. Ningún programa de gobiernoalternativo al kirchnerismo tendrá éxito si previamente no decimos qué hacer con los tres ejes dela decadencia argentina: a) ¿Qué hacemos con la pobreza estructural de un 30% de nuestroscompatriotas? ¿Seguimos con la ayuda clientelar o buscamos sacarlos de la pobreza?; b) ¿Qué hacemoscon la corrupción estructural de la Argentina? ¿La seguimos tolerando social y judicialmente ocomenzamos a castigarla?; c) ¿Qué hacemos finalmente con la Justicia argentina con tantos juecesdel poder y con tan pocos jueces del ciudadano de a pie?

Volvamos a Lewis Carroll. La caída del relato K de los derechos humanos nos da la oportunidad decruzar el espejo y encontrar las verdaderas opciones que como país tenemos y de clausurar lasfalsas opciones con las que hemos vivido engañados. Los DD.HH. no permiten venganzas ni desmemoriasni son anclaje en odios del pasado. Son garantía de justicia y de verdad, pero siempre en el marcode la ley y del respeto al que piensa diferente. Y esta es la clave cultural de un nuevo paradigmade gobernabilidad que nos permita construir un modelo diferente de país con crecimiento económicosustentable, con justicia social, con paz interior y sobre todo con ley.

*Diputado por la Coalición Cívica.

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