•AUTONOMIA DE LEZAMA

Los libres del sur

Un día de junio de 2007, a Flavia, mi mujer, se le ocurrió sacar fotos de Lezama durante uno de nuestros habituales viajes por la Ruta 2. Más tarde publicó las fotos en el blog que compartimos, acompañadas por un texto que aludía a esa tarde de domingo, de invierno, en un pueblo que parecía desierto a los ojos del forastero.

Los libres del sur
23-08-2026 | 16:49

Un día de junio de 2007, a Flavia, mi mujer, se le ocurrió sacar fotos de Lezama durante uno denuestros habituales viajes por la Ruta 2. Más tarde publicó las fotos en el blog que compartimos,acompañadas por un texto que aludía a esa tarde de domingo, de invierno, en un pueblo que parecíadesierto a los ojos del forastero. No dejó de dar testimonio, sin embargo, de que a lo largo de laruta se veían carteles y pintadas que reclamaban la autonomía de Lezama. Desde entonces el tema sehizo cada vez más frecuente en los medios, acompañado de algunas demostraciones más activas queaquella siesta dominguera. El año pasado, durante el conflicto del campo, los militantesindependentistas cortaron en un par de ocasiones la ruta para protestar contra Chascomús, la ciudadque según los lezamistas tiene sojuzgado al pueblo, al querer mantenerlo bajo la órbita delmunicipio respectivo sin dejar que tenga el suyo.
El fin de semana pasado, el conflicto de Lezama escaló hasta requerir la intervención dequinientos policías para impedir un nuevo corte en la ruta. La batalla de Lezama se asociaba dealgún modo a la huelga de Kraft, que provocó un cambio drástico en la conducta del Gobierno frentea las manifestaciones. Pero mientras que, en un caso, el clásico conflicto entre la patronal y lostrabajadores es parte de la famosa lucha de clases, en el de Lezama resulta bastante más difícilentender lo que ocurre. Los diarios nos cuentan que el caudillo del movimiento es un cura deapellido Di Sanzo. El párroco llegó hace apenas quince años, pero respalda las demandas de susfeligreses, que se remontan a 1894, año en que el municipio entonces llamado Viedma fue anexado alPartido de Chascomús. Desde entonces, nos aseguran, cada niño que nace en Lezama viene al mundo conel mandato de liberar su patria chica.


Cuando atravesamos una vez más Lezama, el lunes pasado, se podía advertir que la cosa estáque arde. En el puente peatonal sobre la ruta se denuncia un pacto secreto entre el gobernadorjusticialista Daniel Scioli y el dirigente radical Ricardo Alfonsín para perjudicar los interesesde los vecinos. En Chascomús, a su vez, dicen que la autonomía de Lezama se conseguiría medianteotro pacto secreto, por el cual el flamante partido autorizaría a la provincia a instalar allí ungigantesco vertedero de basura. Estas intenciones conspirativas me hicieron acordar que cuandopublicamos aquella nota en el blog hubo reacciones inesperadas, incluyendo un buen número deinsultos de gente que nos acusaba de ser agentes del enemigo. Es que Flavia había tenido la malaidea no sólo de decir que el pueblo parecía medio muerto ese día sino de calificar a Chascomús,donde habíamos estado comiendo pejerrey a orillas de la Laguna, como “el pueblo más lindo dela ruta 2”. Uno de los comentarios más pintorescos decía: “Te recuerdo que Chascomúscarga con tres muertes de jóvenes inocentes sin resolver. Es por este acto de desprecio con quetratás a mi pueblo (sin conocerlo), la intencionalidad en las fotos y su publicación en este diario(sic) que creo que lo tuyo no fue una simple visita, sino algo preparado desde nuestros vecinoschascomunenses (sic) que están muy nerviosos por nuestro reclamo de justicia histórica.”


Tanta sospecha y beligerancia me hizo pensar en la Ley de Servicios Audiovisuales. Ya quetodos deben tener voz en la Argentina desmonopolizada, ¿no correspondería que los autonomistas deLezama, sojuzgados a lo largo de un siglo, tengan un canal de televisión libre de impuestos? En élpodrían no sólo defender día y noche su causa sino denunciar también a los bloggers hostiles. Lomismo ocurre con las otras sesenta localidades bonaerenses que sueñan con un municipio propio. Dadoque las teorías de moda en la Casa Rosada, que tan bien expuso recientemente el senador Pichetto,niegan el consenso y declaran la confrontación como única verdad de la política, con ayuda de unapropaganda agresiva como la oficial y en un país donde los espías gozan de pleno empleo, tal vez enpoco tiempo veamos unas cuantas miniguerras civiles en la pampa.

*Periodista y escritor.

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