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Los libros y la realidad

A Riquelme lo apretó la barra de Boca, a Gallardo lo apretó la barra de River. Y a Noriega, a Gustavo Noriega, lo apretó la barra de Nueva Chicago. ¿Qué hizo? ¿No se la pasaba al nueve? ¿No aportó para los trapos? ¿No ayuda con el viaje al Mundial? No hizo eso, hizo otra cosa: escribió un libro sobre el Indec, denunciando turbiedades con perfecto conocimiento de causa.

Los libros y la realidad
24-08-2026 | 12:06

A Riquelme lo apretó la barra de Boca, a Gallardo lo apretó la barra de River. Y a Noriega, aGustavo Noriega, lo apretó la barra de Nueva Chicago. ¿Qué hizo? ¿No se la pasaba al nueve? ¿Noaportó para los trapos? ¿No ayuda con el viaje al Mundial? No hizo eso, hizo otra cosa: escribió unlibro sobre el Indec, denunciando turbiedades con perfecto conocimiento de causa. Los barras sevinieron desde Mataderos y visitaron, no sé si por primera vez, la Feria del Libro. La idea de quelas patotas son lo otro de la cultura nos viene de El matadero de Echeverría, lo que es decir,desde siempre. Y aquella designación de “patota cultural” con que en los años 80 sehostigaba al alfonsinismo no bastó para desmentir tal presunción.
¿Qué hacían, pues, en la Sala Julio Cortázar, los matones de Chicago? ¿Acaso había dado susmejores frutos aquella campaña de repartir libritos en las canchas para que los hinchas leyeran yse cultivaran en los largos entretiempos de los partidos? No parece ser el caso. La barra bravaverdinegra se apersonó, se sabe que de motu improprio, para hacerle saber a Noriega que nocompartía mayormente la idea fundamental de su libro, que es que el forzamiento manipulador de lascifras del Indec implica también el forzamiento manipulador de sus trabajadores. Para desmentir lahipótesis de que hay intimidación en el Indec, se valieron de golpes, empujones y voladura surtidade sillas; paradójica refutación de la hipótesis de la intimidación, que queriendo refutarla laconfirmaba.
Hay libros que tienen que esperar mucho tiempo hasta dar con la verdad que postulan. Indek,de Gustavo Noriega, la encontró prontísimo, apenas en pocos minutos. Eso sí: fueron unos pocosminutos terribles.

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