•imagen y fragmentacion

Los políticos no seducen

Según un reciente estudio metropolitano cuyo resultado se observa en el gráfico, realizado por Consultora Equis en la segunda semana de enero de 2010, cerca del el 49% de los consultados no está satisfecho con los dirigentes políticos actuales, más allá de su condición de opositores u oficialistas.

24-08-2026 | 04:55

Según un reciente estudio metropolitano cuyo resultado se observa en el gráfico, realizado porConsultora Equis en la segunda semana de enero de 2010, cerca del el 49% de los consultados no estásatisfecho con los dirigentes políticos actuales, más allá de su condición de opositores uoficialistas.
Por otra parte, una encuesta realizada por la consultora Pulso Social Investigación, de laúltima semana de noviembre de 2009 mostró que seis de cada diez argentinos tienen una imagennegativa de los partidos políticos. Mientras tanto, siete de cada diez argentinos tienen unapercepción negativa de los “políticos” en general y sólo un cinco por ciento los vepositivamente.
Más recientemente la consultora Ipsos-Mora y Araujo elaboró una encuentra sobre la imagenpública de los dirigentes políticos.
Los resultados indican que la imagen negativa de los dirigentes es muy superior a lapositiva, no sólo para los representantes del Gobierno nacional, sino también para los de laoposición.

Esta circunstancia de caída vertical de la consideración ciudadana sobre la práctica política engeneral y sobre los políticos en particular, ya sin distinción partidaria, muestra el clima en quese desarrolla la opinión pública tras la crisis de la 125 donde Gobierno y medios hegemónicos,escalaron en una confrontación que aún no concluye.
Sin embargo, más allá de limitar la popularidad oficial, el esmerilado mediático dominantesobre el oficialismo no logró, sin embargo, constituir referentes opositores sólidos, por lo que lacircunstancia electoral de cara a 2011 resulta muy incierta.
En efecto, tras la primera etapa post 125 de un semestre de duración, donde la figura deJulio Cobos aparecía capitalizando la crisis abierta por el conflicto, la dinámica de confrontaciónmedios-Gobierno escaló al punto de erosionar también la figura del vicepresidente opositor, que hoyno se distingue del resto de la dirigencia en términos de popularidad.
Por otra parte, la renovación parlamentaria de diciembre tampoco produjo cambios en laopinión pública cuyas expectativas en el caso opositor eran demasiado elevadas, pues desconocían eldato central que fue sistemáticamente escamoteado por las lecturas dominantes de la elección dejunio: La primera minoría quedaba en manos del oficialismo y su política de alianzas parlamentariasstep by step, aunque menos pretenciosa que la anterior, reemplazaría la estrategia de mayoríaautomática que cubrió el lapso 2007-2009.
¿Qué tenemos entonces? Un final abierto con escenarios electorales que se han corrido aún máslejos en la consideración ciudadana, a punto tal que, ya no es difícil imaginar que el número defuerzas nacionales con chances reales de protagonismo de cara a 2011 se multiplicará notablemente.
Desde el propio FPV conducido por Kirchner a la UCR encabezada por Cobos; la CoaliciónCívica, hoy portadora de la segunda minoría nacional en las últimas elecciones presidenciales; elperonismo no kirchnerista con figuras centrales como Reutemann, Solá y De Narváez, el propioMauricio Macri aunque muy rezagado por su baja performance gestiva en la Ciudad y hasta unacoalición de centro-izquierda no tradicional donde la unidad de Hermes Binner y Fernando PinoSolanas puede traccionar nacionalmente un electorado de dos dígitos con resultados singularmenteimportantes en Santa Fe, Córdoba y Capital Federal.
O sea, el país enfrenta un panorama electoral fragmentado, complejo, en un contexto de caídavertical de la política en general y los políticos en particular donde cualquier pronóstico resultaaleatorio.
La definición de esta incertidumbre deberá computar un dato nuevo que aparecerá con fuerza en2010: la Argentina volverá a crecer a buen ritmo y probablemente esta mejora que nos aleja delapocalipsis tan temido instalado por los medios hegemónicos, asignará un nuevo piso, más realista,desde donde hacer política y encaminarse a las presidenciales 2011. Nuevo estándar que deberá serregistrado tanto por oficialistas como opositores a riesgo de quedar descolocados, ahora sí,definitivamente.

*Director de Consultora Equis.

También en Perfil