•DISTRIBUCION DESIGUAL

Maldición bíblica sobre los pobres

La mega utilización mediática de las declaraciones del Papa ha puesto otra vez sobre el tapete el tema de la pobreza, clásico argento, que normalmente dura un fin de semana o dos.

23-08-2026 | 07:38

La mega utilización mediática de las declaraciones del Papa ha puesto otra vez sobre el tapeteel tema de la pobreza, clásico argento, que normalmente dura un fin de semana o dos.

Sabemos de los beneficios de “hablar de pobreza” siendo fieles a la lógica vaticana,y la cúpula de la Iglesia argentina es un fiel intérprete de esta sinfonía. Sucede que el actualpapado describe una situación que lo “escandaliza”, inmediatamente construye una visiónpiadoso-filantrópica, promociona la colecta de ocasión, y se cuida muy bien de no discutir jamáscon los escandalizadores, normalmente parte calificada de su “audiencia” y, muchos,grandes c de su escudería. Ya Monseñor Helder Cámara nuestro gran obispo latinoamericano, ironizabaal preguntarse por qué cuando daba de comer a los pobres destacaban su bondad y cuando preguntabapor qué había pobres, lo estigmatizaban por su comunismo.

Al responder a la pregunta de por qué hay pobres en nuestro país, tras la aceleración de preciosobservada desde el primer trimestre de 2007, en especial su impacto en el rubro de alimentos ybebidas, especialistas ligados al discurso económico neoliberal y otros supuestamente heterodoxos,advierten sobre la fábrica de pobres que resulta la inflación actual. Pero ésta es apenas una menosque media verdad, o sea una gran farsa. Aun aceptando que la pobreza pasó del 27% en el segundosemestre de 2006, cuando el INDEC era confiable, al 30% en el primer semestre de 2009, segúndistintas consultoras privadas, la sentencia correcta debiera ser: sólo el 10% de la pobreza actualen Argentina es producto de “la inflación”, en particular de alimentos, acontecida apartir de 2007. Contrario sensu, el 90% de la pobreza obedece a causas no inflacionarias,relacionadas con la estructura distributiva y el mercado de trabajo que aún tras un lustro decrecimiento del PBI a tasas chinas, mantiene 40 puntos de informalidad – 45% considerando alos cuenta propia precarios– con salarios informales promedio de $ 800 y aún salariosformales privados de subsistencia extrema.

A tal punto es la carencia en el sector privado que, según la información oficial, para el 20%del universo formal privado, 1,2 millón de trabajadores, los salarios apenas superan los $ 1.500mensuales, esto es, el equivalente al valor de la línea de pobreza para un hogar tipometropolitano. En el mercado de trabajo formal privado el 20% de la cúpula se apropia del 50% de lamasa salarial y el 20% de la base apenas el 10%. Analizando ingresos por hogar, el 20% de la cimade los perceptores de ingresos recibe el 52% del total, mientras el 20% de la base apenas del4%.

Estas son las causas centrales de la pobreza nacional: un sistema de distribución del ingreso deinequidad creciente y la estructura del mercado de trabajo que reintroduce asimetrías vía empleoinformal o concentración en la cúpula de los trabajadores formal privados de la mitad de la masasalarial .

¿Por qué entonces se pone tanto énfasis en señalar a la inflación como causa central de lapobreza cuando de cada 10 puntos de carencia, el aumento de precios explica sólo uno? Lasrespuestas son variadas y sólo una supone que de la mano del discurso“antiinflacionario” se mimetiza el desgastado paradigma neoliberal clásico de bajar lademanda agregada, controlar el gasto, etc., de una manera más convincente que asumiendo como causacentral de la pobreza y su persistencia al patrón distributivo, la informalidad laboral, lossalarios apenas de subsistencia.

Hay pobreza porque se concentra la riqueza y no porque aumenta la “canasta básica bienmedida por Big Curring Consulting”, y no alcanza la siempre bienvenida colecta Más por menos.Seamos claros: con esta estructura distributiva y este mercado de trabajo, la pobreza impactará sinpiedad y más allá del crecimiento económico sobre al menos el 25% de la población y el 35% de losmenores de 15 años, constituyendo un núcleo duro persistente de carencia, aun con inflación cero.Finalmente y aunque por su cristalización la carencia se parece cada día más al resultado de unamaldición bíblica sobre los pobres que “hubo siempre”, pero además de que acá sonsiempre los mismos, la pobreza es apenas un efecto de la bendición (la papal incluida) impartidasobre unos pocos.


*Director Consultora Equis.

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