•tension en medio oriente

‘Mavi Marmara’... y la nave va

El ataque al barco con ayuda humanitaria encendió alarmas. Turquía reclama justicia. Israel se muestra confundido. Y Estados Unidos suma un problema.

‘Mavi Marmara’... y la nave va
24-08-2026 | 13:45

El Exodus 1947, un navío repleto de judíos sobrevivientes del Holocausto que, en julio de eseaño, violaron la prohibición de emigrar a Palestina (por entonces bajo control inglés) fueinterceptado por buques británicos. En el abordaje, los judíos se defendieron con lo que tuvieron amano y tres de ellos recibieron disparos mortales. En el blog Tierra Prometida del periodistaisraelí Noam Sheizaf, un perplejo participante se pregunta si no asistimos a otro Exodo, esta vezpalestino, a la luz de lo ocurrido en el Mavi Marmara, el buque insignia de bandera turca de lapequeña “Flota de la Libertad”, de ayuda humanitaria a Gaza.

El lunes pasado, después de advertencias desoídas, 14 integrantes del Shayetet 13, comando navalisraelí de elite se descolgaron desde un helicóptero sobre el barco, que navegaba en aguasinternacionales. Los activistas los recibieron con palazos y otras contundencias. Todos terminaronheridos, pero del lado de los ocupantes del buque –a más de numerosos lastimados– hubonueve muertos; son turcos, salvo un norteamericano de esa ascendencia. Los abordados denunciaronmás víctimas que las declaradas. Un total de 750 activistas ocupaban los seis barcos, con distintasbanderas, y entre ellos periodistas de nacionalidades varias, parlamentarios europeos, el exitosoescritor sueco Henning Mankel, autor de la saga Wallander, y Mairead Corrigan-Maguire, Premio Nobelde la Paz. También la cineasta brasileña Iara Lee, quien declaró haber podido burlar el controlisraelí escondiendo en su ropa íntima tarjetas de memoria con imágenes de alta definición.

Funcionarios israelíes han invocado el derecho a revisar las naves, que bajo el pabellón de laayuda humanitaria sospechaban portadoras de carga bélica. Los buques, al salir de puerto, habíansido revisados por autoridades turcas y griegas. Israel alega legítima defensa de sus comandos. Lossoldados dijeron al Canal 10 de la TV israelí que no esperaban un recibimiento violento; comomucho, insultos y algún empujón, por lo que iban armados con rifles lanzadores de bolas de pintura,aunque también con alguna pistola. El ministro de Defensa, Ehud Barak, declaró que la flotilla erauna provocación política y que sus sponsors eran partidarios de una organización terrorista.

Si la operación era considerada una provocación, no se entiende por qué el gobierno israelí cayóen la trampa. El Naum Barnes, importante diario israelí, reclama la renuncia de Barak. Unarticulista del liberal Haaretz escribe que el bloqueo de Gaza se está convirtiendo en el Vietnamde Israel. Otro artículo –del ex ministro Yosi Sarid– se titula “Siete idiotas enel Gabinete”, aludiendo a la unanimidad de un sector decisivo del gobierno. Según la prensalocal, Zvi Hauser, secretario de Gabinete, previno sobre las consecuencias de interceptar laflotilla.

La fundación turca Insaní Yardim Vakfi es la principal responsable de la “Flota de laLibertad”. IYV, de inspiración islámica y centrada en ayuda humanitaria, es miembroconsultivo de las Naciones Unidas. El presidente de Turquía, Abdulá Gül, declaró: “Turquíanunca olvidará, nunca perdonará el ataque de sus ciudadanos. Nada será como antes.”

Dentro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el mismo lunes de la tragedia se desarrollóun entremés que sirve para explicar por qué esa pieza de la institucionalidad internacionalretrocede como instancia apta para brindar soluciones a los problemas del mundo. Mientras losrepresentantes del Líbano (a cargo de la presidencia del Consejo), Turquía y los Estados Unidosdiscutían la letra chica del anodino pronunciamiento que se conoció más tarde, el resto de losmiembros del Consejo de Seguridad esperaban haciendo tiempo. En un momento determinado, un avezadoembajador anunció a sus colegas: “Voy hasta el Consultation Room para ver si el imperio tienealguna decisión”. A su regreso, anunció al resto: “Dice el imperio que volvamos a las9”. A los trompicones, todos salieron al tráfico neoyorquino: eran las cuatro de la tarde yninguno había almorzado.

Estados Unidos es un país muy influyente y poderoso, pero un organismo que funcioneconcediéndole carácter imperial no puede hacer las cosas como debe.

La primera conclusión del episodio es que representa un desastre diplomático para Barack Obama,que confiaba en relanzar las negociaciones de paz entre Israel y Palestina. Esa posibilidad, por laque el gobierno norteamericano ha apostado fuertemente desde hace meses, se aleja ahora de nuevo y,con ello, toda la política de Obama en Oriente Próximo. El primer ministro israelí, BenjaminNetanyahu, debía estar este martes en la Casa Blanca anunciando, según lo que se esperaba, sudisposición a iniciar el diálogo directo con las autoridades palestinas.

Israel es un aliado tradicional de Estados Unidos y Turquía un estado miembro de la OTAN. Lospróximos ejercicios militares conjuntos con la participación de Turquía e Israel han sido,naturalmente, suspendidos. Thomas Friedman, en su columna del 3 de junio en el New York Times,lamenta que “dos de los mejores amigos de Estados Unidos se estén atacandofuriosamente” y advierte que si Turquía se inclina demasiado hacia Oriente, perdería su papelhistórico como país que puede ser musulmán, moderno, democrático y con buenas relaciones tanto conIsrael como con los árabes. Destaca el importante papel de mediación jugado entre Israel ySiria.

A propósito de Siria, en un revelador reportaje al diario italiano La Repubblica, su presidente,Bashar al Assad, expresó que: “Va naciendo un nuevo mapa geoestratégico que alinea a Siria,Turquía, Irán, Rusia, que reúnen en común intereses, políticas e infraestructuras. Va tomando formaun único espacio atravesado de gasoductos, oleoductos, ferrovías, redes viales, electroductos, queune cinco mares: Mediterráneo, Mar Caspio, Mar Negro, Golfo Arabe, Mar Rojo”: un nuevo“centro de gravedad del mundo”.

La segunda conclusión es que Turquía está destinada a jugar un papel más relevante que el que leasigna Friedman y que se corresponde con la visión norteamericana del tablero. El prestigio deErdogán crece en el mundo árabe y el clamor mundial parece acercar el fin del bloqueo de Gaza y,por lo pronto, quizá condiciones más humanas para sus habitantes.

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