•Los kirchner continuan con su obsesion mediatica

Medios locos

Hace más de tres meses, precisamente el 29 de noviembre del año pasado, esta columna arrancó con el siguiente párrafo: “El gobierno de los Kirchner está potenciando el más formidable operativo para controlar los medios de comunicación que se tenga memoria desde la restauración democrática en 1983.”

Medios locos
22-08-2026 | 03:36

Hace más de tres meses, precisamente el 29 de noviembre del año pasado, esta columna arrancó conel siguiente párrafo:

“El gobierno de los Kirchner está potenciando el más formidable operativo para controlarlos medios de comunicación que se tenga memoria desde la restauración democrática en 1983. Es unplan sistemático y reservado que se viene perfeccionando desde que llegaron al poder y que nodescarta ningún mecanismo de presión, castigos publicitarios, compras de empresas y campañas dehostigamiento a periodistas fogoneadas desde el poder. Néstor y Cristina sueñan con trasladar atodo el país la experiencia de Santa Cruz que consiste en achicar a su mínima expresión las vocescríticas y multiplicar la obsecuencia y los elogios.”

En su discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso, la presidenta CristinaFernández dio la orden de iniciar la segunda etapa de este operativo cuando habló de pagar“una vieja deuda de la democracia” con el envío del proyecto de la nueva ley deradiodifusión.

Los argumentos son razonables. Es cierto que la legislación vigente es un esperpento parido porla dictadura militar y luego reducido a escombros por diversas modificaciones que funcionaron comotrajes a medidas de diversos amigos del poder. La tecnología de las comunicaciones cambió a lavelocidad del sonido y dejó en ridícula letra muerta esa norma que registraba al fax como últimosalto de modernidad. No hay dudas de que la concentración monopólica de medios conspira contra elpluralismo y la libertad de prensa. Esto casi nadie lo discute. Pero lo que casi todos sospechan esque a los Kirchner no los mueve ninguna de estas ideas republicanas. Toda la trayectoria políticadel matrimonio desde la Municipalidad de Río Gallegos hasta la Presidencia de la Nación, pasandopor la Gobernación de Santa Cruz, ha tenido y tiene como objetivo reemplazar la mirada crítica quees parte del ADN del periodismo, por la propaganda sin límites. A esta altura ni sus amigos másfieles niegan que los Kirchner tienen una especial intolerancia hacia aquellos medios que no searrodillan ante sus órdenes y sus delirios de editores de la realidad.

Este es el verdadero problema. Este debe ser el eje del debate. ¿Qué tipo de medios quieren losKirchner? Y en consecuencia, ¿qué tipo de ley van a impulsar? ¿No sería más razonable ytransparente que la nueva ley sea aprobada por el parlamento que viene, donde todo indica que lasbancas van a estar más repartidas? Es que los Kirchner están convencidos de un absurdo que noresiste el menor análisis: los medios son el partido de la nueva derecha. O que el enemigodestituyente es una alianza agro-mediática-neoliberal.

Una sola pregunta desarticula esa visión conspirativa y equivocada: ¿cómo se explica entoncesque la mayoría de los medios eran muy críticos en la época de Carlos Menem, el ícono delneoliberalismo en la Argentina? ¿O no dijo Menem que le había ganado las elecciones al periodismo?¿O nadie recuerda las denuncias de casos de corrupción? ¿Cómo era posible que la senadora CristinaFernández fuera una de los que más frecuentaban los programas políticos de televisión y el aire delas radios a medida que más criticaba a Menem? Su discurso duro, su belleza y altanería eran unbocado apetecible para los productores periodísticos de medios audiovisuales. El día que ella dijoque no era la recluta Fernández casi todo el periodismo la convocó. Sobre todo muchos de losperiodistas que hoy los Kirchner odian porque siguen siendo críticos del poder, como corresponde,aunque el poder haya cambiado de camiseta. Una pirueta ideológica insólita explica que quienes másdefendieron a Carlos Menem y recibieron millonarios beneficios de él sean hoy los que más defiendenal matrimonio Kirchner para seguir recibiendo esos mismo billetes. ¿Esos son los medios que quierenfomentar con la nueva ley? Empresarios y periodistas que impulsaron la xenofobia, las recontraprivatizaciones, la mano dura, y que humillaron a los derechos humanos, hoy entrevistan casi enexclusiva y todos los días a los funcionarios oficiales, incluso a los presidentes Kirchner. Elloslos tratan afectuosamente por sus nombres de pila. Les dicen Oscar, Fabián, Eduardo, y semanifiestan gustosos de transitar la alfombra roja que les ponen. Los hacen sentir como en su casatal vez porque los kirchneristas están realmente en sus casas. Como en Canal 7 pero con mejor audioe imagen. Los Kirchner creen que un periodista es un enemigo hasta que se demuestre lo contrario ohasta que les chupe las medias para calmar su sed de pauta oficial.

Todos los días aparecen nuevos ejemplos de censura, de empresarios amigos, cómplices o sociosque compran medios, y de esa concepción genéticamente autoritaria de considerar los recursos delEstado como si fueran de su propiedad. Que Canal 7 haya sido obligado a transmitir completo eldiscurso de Néstor en un acto del Partido Justicialista en Chivilcoy da vergüenza ajena. Salvo queen las próximas horas hagan lo mismo con las actividades del radicalismo o el socialismo o elmacrismo. Parece difícil.

Eso sólo muestra la hilacha de sus verdaderas intenciones, y de paso mancillan el apellido degente muy valiosa como Tristán Bauer, que no puede explicar lo inexplicable. Por eso hay tantosfuncionarios eficientes y razonables que huyen del kirchnerismo. Cuando ordenan cometer undespropósito, irremediablemente hacen que el que lo ejecuta deje sus huellas marcadas. Y lo másgrave es que bajan una señal de zona liberada que permite a gobernadores o intendentes hacer lomismo. Muchos programas y periodistas de radios del Estado en el interior han sido extirpados porel solo hecho de negarse al verticalismo de la subordinación y valor a los Kirchner. Entre Ríosbate todos los récords en este sentido.

Hoy los medios no adictos han pasado a ser el enemigo principal de los Kirchner. Esto se va aver con más claridad en los próximos días, a medida que se intensifique su pelea contra el GrupoClarín, la fortuna en juego que hay con el tema del triple play y la presentación del proyecto dela nueva Ley de Radiodifusión. El campo, por ahora, ha pasado a un segundo lugar en cuanto a adóndeapuntan los cañones bélicos del Gobierno. Aquí los Kirchner instalaron un nuevo escenario.Recuperaron la iniciativa política y se calzaron una careta dialoguista, moderada y pacífica parabajar los niveles de confrontación y disimular su rostro autoritario. La aparición de Cristina enla reunión con la Mesa de Enlace, el papel que firmaron acordando varios puntos que los productoresvenían reclamando y la nueva versión de Kirchner elogiando la responsabilidad de “laspatronales rurales” son eslabones de un mismo plan.

Es como si hubieran fundado el Movimiento Necesidad y Cambio (MNyC) para enfrentar al MovimientoMe Opongo a Todo (MOT). Es que la sabiduría popular dice que la necesidad tiene cara de hereje yque el miedo no es zonzo.

Los Kirchner construyen desde el borde del abismo pero no comen vidrio. Tarde pero seguroadvirtieron que “el mundo se cae a pedazos” y que parte de esa mampostería va a golpearnuestras posibilidades. El aislamiento les hizo comprender que ya no podían seguir tozudamentegolpeándose la cabeza contra la pared con el riesgo de perder por nocaut en las próximas eleccionesde octubre. Y sobre todo, sintieron su fracaso y su urgencia en el bolsillo, que es la víscera quemás les duele. Cada vez necesitan más dinero para afrontar el año más difícil en un siglo, y cadadía recaudan menos por todo concepto.

Por eso se muestran conciliadores. Por eso Néstor cada vez sobreactúa más su papel de PastorGiménez de las buenas ondas de amor y paz Están urgidos en resolver el conflicto con el campo.Ahora van a cumplir con eficiencia y rapidez lo que firmaron y eso sólo traslada el debate y laincertidumbre al campo del campo, valga el juego de palabras.

Por primera vez desde que se desató la pelea, los dirigentes ruralistas corren atrás de laagenda que le fija el Gobierno. Hay una nueva realidad, aunque sea fingida o por especulaciónelectoral. Y los ruralistas deben interpretar correctamente lo que está pasando. Se equivocan siresponden con las mismas armas a un combate que cambió de escenario. Por eso se abrieron grietas enla Mesa de Enlace en general y en la Federación Agraria en particular. Los presidentes Kirchnercedieron a los reclamos de que se terminara el ninguneo y de que aparecieran algunas solucionesconcretas. Entonces no se puede mantener la misma postura intransigente de antes. Si una partecedió, la otra debe ceder. Es el corazón de cualquier negociación civilizada. Eso deberánasimilarlo los representantes del campo pero también los políticos opositores y hasta cierto sectordel periodismo y la opinión pública. Para tener credibilidad y mantener la honestidad intelectualhay que criticar sin eufemismos pero también elogiar sin eufemismos.

La Mesa de Enlace está ante un gran desafío. Pasó con creces el examen a la hora de embestir,resistir y movilizarse contra los ataques kirchneristas. Ahora deben rediseñar sus tácticas frentea la moderación de los Kirchner, aunque tengan motivos para sospechar de su autenticidad. El martesvan a seguir avanzando en los acuerdos para bajar las retenciones de muchos productos emblemáticospara las provincias, como el maní para el centro del país, o la yerba para la Mesopotamia, o elvino para Cuyo. Y lo van a hacer en forma consensuada con los gobernadores. Eso es positivo. Sonpequeños pasos pero en el rumbo correcto. Los ruralistas no pueden permitirse apostar a laideología del todo o nada. Porque ese fue el concepto que llevó a Néstor Kirchner a recibir su másterrible paliza política. Y si el campo utiliza el mismo mecanismo va a obtener el mismo resultado.La democracia no es blanco o negro. La sociedad no tolera más la intolerancia. Es tan despreciableque Kirchner quiera poner de rodillas al campò como que el campo quiera poner de rodillas a losKirchner. No es de una persona de bien pagar con la misma moneda ni querer comerse al caníbal. Hayuna esgrima delicada que sostener con los autoconvocados que tienen muy poca experiencia sindical opolítica y una bronca terrible y justificada porque se sintieron violados en su mansedumbre por losKirchner. Pero también debe buscarse el equilibrio que no permita los embates por izquierda o porderecha que hacen crujir a la Mesa de Enlace. Por un lado, Alfredo de Angeli puso en duda lahonorabilidad de Eduardo Buzzi cuando dijo que tal vez había algún acuerdo reservado del quetodavía no se había enterado y desautorizó a su jefe gremial al decir que él no hubiera firmado elacuerdo. Es grave lo que pasó, más allá de que después hayan guardado sus facones y se hayanreconciliado para la televisión. Buzzi apeló a la metáfora de sus testículos inflamados porquesiente que De Angeli muchas veces le disputa liderazgo agitando a la gente en las rutasaprovechando su carisma mediático. El problema es que De Angeli, por sus propias conviccionesindómitas o por la presión que a su vez ejercen sobre él militantes de la microscópica izquierdajurásica, tiende a llevar los conflictos a un callejón sin salida. La lucha de Gualeguaychú contraBotnia es un claro ejemplo de ese pensamiento que de tan combativo se aísla, agota la lucha en símisma y le hace perder legitimidad.

Del otro lado del espectro ideológico, hay una luz de alerta similar pero más peligrosa. PedroApaolaza, capo de Carbap, no oculta sus críticas hacia los Kirchner por todo lo que hicieron en elúltimo año contra el campo, pero disimula su respaldo a viejos jefes de la dictadura militar comoel vicealmirante Luis María Mendía, que fue responsable de los vuelos de la muerte en la ESMA y quecompartió hasta que falleció la conducción de esa entidad rural con Apaolaza. Está claro que larealidad política es muy compleja y nos exije una motricidad cada vez más fina para no dar pasos enfalso a la hora de etiquetar al otro. El doctor en Filosofía Ricardo Forster sostiene que frente alos Kirchner hay un intento de restauración conservadora, y eso sólo abre las puertas de un debateapasionante. Seguro que hay dirigentes y pensamientos reaccionarios en las filas del antikirchnerismo. Pero también existen en las filas del propio kirchnerismo. En el acto de Catamarca,mientras Kirchner atropellaba las palabras desde el escenario rodeado de Gildo Insfrán, Mario Ishiy Beder Herrera, entre otros marxistas y lacanianos, abajo las banderas rojinegras del PartidoIntransigente se mezclaban con las pancartas de Ramón Saadi y Luis Barrionuevo. Tal vez don OscarAlende, ese viejo bisonte sabio que Forster supo votar, se retorcía en su tumba.

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