•regalos

Menem lo hizo otra vez

Hace días Carlos Menem reclamó un salariazo al Gobierno nacional. ¿Cuándo lo dijo, el 28 de diciembre? Parece que no: que tenemos que tomarlo en serio. La mayor proeza retórica de Menem sobre este tema no fue la promesa, sino la certificación: no fue decir que daría el salariazo, sino pretender que ya lo había dado. Ahora insiste, pero bajo la forma de la exigencia.

Menem lo hizo otra vez
21-08-2026 | 15:31

Hace días Carlos Menem reclamó un salariazo al Gobierno nacional. ¿Cuándo lo dijo, el 28 dediciembre? Parece que no: que tenemos que tomarlo en serio. La mayor proeza retórica de Menem sobreeste tema no fue la promesa, sino la certificación: no fue decir que daría el salariazo, sinopretender que ya lo había dado. Ahora insiste, pero bajo la forma de la exigencia. Hay que dar unsalariazo, eso dijo. Tan luego él, que socarrón desestimaba a los que se quedaban en el 45, vieneahora a quedarse en el 89. Con un raro efecto en la secuencia cronológica, sin embargo, que es queel año 89 parece quedarnos más lejos que el año 45. ¿Por qué será? Quizá por el carácter onírico deese tiempo que vivimos. ¿O acaso lo que soñamos anoche no parece más reciente que lo que vivimosesta mañana, pero luego termina por perderse en el limbo difuso del fondo de los tiempos? Asísucede con esa década, que tiende a volverse irreal.
Entre tantas realidades que parecían ficción (la voladura de un cuartel entero, por ejemplo)y ficciones que parecieron realidad (que un peso valiera un dólar, por lo pronto), pasaron aquellosaños tan prontamente inactuales. Un raro trastorno de las creencias colectivas (creer por ejemploque Carlos Menem era elegante, o que María Julia Alsogaray era sexy, o que Domingo Cavallo era unsabio) hizo posible ese mundo singular, que ahora tan increíble resulta. Por eso, cuando talespersonajes vuelven, vuelven siempre desde muy lejos, vuelven siempre desde otro tiempo, como sifuesen soñados. Son los hundidos en la miseria, aquellos para los cuales el sueño fue siempre unapesadilla y la pesadilla fue siempre una realidad, los verdaderos ofendidos por las declaracionesde Carlos Menem.

También en Perfil