•el modelo k

Mentiras y verdades

Se nos ha comunicado que en las próximas elecciones se decide la suerte del modelo K. Conviene saber de qué estamos hablando.

22-08-2026 | 18:06

Se nos ha comunicado que en las próximas elecciones se decide la suerte del modelo K. Convienesaber de qué estamos hablando.
1) Un modelo es un esquema de acumulación y distribución de riquezas y de poder.
2) Sin calidad institucional no hay modelo sustentable. En el siglo XXI, no existe paísalguno que goce de respeto internacional y brinde calidad de vida a sus habitantes si, a su vez, nopuede exhibir 4 cosas: alternancia en el ejercicio del poder, baja corrupción, justiciaindependiente y equitativa distribución de riquezas. En la Argentina de hoy, no se dan estos cuatrorequisitos de un modelo sustentable.
3) La validez de un modelo se mide también por su coherencia entre el discurso hablado y losactos concretos de gobierno. El modelo K expresa el “falso progresismo” que MáximoGorki definía como la enferma convivencia entre un discurso de cambio y la negación de la realidad.Esta contradicción se visualiza principalmente en dos planos: la Distribución del Ingreso y laPolítica de Derechos Humanos. En la Argentina del 2009 la brecha distributiva del ingreso es la másalta de los últimos 30 años. El Coeficiente GINI de Naciones Unidas nos asigna un índice de 48,6%que quiere decir que el decil más rico de la Argentina concentra 48 veces más riquezas que el decilmás pobre.
En materia de DD.HH., más allá de la legítima política de avanzar en las causas judicialespor Crímenes de Lesa humanidad, la sobreactuación de los partidarios K han generado una peligrosadesconfianza de la sociedad por el uso político de los DD.HH.
Estas precisiones sirven para saber cuál es el modelo sobre el que votaremos en junio y cuálel fundamento de la lógica del miedo que instala el discurso oficial diciendo que si el modelo Kpierde, vuelve el caos.
Es un discurso que busca apoyos basado en miedos sociales. Pero no es una vulgar estrategiaelectoral, es una amenaza política. La peligrosidad mayor de esta estrategia del miedo radica en laprobabilidad de que ese discurso genere consecuencias reales de violencia. El Teorema de Thomasdice que cuando se definen situaciones como reales terminan siendo reales sus consecuencias. Y estapeligrosa estrategia del miedo es parte del modelo K.
La tendencia del voto popular argentino está marcada por la búsqueda del “Orden”y la huida del “Caos”. En el período 2003/2007 el modelo K representó el orden y hubocrecimiento sostenido del PBI y disminución de los índices de pobreza e indigencia generados por eldefault de diciembre de 2001. También fue expresión del Orden por la defensa de los DD.HH. y por larenovación de la Corte Suprema de Justicia. Esos son sus logros.
A partir del 2007 el modelo K declina y comienza su asimilación con el CAOS. El inmediatovaciamiento de poder de la Presidente, una alocada guerra con el campo argentino, una corrupcióncada vez más cartelizada y una intolerancia manifiesta a todo tipo de oposición en especial de laprensa marcan esta segunda etapa del modelo K. Es como si los logros económicos obtenidos en elperíodo 03/07 los hubieran enfermado de tal modo de caer en el clásico vicio del subdesarrollo deeternizarse en el Poder.
La racionalidad económica que le quedaba al modelo K se pierde definitivamente en el 2008.Abusos en el Poder y desaciertos políticos generan una crisis económica con caídas de hasta un 50%en la cadena agroexportadora y por primera vez desequilibrios presupuestarios. El modelo K no esotra cosa que más de lo mismo. Expresa el viejo paradigma de gobernabilidad de la decadenciaargentina que insiste en la ridícula creencia de que un país se construye desde la confrontación yno desde el consenso y que eficacia en el manejo de la Cosa Pública va de la mano con prepotencia ycon una inevitable dosis de corrupción. La tesis del gatopardismo donde todo cambia para que todosiga igual se aplica al modelo K.

*Diputado de la Nación Coalición Cívica- Córdoba.

También en Perfil